Martín Zuppi: "El país tiene capacidad industrial para fabricar un millón de autos al año, hoy estamos en el 50%"
Para Martín Zuppi, presidente de Stellantis Argentina y titular de la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA) el camino hacia adelante es claro en una actividad vital para el país: se debe buscar estabilidad macroeconómica y competitividad. "Si logramos tener un sistema impositivo más razonable y mantenemos la previsibilidad en términos de pagos y financiamiento, la industria automotriz en Argentina tiene mucho potencial para crecer en los próximos años", aseguró.
Recibió a MDZ en el marco del 16° Coloquio de la Unión Industrial de Córdoba (UIC) realizado el pasado martes, donde participó de un panel en el que se analizó el futuro del sector productivo en el país, junto a otros líderes empresariales como Pablo Bittar, CEO de Holcim Argentina, y Gian Carlo Aubry, presidente Ejecutivo de Nestlé para Argentina, Uruguay y Paraguay.
Allí los empresarios coincidieron en la importancia de contar con condiciones macroeconómicas estables para tener competitividad. En una entrevista exclusiva con MDZ, el licenciado en Economía habló sobre los desafíos de la industria automotriz y el panorama que se abre con las actuales los cambios en la política económica y su impacto en algunas variables clave como la inflación, que viene desacelerándose y un tipo del cambio con el valor del dólar paralizado o en retroceso.
- ¿Cuál es su análisis de estos primeros diez meses de gobierno de Javier Milei y qué desafíos ve para el próximo año?
- El gran desafío para el país es sostener la competitividad de nuestras industrias, para que los productos se puedan insertar en el exterior. Si logramos que nuestros productos sean exportables y podamos traer divisas, eso va a ayudar mucho a mejorar la macroeconomía argentina. Además, es clave que tengamos previsibilidad. Una economía relativamente controlada, con niveles de inflación más razonables, una devaluación controlada lógica, permitiría proyectar a largo plazo.
En nuestro caso, en la industria automotriz, trabajamos a mediano y largo plazo. Cualquier inversión que hagamos es para los próximos 10 o 15 años, y la volatilidad económica es uno de los mayores obstáculos porque es compleja. Si logramos sostener una economía controlada, confiable y "normal" respecto a lo que ocurre a nivel internacional, podemos planificar mejor, lo cual es fundamental para la recuperación.
- ¿Cómo se está manejando la industria automotriz con el cepo y el valor actual del dólar?
- Es una cuestión compleja. A menudo me preguntan qué pasaría si tuviéramos la economía de Alemania. No estaríamos discutiendo estos temas, claramente. La realidad es que no sabemos si el control cambiario (cepo) es la solución o no. Lo importante es tener un tipo de cambio que pueda ser competitivo para que Argentina pueda insertar sus productos en el mundo.
Nosotros tratamos de no hacer futurología, en el sentido que nos adaptamos a las reglas del juego para hacer el mejor papel posible. Si el cepo es necesario y aporta estabilidad cambiaria y económica a la Argentina, bienvenido sea. Pero si no llega, vamos a trabajar con las reglas que tengamos, para poder trabajar buscando siempre el mejor resultado posible.
- La industria automotriz se vio golpeada en los primeros meses del año con suspensiones y caídas en la producción. ¿Cómo ha sido el proceso de recuperación? ¿Fue en los tiempos que esperaban?
- La verdad es que, hasta hace unos meses, la situación era distinta y nuestra capacidad de pago como industria era diferente a la que tenemos hoy. Tengamos en cuenta que, hasta junio una automotriz que importaba un auto debía pagarlo a 180 días, lo mismo a los proveedores de autopartes, que también cobraban a seis meses. En ese sentido, es muy difícil tener una deuda comercial pasada que no pudimos cancelar y que encima que cuando llamabas a un proveedor de cualquier parte del mundo para pedirle una pieza, le teníamos que decir que se la ibas a pagar dentro de seis meses. Esa situación es muy difícil de sostener. Y el gran motivador de las suspensiones y las bajas en la producción tuvo que ver con el sostenimiento de los proveedores, sobre todo de los más pequeños.
Hoy, la situación es distinta. Las importaciones de vehículos ahora se pagan a 60 días, y las de piezas, a 30 y 60 días. Eso ha traído algo de previsibilidad y nos permite trabajar mejor. Por ese motivo, yo creo que Argentina tiene una capacidad industrial, desde lo automotriz muy importante: más de un millón de autos. Hoy en día estamos en un 50% de esa capacidad. Todavía hay mucho espacio para crecer. Lo que necesitamos es tener herramientas y una infraestructura o ecosistema que nos permitan hacerlo. Me parece que estamos en el camino correcto, porque tenemos la posibilidad de poder pagar los autos y las piezas en tiempos relativamente más normales de los que teníamos antes. Por eso creo que, si el mercado acompaña como lo está haciendo en el plano local y tenemos la competitividad, la producción argentina puede llegar a crecer en el próximo año, sin duda alguna.
- ¿La recuperación de la producción es viable con el actual tipo de cambio?
- Eso es también relativo. Aunque uno pueda pensar que el tipo de cambio está atrasado y que esto dificulta las exportaciones, también hay otros factores que pueden compensarlo, como la reducción de la carga fiscal.
Foto: Télam
Argentina tiene una presión impositiva enorme. Por ejemplo, hace poco mejoramos la situación: antes pagábamos entre 22% y 24% de impuestos por cada vehículo exportado, hoy en día estamos en 17%. Aunque es un avance y la situación es mejor que la anterior, seguimos lejos de países como México, que tiene un 0% de impuestos en la exportación de vehículos, o Brasil, que está en el 7%. Aún nos queda mucho camino por recorrer y mucho que hacer para mejorar en ese aspecto. Tenemos que trabajar entre todos ellos para poder llegar a un mercado más "normalizado".
- ¿Cómo afecta la falta de autopartes a la industria? El rumor que se sostiene en los últimos meses es que escasean las piezas. ¿Es así?
- Desde Stellantis, puedo asegurar que contamos con las autopartes necesarias para producir y para darle al mercado el sostenimiento del servicio de posventa para cualquier tipo de repuesto que haga falta. Yo diría que, como industria, y hablo como presidente de Adefa, me parece que la falta de piezas para producir tiene que ver con la posibilidad de no pago, que hoy en día está normalizado. Los proveedores necesitan tener previsibilidad y, sobre todo, la capacidad de repago para poder reinvertir.
Hoy el mercado argentino tiene las piezas para producir. Lo importante es tener el mercado dónde insertarlas. El mercado local está creciendo, pero las exportaciones siguen siendo complicadas debido al tipo de cambio y a la presión fiscal.


