Confirmado: el tremendo número que explica la falta de dólares en el Banco Central
Entre enero y diciembre de 2023 e complejo agroindustrial exportó 35.241,40 millones de dólares, lo que representa una caída de 34,9% en la comparación con el mismo período de 2022, y la principal razón de que el Banco Central haya estado bajo presión durante todo el año pasado.
Las perspectivas para este año son mejores y lo festeja el presidente Javier Milei. Más allá del cambio de política y los incentivos a exportar, que desde la devaluación de 12 de diciembre ya le permitió al BCRA sumar nada menos que 5000 millones de dólares, lo cierto es que la gran diferencia la hará este año el factor climático.
Durante gran parte del año el exministro de Economía y también candidato presidencial de Unión por la Patria, Sergio Massa, insistió en la magnitud de la sequía que afectó a gran parte de la principal área productiva, calculando que la falta de precipitaciones y de humedad en los suelos generaría un impacto de entre 20 y 21 mil millones de dólares menos en exportaciones.
Incluso durante las conversaciones con los técnicos del Fondo Monetario Internacional (FMI) y la propia Kristalina Georgieva, Massa insistió en la necesidad de recalcular las metas del acuerdo de Facilidades Extendidas, que claramente se incumplieron en 2023, debido al fuerte impacto de la sequía en la recaudación -vía retenciones- y el desplome en la liquidación de divisas de los exportadores, con el consecuente impacto en las reservas del Banco Central.
Mirada experta
Según datos del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA), que agrupa a más de 60 cadenas de valor del sector, en diciembre de 2023 alcanzaron los US$2.511,4 millones, un 15% más que en noviembre pasado, pero una fuerte caída de US$888.000 millones respecto de diciembre de 2022, lo que supone un derrumbe de 26,1% en la comparación interanual.
Pero tomando el acumulado de todo el año, la baja de ingresos por exportaciones de los diversos complejos agroindustriales trepa a US$18.869 millones, una caída de 34,9% año contra año.
Sólo en el caso de la soja, la baja llegó a US$ 9.342,5 millones, un 42,07% versus el mismo período del año anterior, mientras que el maíz resignó US$ 3.099,2 millones, marcando una baja de 34,3%. Girasol y trigo tuvieron caídas de 6,25% y 10,30% respectivamente. En el caso de la cebada el desplome fue casi total, llegó a 84,95%.
El dato de soja y maíz, los dos granos que traccionan la cosecha gruesa, es indicativo del impacto en la actividad, dato que entre los dos explican 9 de cada diez toneladas de granos exportados.
Mucho mejor les fue a los productos cárnicos y a las frutas de pepita del Alto Valle de Río Negro y Neuquén que quedaron fuera del área afectada por la sequía. Así, carne y cueros vacunos creció 18,23% en el año, mientras que las exportaciones pesqueras registraron una suba de 6,25%, el sector bovino-lácteo incrementó sus ventas en 5,27% y peras y manzanas el 7,45%.


