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Por qué el consumo tarda en recuperarse

Si bien hay una leve recuperación de la actividad económica, no es tal cual como lo dicen desde Casa Rosada.

Si bien a partir de mayo se observa una leve recuperación de la actividad económica, de acuerdo a la evolución del EMAE, indicador que se toma como referencia para hablar de la recuperación de la economía es el promedio de la actividad económica como es el EMAE.

Recuperación que por cierto no es en V por más que el ministro Luis Caputo se esfuerce en torturar los números para que confiesen lo que él quiere.

En efecto, en una entrevista radial dijo que la economía argentina estaba creciendo al 16% anual. ¿Qué argumentó usó Caputo para sostener que la economía crece al 16% anual? Dijo que como la economía creció el 3,9% en el tercer trimestre respecto al segundo en términos desestacionalizados, la economía crece el 16% anual.

Usa la misma metodología que Javier Milei para proyectar el 17.000% de inflación, elevó a la cuarta el 3,9%. Siguiendo el mismo razonamiento, tomo la caída interanual del 2,1% y me da una caída proyectada del 8,7%. Con la misma metodología matemática, Caputo dice que tenemos un crecimiento inédito y a mí me da una caída inédita.

Como dice Mancur Olson en Auge y Decadencia de las Naciones: "Hoy en día los economistas desponemos de tal herramental matemático, estadístico y econométrico, que podemos torturar los números hasta que confiesen lo que queremos".

Ahora bien, la pregunta es la siguiente: ¿qué sectores se están recuperando y qué sectores no se recuperan?

En otras oportunidades mostré la evolución del EMAE en forma desagregada y se puede observar que, si bien el nivel general aumenta, solo cuatro sectores suben y 11 bajan.

En general, al consumo le está costando recuperarse. Se recupera petróleo, gas, sector agrícola, luego de la sequía del año pasado, pero el resto de los sectores no muestran un empuje importante en reactivación.

El cuadro muestra la evolución del IPC, el RIPTE (Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables) y los rubros desagregados del IPC. En ese cuadro se encuentran con los siguientes datos.

Los salarios mejoraron casi alcanzando el IPC en octubre luego de una importante caída en diciembre-febrero. En octubre estuvieron un 2% por debajo de noviembre 2023.

El interrogante que aparece es: ¿por qué si los salarios se están recuperando tarda en recuperarse el consumo?

Lo que se ve es que el rubro Vivienda, Agua, Electricidad, Gas y otros combustibles aumentaron 260,3%. Otro rubro que tuvo un aumento importante es Comunicaciones con el 210,4% y Transporte con el 196,1%.

Rubros como Alimentos y Bebidas no Alcohólicas, Prendas de Vestir y Calzado o Recreación y Culturan suben todos por debajo del promedio, es decir del IPC NIVEL GENERAL.

Estos datos nos estarían indicando que la gente gana más, pero tiene que destinar una parte mayor de su ingreso a pagar los servicios públicos. Si no paga la luz, el gas, el transporte público no puede tener esos servicios. Por lo tanto, al destinar un porcentaje mayor al pago de servicios públicos como consecuencia del ajuste de las tarifas de los servicios públicos, a la gente le queda menos margen para el supermercado, comprarse ropa, calzado o ir al cine.

En la segunda columna del cuadro se muestra la ponderación que le da el Indec a cada rubro.

Por ejemplo, el actual IPC está armado de manera tal que dice que una familia destina el 10,5% de sus ingresos al pago de alquiler de la vivienda, la luz, el gas y el agua.

Difícilmente ese porcentaje se mantenga hoy, considerando que cuando se hizo el IPC fue en 2004 y se estableció la ponderación de cada rubro de acuerdo a los bienes y servicios que existían en ese momento y que, difícilmente, esa ponderación se mantenga hoy.

Por ejemplo, el consumo de carne vacuna disminuyó notablemente y fue reemplazado por carne de pollo o cerdo o bien, aumentó la cantidad de personas que son vegetarianas.

Tenemos entonces dos problemas. El IPC, luego de 20 años, quedó desactualizado en su composición y, además, el cambio de composición se ve agravado por el ajuste de las tarifas de los servicios públicos.

Cuando veo la boleta de gas que llega a mi casa se puede ver la lista de impuestos nacionales, provinciales y tasas municipales que están incluidos. Representan el 32% del consumo de gas y cargo fijo. Un dato no menor es que pago 3 veces Ingresos Brutos en la misma boleta: sobre el transporte, sobre la distribución y sobre el gas retenido en transporte.

En otras palabras, en cada aumento de tarifas de servicios públicos, como gas y luz, viene acoplado un impuestazo porque son todos porcentajes sobre lo que consumo de gas y el cargo fijo por la distribución.

En un año, consumiendo el mismo gas, el gasto mensual entre noviembre de 2023 y noviembre 2024 me aumento el 198%.

Por el lado de la luz el aumento que me llegó fue del 434% entre diciembre 2023 y noviembre 2024.

A estos dos aumentos hay que agregarle los impuestos que están atados al cargo fijo y al consumo.

Como primera conclusión es que el consumo tarda en recuperarse porque la recomposición de precios relativos, en este caso tarifas de los servicios públicos, deja escaso margen de los agotados salarios reales para comprar una camisa, un par de zapatos o ir al cine.

El otro tema a considerar es la devaluación del real en Brasil. El índice de tipo de cambio bilateral de tipo de cambio real entre el peso y el real ya está un 12,6% por debajo del 7 de diciembre de 2023, último mes de gobierno kirchnerista.

Junto a la caída del real frente al dólar y el fortalecimiento del peso argentino frente al dólar, se produce un serio problema con nuestro principal socio comercial.

Para tener en cuenta, las exportaciones argentinas por país de destino son: Brasil 17% del total, Estado Unidos el 8% del total y China el 7,9% del total. Cito solo los tres primeros puestos.

Tanto Brasil como China vienen devaluando sus monedas y Estados Unidos va hacia un mayor proteccionismo de acuerdo a las promesas de Trump.

Es decir, mientras en Argentina se aprecia el tipo de cambio y se hace artificialmente cara en dólares, Brasil y China devalúan sus monedas y Estados Unidos apunta a un cierre de la economía.

Milei espera lograr un tratado de libre comercio con Estados Unidos, lo cual luce extraño dado que Trump le va a subir los aranceles de importación a los productos de sus socios en el NAFTA, México y Canadá.

En síntesis, son todos temas para monitorear en los próximos meses y si Brasil sigue devaluando el real y Argentina fortaleciendo artificialmente el peso, el impacto recesivo en la economía argentina puede ser importante.