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Esteban Domecq: "Estamos viendo una recuperación, pero no esperemos una salida rápida"

El economista aseguró que la Argentina está transitando la recta final del 2024,atravesando una fase de recuperación. Pero aclaró que este proceso será "lento, irregular y heterogéneo".
El economista Esteban Domecq consideró que la inflación en Argentina tiende a desaparecer porque por primera vez están atacando las causas”. Foto: UIC - Ph Atrezzo Productora
El economista Esteban Domecq consideró que la inflación en Argentina tiende a desaparecer "porque por primera vez están atacando las causas”. Foto: UIC - Ph Atrezzo Productora

Esteban Domecq es economista y director de Invecq Consulting SA, participó el martes en el 16° Coloquio de la Unión Industrial de Córdoba, donde disertó acerca de la coyuntura económica actual y las políticas del gobierno de Javier Milei.

Durante su presentación en el Centro de Convenciones de Córdoba, Domecq consideró, entre otras cosas, que en la actualidad "no hay crisis sistémica de actividad, producción y empleo" en Argentina. Y vaticinó que no lo va a haber. "No hay un 2001", dijo en referencia a la coyuntura económica durante el gobierno de Fernando De la Rúa que llevó al estallido social. Y consideró que "la inflación va a desaparecer, porque por primera vez, se están atacando las causas".

Posteriormente, en diálogo con MDZ, reflexionó acerca de lo que se espera para el primer trimestre de 2025, brindando una perspectiva sobre la economía argentina y los desafíos a futuro.

El economista aseguró que la Argentina está transitado la recta final del 2024 con una fase de recuperación. Sin embargo, aclaró que este proceso será "lento, irregular y heterogéneo a nivel sectorial".

Según el analista, algunos sectores vinculados al mercado externo parecen no haber sentido el impacto de la recesión, mientras que otros, principalmente aquellos dependientes del mercado interno presentan caídas significativas.

"Estamos viendo una economía que está empezando a transitar los primeros pasos de una fase de recuperación, pero en un formato muy lento, muy irregular, que va a tener idas y vueltas, en la que va a avanzar dos o tres escalones y va a retroceder uno. Además, la situación es muy heterogénea a nivel sectorial. Estoy viendo que conviven sectores muy expansivos, como todo el bloque vinculado al mercado externo, que ni se enteraron de que hay recesión. Pero también hay un mercado interno afectado por el intento de estabilización, donde algunos están en un nivel -5 y otros en -40", enfatizó. 

"Lo que nosotros estamos viendo es que en la medida que se pueda afianzar esa fase de recuperación, gracias a que la estabilización avanza y se va resolviendo el problema de inflación, los ingresos se pueden ir recuperando y apuntalado por el efecto del financiamiento, de modo tal que esa recuperación va a ir de menos a más. Lo negativo que vemos es que no hay una salida rápida de este fenómeno. Lo positivo, es que no vemos una economía en caída libre, una crisis sistémica de actividad", resaltó.

El gran desafío: la inflación

Para Domecq, el principal objetivo del Gobierno en esta fase inicial es estabilizar los precios. "La inflación tiene dos grandes capas", explicó. "Por un lado, evitar un evento nominalmente corrupto, como una hiper o un 'Rodrigazo', lo cual ya se logró. Pero ahora el desafío es llevar la inflación a cero". Este proceso, según el economista, no será rápido ni exento de obstáculos.

Domecq mencionó que la sostenibilidad del régimen monetario y la convergencia inflacionaria serán clave para mantener el rumbo de la economía argentina. "Si todo sale como imagina el equipo económico, podríamos ver una reducción progresiva de la inflación en los próximos meses", añadió.

"Estamos entrando lentamente en un terreno electoral de vuelta, y eso añade más presión", consideró Domecq. 

Pero también advirtió sobre la posibilidad de que se presente "ruido en el camino", sobre todo si no se logran obtener los dólares necesarios para sostener el programa económico.

"Yo entiendo que hay una herencia muy compleja, un diagnóstico acertado, un norte acertado, pero hay un programa que, sobre todo desde lo discursivo, que tuvo idas y vueltas. Por momentos de dolarización endógena, por otros de comercialización de monedas. Claramente, eso es un tema. Yo creo que da cuenta que todavía hay cosas que, sobre la marcha en el plano monetario cambiario, el Gobierno está viendo cómo terminar de resolverlas", analizó.

La promesa de la dolarización

Uno de los temas más controversiales de la campaña de Javier Milei fue la promesa de dolarizar la economía, algo que Domecq abordó con cautela. "Todavía no está claro dónde va a terminar el régimen monetario", sostuvo. Y recordó que, si bien durante la campaña se habló de eliminar el Banco Central y dolarizar, esas promesas han tenido idas y vueltas.

"Si resuelven la inflación, la gente va a decir: 'te voté para que me arreglaras esto y lo lograste'. Si no lo logran, la promesa de dolarización pasará a segundo plano", aseguró.

Y consideró: "Hoy tenemos un proceso de recomposición desde niveles muy bajos. Y eso se percibe en la confianza del consumidor. Ahí hay un problema que convive todavía con niveles de imagen del gobierno, de aprobación relativamente altos, pero que están en un claro proceso de erosión. Eso hace que aparezca la preocupación y la luz amarilla a nivel político. ¿Cuánto va a aguantar la gente? Es una especie de reloj de arena que mantiene la tensión entre lo que necesita la política versus lo que necesita la economía", advirtió el economista.

Domecq también se refirió al cepo cambiario, una medida que muchos esperaban que se levantara rápidamente. "No soy quien para hablar en nombre de la gente -dijo- pero está claro que el voto fue un mandato para resolver problemas profundos: inflación, estancamiento y empobrecimiento". No obstante, Domecq recordó que la primera parte del programa económico del presidente Javier Milei ha sido "todo costos", y queda aún por ver cómo evolucionará.

Consultado por MDZ, el economista planteó la tensión creciente entre la urgencia política por terminar de estabilizar la economía y las necesidades que surgen desde el empresariado de realizar ajustes adicionales. "Estamos entrando lentamente en un terreno electoral de vuelta, y eso añade más presión", consideró.

"Detrás de este bolsillo flaco que convive todavía con un nivel de imagen del Gobierno alto, en caída, pero aún elevado, hay mucha esperanza y también hay mucha ansiedad. Es una ansiedad de todos: de empresarios, de la gente, del mercado, del Gobierno, y de la política. Y eso es un poco lo que tensiona el presente", comentó.

Sin embargo, Domecq no fue pesimista respecto al futuro. Y dijo: "Argentina tiene una gran oportunidad si logra estabilizar su economía y aprovechar las demandas del escenario geopolítico internacional. El desafío es llegar a esa otra orilla", graficó.

Por último, reconoció que el camino por delante está lleno de riesgos, pero dejó en claro que, si el Gobierno libertario fracasa en el intento de estabilización, "habrá que volver a intentarlo, porque a esta economía hay que arreglarla", concluyó.