Estancamiento crónico argentino: cuántas empresas por habitante tiene el país
Sin profundizar demasiado, se habla mucho del estancamiento estructural de la economía argentina en el debate político pero lo cierto es que el PBI per cápita es el mismo del 2005 o similar al de la previa de la pandemia tras la crisis del 2018/19. O sea, la economía argentina no crece en más de una década, proceso agudizado en los últimos 12 años con estanflación y caída del PBI per cápita. Quizá la última radiografía de la demografía empresarial argentina refleje otro síntoma del estancamiento o más bien sea otra señal de alerta. ¿Qué muestran los números?

Un monitoreo de la Fundación Observatorio Pyme (FOP) arrojó que el nivel de densidad empresarial en Argentina es bajo dado que el país cuenta con 551.000 empresas activas, o sea, 12,1 empresas por cada 1.000 habitantes, muy lejos de los que, por ejemplo, hay en la Unión Europa (72,3), España (72,7) o México (40,4).
Como reflejo de un estancamiento tendencial, además de la baja densidad, hay un estancamiento en la cantidad de empresas, que desde hace 20 años oscila entre las 500.000 y 600.000, debido a una baja tasa de natalidad. Según los analistas de la FOP el ciclo de estancamiento está relacionado con la densidad empresarial ya que, más allá del estancamiento tendencial, desde la salida de la pandemia se había iniciado un proceso de recuperación del stock de empresas que se frenó en 2024.
“Se distinguen dos etapas: la primera desde el I trimestre del 2022, punto de base de post-pandemia, hasta el punto máximo alcanzado en IV-2023, y la segunda abarca desde el IV-2023 hasta el último período disponible (III 2024). Veamos cada período.
• Entre el trimestre I-2022 a IV-2023, hubo una recuperación de la cantidad de empresas activas. El stock pasó de 522.876 en el I-2022 a 556.986 en el IV-2023. Se trató de una suba de 6,5% (34.110 empresas). Los resultados de esta etapa se explican por una tasa de natalidad (0,9% trimestral) mayor a la tasa de cierres (0,8% trimestral).
La tasa de natalidad neta fue de 0,1% (equivalente trimestral). A nivel sectorial, la variación positiva se vio tanto en la industria como en software y servicios informáticos, otros servicios a la producción (incluido comercio mayorista) y en el resto de los sectores.
Sin embargo, las tasas de natalidad y de natalidad neta fueron mayores en software y servicios informáticos. A nivel territorial, casi todas las provincias evidenciaron también tasas de natalidad netas positivas, con la excepción de Formosa y el GBA, que mostraron un estancamiento, con tasas ligeramente negativas. Por macro-regiones, la mayor natalidad neta se vio en Cuyo.
• En cuanto al período IV-2023 a III-2024, el stock de empresas pasó de 556.986 a 550.845, cayó -1,1% trimestral. La caída de empresas se dio por la tasa de natalidad neta negativa, que fue de -0,2% trimestral y se explicó principalmente por una baja en la tasa de natalidad: cayó de 0,9% en el período anterior a 0,5%. En tanto, no hubo una suba de la tasa de cierres, sino que incluso se contrajo: de 0,8% a 0,7%. Los datos muestran la relevancia de la creación de empresas en el dinamismo empresarial.
“En este período, la evolución sectorial y territorial no fue uniforme, sino que hubo sectores de actividad y provincias que sostuvieron tasas de natalidad netas positivas. No obstante, en estos casos sí se evidenció una caída de la tasa de natalidad, así como caídas en las tasas de permanencia y en las tasas de rotación, que son otras dimensiones del dinamismo empresarial”, explica FOP.
En términos de sectores de actividad, la tasa de natalidad neta fue negativa en la industria (-0,2% trimestral), en los servicios a la producción y comercio mayorista (-0,2%) y en el resto de las actividades (-0,2%). En cambio, se sostuvo positiva en software y servicios informáticos (0,2%), mientras que a nivel territorial, la tasa de natalidad neta fue negativa en todas las regiones. Fue más negativa en el NEA (-0,3%) y NOA (-0,3%) y menos en Cuyo (-0,1%).
“Más allá de estas disparidades, en todos los sectores y regiones se vio un menor dinamismo empresarial, medido en función de las tasas de permanencia y de rotación, que cayeron entre los dos períodos analizados. La tasa de permanencia cayó de 97,8% entre el I-2022 y el IV-2023 a 96,9% entre el IV-2023 y el III-2024. En tanto, la tasa de rotación pasó del 1,9% al 1,3% en el mismo período”, señala FOP.
Parte de este panorama sirvió para que, por ejemplo, el presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Daniel Rosato, saliera a advertir por una avalancha de despidos en el sector privado, ante la recirculación del achique de la demanda, e insistió en la necesidad de mantener una reunión con el ministro Luis Caputo. El titular de IPA alertó por un escenario de mayor recesión en las pymes que están instaladas en los centros urbanos, en donde la combinación de desempleo y la necesidad de afrontar mayores gastos durante las fiestas de fin de año provocarán un sobreendeudamiento que tendrá consecuencias negativas en los primeros meses del 2025, porque la gente se quedará sin plata y sin crédito.
Rosato aseguró que las mejores condiciones para la importación sólo generarán mayor desempleo, porque, en el mejor de los casos, las fábricas se achicarán y se convertirán en vendedoras de productos extranjeros y dejarán de producir en el país; y advirtió que ese proceso circular profundizará el achique de la economía y la reducción del mercado laboral, lo que afectará negativamente a la generación de riquezas. La entidad sostiene que la economía parece haber tocado fondo, pero la falta de señales claras de recuperación mantiene al crecimiento en modo pausado, por lo que la inversión y el consumo seguirán mostrando debilidad en los próximos trimestres.
Al respecto, la Junta Directiva de la UIA alertó sobre los problemas que generan los saldos a favor de impuestos nacionales, provinciales y municipales en las industrias de todo el país y el incremento de tasas municipales, y pidió al Gobierno incluir en el temario de sesiones extraordinarias el proyecto de ley que fomenta las pequeñas y medianas inversiones, el empleo formal y las exportaciones industriales.
En tal sentido, el Vademécum tributario 2024 del IARAF muestra claramente cuántos y cuáles de los tributos recaen sobre una pyme promedio durante un año. “Del análisis de la legislación tributaria argentina 2024, se identificó la existencia de 39 diferentes tipos de tributos a lo largo de nuestro país que gravan la actividad de las pymes. Entre estos tributos se encuentran impuestos, tasas, contribuciones y derechos.
Si además se tienen en cuenta los 30 regímenes de retención, percepción e información que afectan a las pymes argentinas, el total de marcos normativos asciende a 69”, señala el centro de estudios fiscales. De este estudio surge que el entramado tributario de una pyme tiene un alto grado de complejidad y una elevada cantidad de imposiciones tributarias.

