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Importados: siguen los faltantes de insumos y los precios son exorbitantes

El nuevo sistema para liquidar las importaciones no termina de arrancar y esto tiene un impacto en los distintos rubros de la economía. Qué pasa en las industrias y el impacto de los monopolios.
La industria vitivinícola es una de las afectadas por las dificultades para importar Foto: Maximiliano Ríos/MDZ
La industria vitivinícola es una de las afectadas por las dificultades para importar Foto: Maximiliano Ríos/MDZ

Para la mayoría de los ciudadanos preocupados por la suba de precios y el modo de llegar a fin de mes, lo que sucede con los importadores no está entre sus prioridades. Sin embargo, la problemática afecta el trabajo cotidiano de las empresas y, por tanto, de las personas. Pese a la dirección en favor de la desregulación de la economía y apertura propuesta por el nuevo Gobierno, el área continúa con dificultades en el ingreso de mercadería, con un agravante. Es que, si bien los precios ya estaban altos, ahora lo están mucho más debido a la devaluación y a la incertidumbre generalizada.

Por la falta de dólares, el de las importaciones no es un problema nuevo y en el anterior Gobierno era un “drama” poder aprobar el ingreso de tal o cual mercadería mediante la compleja aprobación de las SIRAS. La cuestión ahora es cómo asegurarse la provisión de insumos, considerando que hay un stock de deuda y un flujo hacia adelante con las nuevas importaciones.

El sistema del Bono para la Reconstrucción de una Argentina Libre (Bopreal), lanzado con el fin de que los importadores suscriban con sus pesos en dólares y después los liquiden para poder pagar sus pasivos (importaciones pasadas), no ha tenido la respuesta esperada. Entre otras cosas porque el bono se paga al 70% y los métodos propuestos no alcanzan para cubrir el resto.

El Gobierno lanzó un bono para poder pagar el stock de deuda de importadores con sus proveedores del exterior, pero no logró la adhesión que esperaba el Ministerio de Economía.

Además, la deuda previa de los que pudieron importar con un dólar de $360 es otro dato que frena al sector, debido a que dicho saldo ahora se debe abonar a un dólar superior a los $840 más el impuesto País del 17,5%. 

En palabras de un empresario del rubro que prefirió no dar su nombre, “nadie sabe a qué precio se puede importar y cuánto saldrá el dólar”. Esta es una de las principales razones por la que la mayoría de las importaciones están frenadas.

Más allá de la situación específica de los importadores, Rubén David, gerente del supermercado mayorista Oscar David, explicó que el consumo de productos importados ha caído 50% debido a los altos precios. “Se ha descontrolado y son, prácticamente, bienes de lujo”, destacó el empresario. En este sentido, aseguró que ha empezado a haber faltantes, ya que tanto él como otros comerciantes prefieren no pedirlos a sabiendas de que no los van a vender. Como ejemplo, puso el valor de una pasta de dientes importada que hoy cuesta entre $8.000 y $9.000.

Pocos oferentes

Según las declaraciones de diversos empresarios, la situación es crítica debido a que el ajuste no ha sido acompañado, al menos hasta ahora, con leyes específicas de reforma y liberalización de la economía. Esto tendría un doble impacto ya que, por un lado, podría afectar a la industria nacional, con una suerte de competencia “desleal” con países con costos ínfimos y mucho más competitivos que Argentina.

Por el otro, continúa frenando a las industrias que dependen de componentes importados para su producción y que todavía faltan con el agravante del alto costo que tienen.

Supuestos monopolios e incertidumbre elevan aún más los precios de los importados.

En este marco, Gerardo Fernández, presidente de la Confederación de Pymes Constructoras (CPC), explicó que, si bien la industria se maneja con casi todos insumos nacionales, sí persisten las dificultades con los repuestos para maquinarias y camiones que son importados.

“Hay una gran cantidad de vehículos parados en los talleres a la espera del ingreso de estas piezas que todavía no llegan”, detalló Fernández. Agregó que en teoría eso debería empezar a regularizarse pronto y lo que sí regresó fue la oferta de camiones importados que aparecieron casi como por arte de magia en diciembre, cuando el mercado fijó los nuevos precios.

Si bien todavía es pronto, lo cierto es que las industrias tienen urgencias para funcionar y con el freno que ya traían, la situación se ha complejizado. Por ejemplo, en la industria vitivinícola los tapones han aumentado en dólares y hoy cuestan entre 50% y 70% más en esa moneda, según explicó Diego Stortini, vicepresidente de la Federación Económica de Mendoza (FEM).

“Los precios de los insumos se han disparado y hoy continúa el mismo coto en la importación”, destacó el dirigente empresarial. Desde su punto de vista, el problema principal pasa porque la desregulación solo se ha centrado en precios y devaluación, pero todavía no se promueven medidas complementarias.

Insumos de la construcción con precios más elevados que en el exterior.

En el caso de las importaciones existe un importante monopolio en la mayoría de los rubros lo que encarece aún más todos los productos que vienen de afuera. En este sentido, Fernández explicó que si bien la construcción se maneja mayormente con insumos nacionales, sí es una situación que afecta a los proveedores de materiales. Sumó que, si se rompieran algunas posiciones monopólicas o cuasi monopólicas, se podrían acceder a otros precios y ejemplificó: “En todo el mundo una tonelada de acero cuesta U$S0,90 y acá puesta en puerto sale U$S1,90, exactamente el doble”.

En este sentido, tanto Stortini como Fernández subrayaron que cierta apertura sería buena, ya que los altos precios de muchos insumos se deben a que no hay competencia en esta área. “No es cierto que vengan más importadores, sino que son los mismos pocos de siempre”, subrayó el representante de la FEM. Agregó que es preciso incentivar la llegada de más proveedores de insumos para crear un sistema realmente competitivo para producir a los costos que produce Chile.