Amenazas a la economía global

Guerra en Medio Oriente: qué están mirando los mercados y qué puede pasar ahora

Qué puede sacarse en limpio con las primeras reacciones de los inversores tras el ataque iraní a Israel. ¿Cuáles son las claves? ¿A qué hay que prestarle atención?

Jorge Herrera
Jorge Herrera miércoles, 17 de abril de 2024 · 10:38 hs
Guerra en Medio Oriente: qué están mirando los mercados y qué puede pasar ahora
El conflicto entre Israel e Irán pone en la mira el normal abastecimiento de petróleo, que podría subir en un momento de alta inflación global. Foto: Shutterstock

Tras el ataque aéreo de Irán contra Israel y el territorio que controla, el primero de este tipo lanzado desde territorio iraní luego de décadas de guerra en la sombra entre ambos países, los mercados se plantean cuáles podrían ser las consecuencias económicas de una implicación más directa del régimen iraní, que tomó la decisión de atacar como respuesta a un ataque israelí anterior contra la embajada iraní en Siria, el pasado 1 de abril.

Es que el conflicto entre Israel y Hamás tuvo limitadas repercusiones para la economía mundial, pero si Irán se involucra más directamente las implicancias serían mucho más importantes. Al respecto se observan tres puntos clave.

Por un lado, los precios de la energía: el papel de Irán en el conflicto es crucial, ya que controla el estrecho de Ormuz, un paso marítimo crítico por el que pasa entre el 20% y el 30% del suministro mundial de petróleo. Si el conflicto recrudece y afecta a grandes países productores de petróleo como Irán, los costos de la energía para las empresas y los hogares podrían dispararse debido a las interrupciones del abastecimiento. Además, el encarecimiento de la energía dificultaría los esfuerzos de los bancos centrales por controlar las presiones inflacionarias en todo el mundo.

Algunos analistas sostienen que de escalar el conflicto en Medio Oriente, el precio del petróleo hasta los 120 dólares el barril.

Por otro lado, las tensiones comerciales mundiales: cualquier interrupción del suministro de petróleo podría exacerbar las actuales tensiones comerciales mundiales. Las empresas que dependen en gran medida de los recursos energéticos podrían tener dificultades, lo que afectaría a las cadenas de suministro y a los costos de producción.

En tercer lugar, Hezbolá y Hamás: si Hezbolá sigue sintiéndose amenazado por Israel, podría producirse una mayor implicación de Irán en el conflicto, y este escenario, descuentan los estrategas internacionales, podría provocar un acontecimiento económico catastrófico.

De modo que la implicación de Irán en el conflicto entre Israel y Hamás podría afectar a los mercados energéticos, el comercio mundial, la dinámica de la inflación y la situación geopolítica.

Un mundo de reacciones

Ahora bien, dado este contexto los mercados parecen permanecer tranquilos pese a la escalada de la tensión geopolítica, pero los analistas plantean cinco consideraciones clave, atendiendo a la primera reacción de los inversores.

• El precio del petróleo se mantiene estable en torno a los 90 dólares el crudo Brent y 85 dólares el WTI. Los expertos explican que el impacto en el mercado petrolero está siendo limitado por el golpe limitado del ataque, un ataque muy calculado por parte de Irán, del que avisó previamente y que tuvo un impacto letal limitado sin víctimas fatales. Todo sugiere un enfoque estratégico destinado a minimizar el daño en lugar de escalar las tensiones.

El comercio internacional está en riesgo por la suba de los costos logísticos y problemas en las cadenas de abastecimiento.

De hecho, esta medida calculada por parte de Irán podría atenuar las preocupaciones sobre las interrupciones en el suministro y aliviar a los responsables de políticas que luchan contra las presiones inflacionarias. Sin embargo, la situación sigue siendo complicada y el riesgo probablemente se mantendrá por un tiempo, según los expertos.

Bolsas en alerta

• Los mercados bursátiles mantuvieron la calma en general. Esto se explica también por las características mencionadas del limitado ataque. Los inversores tienen presente esto y por eso las bolsas del mundo respondieron con tranquilidad. Claro que algunos advierten que puede ser la calma que antecede a la tormenta, por lo que a pesar de que Israel se muestre optimista las tensiones persistirán y, por ende, los riesgos sobre la renta variable mundial.

• También el oro fue espejo de la tranquilidad del mercado. El metal precioso, que cotiza en máximos históricos, mantuvo la calma. Si el pánico se hubiera apoderado de los inversores el oro hubiera saltado y no lo hizo. Claro que no debe soslayarse que viene subiendo sin parar desde que comienzos de año y siempre las tensiones geopolíticas son uno de los mejores argumentos para subir el precio del metal, por lo que en cierta forma se podría decir que el oro podría haber descontado este ataque que, por otro lado, se preveía.

• Lo que más preocupa es el posible cierre del Estrecho de Ormuz (o Hormuz) en el Golfo Pérsico. Pese a todo, es evidente que hay nerviosismo y preocupación por lo que pueda ocurrir. Un factor que citan los analistas es la posibilidad de que Irán cierre el Estrecho de Ormuz, a través del cual pasa casi un tercio del consumo mundial del petróleo, así como una parte significativa del gas. Algunos arriesgan que si se cierra este paso los precios del crudo volarían por encima de los 120 dólares.

Vista del Estrecho de Ormuz, un punto estratégico para Irán y el mercado petrolero mundial.

• Por último, el otro factor clave es la respuesta de Israel. Los analistas consideran que ahora todo depende de la respuesta israelí, pero que la falta de apoyo de sus aliados, especialmente el gobierno de Estados Unidos, impedirá un ataque directo a Irán. Explican que este es el escenario que barajan los mercados atendiendo a cómo se están comportando los distintos activos.

Hasta ahora, todas las partes involucradas actuaron según el libreto previsto. Por un lado, Irán, de cara a la opinión pública del país y del conjunto del mundo árabe, estaba forzado a responder al ataque israelí a su consulado en Damasco, pero lo ha hecho anunciándolo de antemano, lo que parece estaba destinado a permitir a Israel y sus aliados, tal y como ha ocurrido, minimizar el impacto del ataque, lo que parece indicar que no desea una escalada del conflicto en la región.

Archivado en