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El mercado laboral está en modo "cautela" y pisan fuerte la IA y el sector tecnológico

Tras la devaluación de diciembre y el salto a inflacionario, el mercado laboral aún no reacciona. Sólo crece la demanda de perfiles vinculados a la tecnología,, el resto espera que mejore la economía.

La irrupción de las nuevas tecnologías en todos los sectores económicos hoy es una tendencia irreversible, que se traduce cada vez más en la necesidad y la búsqueda de reclutar talentos entrenados y con los conocimientos tecnológicos requeridos por las empresas. Así, en un escenario económico complejo, quienes más posibilidades tienen de conseguir empleo son aquellos que se han "amigado" con la tecnología, han incorporado la Inteligencia Artificial a sus conocimientos y, además, cuentan con las llamadas habilidades blandas que "pagan" y mucho en la competencia por los puestos de trabajo.

Luis Guastini, director General y presidente de ManpowerGroup Argentina y director de Talent Solutions para Latinoamérica, acaba de editar el libro "¿El fin del trabajo?", en el que aborda cómo el mercado laboral se entiende con las nuevas tecnologías y cómo la fuerza laboral debe adaptarse a los cambios. En diálogo exclusivo con MDZ, Guastini analizó hacia dónde va el mundo del trabajo a nivel global y en la Argentina en particular y cuáles son las claves para tener éxito en la búsqueda de empleo en esta coyuntura.     

- ¿Qué mercado laboral se ve en el arranque del año tras los cambios en materia económica?
- ManpowerGroup es una compañía global con presencia en casi todos los países del mundo. Desde hace muchos años hacemos un estudio en el que le preguntamos a cerca de 20.000 empleadores en todo el planeta -unos 700 u 800 en Argentina- qué esperan para el próximo trimestre respecto a su nómina, si la van a incrementar, mantener o disminuir. Con las respuestas hacemos un indicador, que llamamos Expectativa Neta de Empleo (ENE). Para el segundo trimestre del año ese número arroja un valor de 1. Prácticamente, hay la misma cantidad de empleadores que dice que va a incrementar su nómina, que la que va a disminuir su dotación en Argentina.
Por segundo trimestre consecutivo Argentina está ocupando los últimos lugares de la tabla de posiciones entre los 40 países donde hacemos este estudio. La media de las respuestas está cerca del 22/23% y prácticamente todos los países de la región están muy por arriba de nosotros. Podemos decir que estamos en un contexto de mucha cautela por parte del empresariado, en donde claramente no van a contratar o no van a crear empleo para el segundo trimestre del año.
Pero con un punto positivo y es que esa expectativa no tiene un grado de pesimismo que los lleve a tomar decisiones de destruir puestos de trabajo. Por lo menos a priori, no parecería que vayan a hacer desvinculaciones masivas, sino que hay una expectativa de que haya una recuperación rápida en el segundo semestre del año.

Mirá la entrevista con Luis Guastini, titular de ManpowerGroup Argentina

- ¿Cómo dio el estudio en relación al informe anterior?
El informe anterior estaba en 2 puntos y éste está en 1, técnicamente, es prácticamente lo mismo.

- ¿Cuándo se hizo el relevamiento, antes o después del cambio de gobierno?
La medición se hizo cuando el gobierno de Milei ya había asumido, ya estaban tomadas las primeras medidas, con lo cual, a diferencia de la encuesta anterior, donde había mucha más incertidumbre respecto de quién iba a ser electo, en éste ya había una claridad respecto de cuáles iban a ser las primeras medidas del gobierno y cómo iba a quedar la economía.

- En este contexto ¿qué sectores están traccionando a nivel de empleo?
El único que se destaca respecto del resto es el sector de Tecnología de la Información, que tiene un comportamiento que va un poco distinto al resto de la actividad económica, básicamente por dos motivos. Uno, por las oportunidades que tiene nuestro país en términos de exportación y en todo lo que es industria del conocimiento. Y por el otro lado, porque prácticamente todas las empresas están atravesando procesos de digitalización y transformación tecnológica de manera acelerada, incluso en contextos de alta incertidumbre o en contextos donde hay que buscar eficiencia, la tecnología suele ser la herramienta que se busca para lograr esa eficiencia y entonces las posiciones tecnológicas son las que más se demandan, incluso en momentos de retracción o estancamiento del mercado laboral.

- ¿En concreto, qué profesiones se buscan?
Ha ido mutando con el correr de los trimestres, pero claramente los desarrolladores o programadores, como normalmente los conocemos, siguen siendo una posición que se busca, también todo lo que tenga que ver con análisis de datos, y especialistas en Inteligencia Artificial es una posición que cada vez se está demandando más. También lo que es dirección de proyectos se demanda muchísimo porque hay escasez de talento. Hay muy poca gente en Argentina que tenga esos conocimientos.

Los perfiles vinculados a la tecnología son los más demandados en la actualidad, además de ser los mejores pagos.

- Hasta no hace mucho, ingenieros de todo tipo o posiciones vinculadas a la energía eran muy demandados. ¿Eso se mantiene o cambió?
Sí, sigue manteniéndose. Lo único que observamos para este trimestre, sobre todo en la zona de Vaca Muerta, es que no ha habido niveles tan elevados como veníamos observando en los estudios anteriores, pero entendemos que tiene que ver más con un tema coyuntural, con que se terminó de hacer el gasoducto (Néstor Kirchner). Entonces, no hace a una situación económica del país, sino más bien a un tema de los empresarios, que están viendo cómo van a avanzar las inversiones en los próximos meses.

Empresarios expectantes

- En materia de inversiones y contrataciones el país pareciera estar en un momento de wait and see. ¿Se sale rápido de de esta situación, con reacción rápida del empleo o habrá que esperar?
La respuesta corta es que depende mucho de cómo evolucione la economía. Sobre todo en el tipo de estudios que hacemos, que son a muy corto plazo y que, de alguna manera, son un poco el termómetro del ánimo empresarial, depende mucho de las expectativas a corto plazo sobre la evolución de la economía. En general, hemos visto en otras épocas efectos rebote, donde durante varios trimestres había un indicador muy retraído y de repente la economía empieza a funcionar y ese indicador se recompone rápidamente. Ahora, mientras que la economía no empiece a dar señales de recuperación, probablemente, sigamos viendo estos números.

- El Gobierno dice que en la segunda mitad del año podría empezar a verse una recuperación de la economía. ¿En empleo pasará lo mismo?
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Es una buena señal que no estemos viendo, aun en un contexto complejo como el actual, indicadores negativos. No estamos viendo ninguna decisión masiva de desvinculaciones. En general, las empresas, incluso aquellas que están con más dificultades por la retracción del consumo, están optando por hacer alguna suspensión o adelantar vacaciones, pero preservan el talento, porque saben que es muy difícil de conseguir. Entonces, si a corto plazo se espera una recuperación, eso los hace optar por tratar de retener el talento y no desprenderse.
Argentina y el resto del mundo están pasando por un fenómeno bastante interesante de desacople entre la oferta y la demanda. Por un lado, hay poca generación de empleo, pero, por el otro, en otro estudio que nosotros solemos hacer anualmente, observamos que casi 8 de cada 10 empleadores dice que tiene dificultades para conseguir el talento que está buscando.
Eso significa que, en definitiva, las dificultades para conseguir talento no tienen que ver con que se ha creado más empleo, sino que han cambiado las habilidades que hacen falta para cubrir esas posiciones. Eso genera un desacople, hay mucha gente buscando trabajo que no lo encuentra y muchas empresas que no consiguen el talento que necesitan. En ese desacople, conseguir gente que tenga esas habilidades es muy difícil, generalmente ya están trabajando y cuando se produce una rotación dentro de las empresas hay que salir al mercado a buscar empleados a los que para poder captarlos tienen que ofrecerles mucho más de lo que se paga en el mercado.
Eso es muy difícil después de sostener, porque se generan muchas inequidades internas. Entonces las empresas prefieren hacer sus mayores esfuerzos para retener el talento, en la medida de que las situaciones de contexto no sean permanentes.

Hoy para ciertos puestos, es muy difícil conseguir gente que tenga determinadas habilidades, generalmente ya están trabajando y cuando se produce una rotación dentro de las empresas hay que salir al mercado a buscar empleados, a los que para poder captarlos tienen que ofrecerles mucho más de lo que se paga en el mercado.

- O sea, que una recuperación del empleo podría venir recién cuando la economía esté marchando a otra velocidad.
Seguramente.

- ¿Entre los perdedores a nivel de empleo está la construcción y los sectores manufactureros?
Sí, la industria manufacturera tiene algunos sectores que están con más dificultades en términos de creación de empleo. Obviamente, como suele ocurrir, todo lo que forma parte de la cadena de valor también se ve impactado, como es la logística y algunos sectores como la construcción también tienen dificultades para crear empleo. 
Después, todo lo que es bienes raíces está sufriendo un cambio, porque si bien no hay construcción, ha empezado a moverse más el mercado de alquileres, el mercado inmobiliario y eso de alguna manera está generando una compensación entre el retail de la construcción y el retail de la de los alquileres o la venta de casas construidas. Ahí se mantiene más o menos parejo el nivel de empleo o expectativa de empleo. 

¿Semana laboral más corta?

- Hay un debate global sobre la semana laboral de cuatro días. ¿Se está hablando de esto entre los reclutadores en Argentina o todavía no?
En el mundo y en Argentina pasa algo bastante interesante y es que, así como hay un desacople entre oferta y demanda, también hay un desacople de expectativas entre empleados y empleadores. En general, lo que observamos es que hay una expectativa alta por parte de la gente de trabajar menos tiempo y con más calidad de vida en sus trabajos. Eso implica no solamente menos tiempo, sino con mayor flexibilidad en los horarios de ingreso y egreso, con más teletrabajo o por lo menos mantener el teletrabajo que tienen y de ser posible, reducir la jornada laboral.


Cuando salimos a preguntar en el mercado global qué es lo que está pasando, la gente contesta que está dispuesta a ganar un poco menos con tal de trabajar también un día menos a la semana. Como contrapartida, prácticamente el 90% de las empresas nos contestan que no está en su agenda una reducción de la jornada de trabajo.
Si pensamos, por ejemplo, en la jornada de ocho horas o todos los beneficios que hemos tenido a lo largo de los últimos siglos, vemos que fueron producto de que, por el otro lado, la tecnología permitió que las personas pudieran trabajar menos tiempo con la misma productividad. Hoy el gran debate que existe es si la tecnología, sobre todo lo que estamos viendo, por ejemplo, con la inteligencia artificial, está generando o va a generar más productividad.
La gran pregunta que se están haciendo en el mundo los directores de empresas o CEOs es estamos empeorando nuestra productividad o mejorándola. Hasta que esa pregunta no tenga una respuesta positiva es muy difícil que las empresas voluntariamente estén en dispuestas a mejorar las condiciones laborales, reduciendo la jornada de trabajo. 

- ¿Argentina está en ese debate o la situación económica hace que ni siquiera se esté discutiendo?
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Todavía no se está discutiendo en profundidad. Hay algunos debates más teóricos que prácticos, no estamos viéndolo, por lo menos de manera masiva en el día a día de las organizaciones. Hoy las organizaciones están con una agenda más coyuntural y más orientada a lo que está pasando en la economía.

El protagonismo de la Inteligencia Artificial

- Hablamos mucho de Inteligencia Artificial, las nuevas tecnologías y demás. Es el tema central de tu último libro que se pregunta sobre el fin del trabajo. ¿Hacia qué mundo del trabajo estamos caminando?
El libro, casualmente, tiene el título en signos de interrogación, si estamos frente al fin del trabajo, porque se originó con una pregunta que nació hace ya varios años, cuando me tocaba dar alguna charla o tener alguna entrevista, siempre me preguntaban bueno ¿qué va a pasar con esto de la tecnología? ¿Se van a acabar los puestos de trabajo, nos vamos a quedar sin laburo? Y en realidad, mi sensación fue que hasta el tsunami que fue la irrupción de la Inteligencia Artificial generativa el año pasado, la pregunta tenía que ver más como una curiosidad de algo que, hipotéticamente, podía llegar a venir, si la tecnología podría llegar a impactar en nuestro trabajo.

El nuevo libro de Luis Guastini se pregunta sobre el nuevo escenario laboral tras la irrupción de las nuevas tecnologías y la IA.

Lo que nos pasó el año pasado es que tuvimos un baño de realidad y de repente vimos todo el potencial que tenía ChatGPT y todas las inteligencias generativas. Y entonces me parecía muy interesante poder contar de primera mano qué puede hacer y qué no puede hacer la Inteligencia Artificial en tareas creativas como es la escritura de un libro.
Diría que la conclusión más importante del libro es que ChatGPT o cualquiera de las herramientas que se le parecen funcionan como un asistente muy robusto en términos de velocidad y de la información que suministran. Pero hay una parte del proceso creativo que tiene que ver con la capacidad de asociar dos conceptos distintos, la capacidad de saber hacer preguntas que muy difícilmente pueda ser reemplazado, por lo menos con la tecnología que hoy tenemos.
Lo que muy probablemente ocurra es que en la medida que la inteligencia artificial generativa empiece a meterse en nuestro día a día laboral, vamos a tener muchas tareas que hoy nos parece inconcebible que la pueda hacer una máquina y que nos van a obligar a realizar otras tareas, tal vez mucho más humanas, de las que habitualmente nosotros hacíamos.

- Detrás de eso está que todavía el ser humano es siempre necesario para aportar al proceso creativo.
Sí, es así, lo llamativo y paradójico de la tecnología es que a medida que va avanzando, va requiriendo de un trabajo y de personas que tengan más cualidades humanas que las que a lo mejor se requerían hace un tiempo. Cada vez más se va a pedir de la gente un componente mucho más humano en su trabajo y que tenga la capacidad de poder utilizar toda la tecnología a favor de poder dedicarse 100% a aquellas cosas que la tecnología no puede reemplazar.

- De alguna manera es lo que pasa en una entrevista laboral. Hoy quizás hay más preguntas sobre las habilidades blandas y no tantas sobre los aspectos técnicos.
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Tal cual. Cada vez más las empresas están mirando esas habilidades blandas como la creatividad, la capacidad para resolver problemas, el pensamiento crítico, la empatía, son todas habilidades que a lo mejor hace unos años no estaban tan presentes en la agenda de alguien que tenía que salir a buscar talento, a reclutar. Se buscaban más las habilidades técnicas. Ahora lo que pasa es que todo avanza con tanta velocidad que los conocimientos técnicos, lo que vos aprendés en la facultad, en unos años se vuelve caduco. Es más importante la capacidad que uno tenga para aprender cosas nuevas, para poder lidiar con el factor humano, que lo técnico que uno lo puede aprender y que necesariamente va a tener que estar actualizándose continuamente.

- Te pido una última reflexión, quizás pensando en los chicos empiezan la universidad, ¿Qué les dirías al momento de querer ingresar al mundo laboral?
La primera recomendación es que tengan curiosidad. Un factor importante y que antes no existía es estar continuamente aprendiendo, no importa qué. No me refiero a ir a hacer un curso pago en algún lugar, si no a un montón de información que está disponible gratuitamente en las redes y que de alguna manera mantiene activo nuestro cerebro y nos va enriqueciendo.

Mirá el video con las recomendaciones a la hora de buscar empleo


La segunda tiene que ver con si tienen la suerte de poder estar estudiando en una facultad, que busquen trabajo antes de recibirse. Es muy importante tener la experiencia laboral antes de tener el título. Cambia dramáticamente cuando uno ya tuvo ese primer fogueo laboral, que cuando va a buscar trabajo con un título y no tiene esa experiencia.
Y diría que la tercera tiene que ver con cultivar y desarrollar esas habilidades humanas que no están presentes en las matrículas del colegio o de la universidad. La empatía, la capacidad de ponerse en el lugar del otro, la proactividad, el poder asociar dos conceptos distintos me parece que son cualidades que podemos ir desarrollándolas continuamente y que realmente nos permiten pararnos de otra manera en el trabajo.