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Flat tax: cómo es la propuesta para dejar sólo 10 de los 148 impuestos

El modelo es aplicado por países como, Hong Kong, Rusia y Ucrania, a pesar de la guerra, sigue siendo un exportador clave de alimentos para el mundo, Qué posibilidades hay de implementarlo en el país.
Ramiro Castiñeira, miembro del Consejo de Asesores del Presidente Foto: Fundación Bases
Ramiro Castiñeira, miembro del Consejo de Asesores del Presidente Foto: Fundación Bases

En un evento reciente de la Fundación Internacional Bases, un think tank liberal que hace 20 años viene impulsando las ideas relacionadas a la economía de mercado, se propuso un modelo impositivo con el que muchos libertarios simpatizan. Se llama flat tax (impuesto plano), y es un modelo fiscal que busca impedir el aumento de los impuestos de forma proporcional a los ingresos. Con la baja de la inflación, la reducción del riesgo país y la probable salida del cepo en el corto plazo, la Casa Rosada se encamina a encarar algún tipo de reforma fiscal. El gobierno tiene en la mira tres gravámenes apuntados: las retenciones, Débitos y Créditos (impuesto al cheque) y a nivel provincial Ingresos Brutos.

Pero el flat tax es distinto. Apunta a ser algo mucho más ambicioso. Su presentación como proyecto tuvo lugar en el Hotel Suite Uno, a una cuadra del Congreso. El disertante invitado fue el economista Ramiro Castiñeira, director de la Consultora Econométrica y miembro del Consejo de Asesores de Presidencia. “Argentina se metió en una borrachera de impuestos hace décadas, arrastrada por la borrachera previa, la del gasto público. Hay una crítica progresista que quiere imitar el sistema impositivo de los países nórdicos. Pero lo confunden con presión fiscal, que en los países emergentes es el doble, por lo que el problema está en la informalidad”, señaló. Y añadió: “Es el propio Estado el que induce y hasta obliga a esa informalidad. Hace inviable la productividad. Hoy el impuesto a las Ganancias es del 35%, pero lo es así porque la Constitución la establece como alícuota máxima. Si eso no estuviera en la Constitución, no tengan duda de que sería del 50%”.

Ramiro Castiñeira, director de la Consultora Econométrica y miembro del Consejo de Asesores de Presidencia.

Sebastián Cao, tributarista de Econométrica, resaltó el proyecto por el lado de la transparencia: “Al ser más fácil calcular se vuelve comprensible cuánto se debe pagar, lo que aumenta la confianza en el sistema fiscal al reducir la percepción de arbitrariedad. Lo mismo para la evasión fiscal, se reducen los incentivos para dicha práctica”. Entre los expositores también estuvo Dan Mitchell, un economista estadounidense especializado en reformas tributarias. “No se puede tener un buen sistema fiscal si no hay un control sobre el gasto público”, aclaró en principio, y expuso sobre el índice ideal de gravamen: “tiene que haber flat tax, pero de baja tasa, de 15% máximo, porque si es de 50% no va a existir una sola inversión”. También mencionó que no se deben ignorar las regulaciones, las buenas políticas monetarias y toda la economía en general, que tiene que ser “prolija”.

Dan Mitchell, economista estadounidense especializado en reformas tributarias.

Por su parte, Marianela Mendoza, abogada tributarista de la Fundación Bases, destacó durante su exposición: “Es un sistema simplificador. No habría que preocuparse por entender diferentes reglas o por encontrar formas de evadir o eludir impuestos. Es más fácil de calcular tanto para los contribuyentes como para la autoridad de aplicación”. “Argentina, debido a las lamentables políticas tributarias y un exceso de populismo y despilfarro de los recursos del Estado, no puede superar los 14 puntos de la recaudación respecto del PBI desde los años setenta”, advirtió. Finalmente, agregó que si bien se trata de un proyecto ambicioso y que podría encontrar ciertas barreras en el sistema federal de gobierno, Argentina se encuentra en el mejor momento para implementar una verdadera transformación tributaria en beneficio de los ciudadanos y de las futuras generaciones. 

Marianela Mendoza, abogada tributarista de la Fundación Bases.

Cómo aplicarlo en Argentina

Los disertantes coincidieron en la complejidad y distorsión del sistema impositivo y mencionaron que hay acuerdo en que “10 son los tributos que representan el 90% de la recaudación”. La estimación de la entidad es de 148, de los cuales 138 representan el 9% de lo recaudado, mientras que el 83% corresponde a 6 impuestos (5 nacionales y 1 provincial), de los 4 que quedan para completar el 91% de la recaudación, 3 son nacionales y 1 municipal.

En ese sentido, la primera fase de la reforma es dejar solo esos 10 impuestos, que serían: IVA, Ganancias, Aportes a la Seguridad Social, Ingresos Brutos, Derechos de exportación, Créditos y débitos, Derechos de importación, Tasas de seguridad e higiene municipales, Internos coparticipados y Combustibles. Sin embargo, en una segunda fase del plan se propone se propone ya sí aplicar de lleno el flat tax con una tasa del 13% de la base imponible reemplazando a 3 de esos 10 impuestos: Ganancias, Derechos de Exportación y Débitos y Créditos. “El mínimo no imponible que proponemos es el valor de la canasta básica total con el fin de evitar gravar a las familias de menores ingresos”, aclararon.

Sebastián Cao, tributarista de Econométrica.

Otro de los economistas de la Fundación Bases, Horacio Arana, dio detalles sobre cómo debería implementarse: “La idea es gravar los flujos y no los stocks, operando de esta manera como un impuesto sobre el consumo y evita gravar el ahorro y la inversión”. Al mismo tiempo admitió que también se “requeriría un sistema de amortización acelerada de la inversión dentro de un plan de transición gradual”, una idea ya planteada por parte de la Unión Industrial Argentina (UIA).

Horacio Arana, economista de la Fundación Bases.

Países que lo aplican en la actualidad

El proyecto resalta cinco casos de países que aplicaron este sistema: Hong Kong desde 1947, Estonia en 1994, Lituania en 1995, Rusia en 2003 y Ucrania en 2004. En el caso ruso, la abogada tributarista señaló que esto le permitió lograr un aumento del 80% de su recaudación fiscal con respecto al PBI en apenas un año. “No se trata de perjudicar la recaudación, sino todo lo contrario. A priori se ampliará la base imponible, con un mínimo no gravable, pero que llevaría a que todos tuviéramos que contribuir. Sin embargo, al ser un sistema sencillo y práctico elimina la doble imposición”, acotó Mendoza. Y completó: “Si bien Argentina ha mejorado sus políticas económicas y tributarias, seguimos teniendo las tasas más altas en el gravamen de inversiones y compartimos posiciones con Uganda y Bolivia en los índices de libertad fiscal”.

También hay otros países que han adoptado el sistema de Flat Tax, a medias, incluyendo a Italia, Serbia, Georgia, Moldavia, Hungría y Andorra. En la mayoría de estos países, la implementación estuvo acompañada de otras políticas públicas y económicas tendientes a reducir la burocracia y estimular la inversión privada.

Gastón Amestoy.

* Gastón Amestoy.