Retenciones al vino: bodegueros valoran la quita y piden por el impuesto PAIS
La decisión del Gobierno de eliminar las retenciones a una serie de productos regionales, entre los que se encuentra el vino, generó una reacción positiva en el sector, que de esta manera verá una baja de los derechos de exportación del 4,5% a cero. Pero también puso en agenda la necesidad de eliminar otras distorsiones a la producción de este producto emblemático de Mendoza y otras provincias cuyanas.
Milton Kuret, director Ejecutivo de Bodegas de Argentina, señaló que la eliminación de las retenciones a las exportaciones para las economías regionales es una buena medida que dará un poco más de competitividad a la producción nacional y la pondrá en igualdad de condiciones respecto a países competidores.
El decreto 462/2023 publicado el 6 de septiembre y publicado en el Boletín Oficial, elimina los derechos para varios productos de las provincias, entre ellos el vino, por lo que era una medida muy esperada por el sector. Sin embargo, todavía queda mucho terreno por recorrer dentro de la industria en materia tributaria.
Mirada empresaria
La cámara empresaria que nuclea a pequeñas, medianas y grandes empresas vitivinícolas valora el decreto y pusieron el foco en los beneficios de la medida para el sector bodeguero.

“Con este decreto se reducen las retenciones o derechos de exportación para una serie de economías regionales. En el caso de los productos vitivinícolas, quedan en 0 por ciento. Es una normativa que viene a concretar un anuncio que hizo el ministro de Economía de la Nación, Sergio Massa, en julio, reiteró en agosto y estábamos a la espera de su publicación”, detalló Kuret, director Ejecutivo de Bodegas de Argentina (BdA).
Agregó que el sector en su conjunto, desde el momento en el que se implementaron las retenciones trabajaron para lograr su eliminación. Es que los derechos de exportación, tal cual refleja la norma original al respecto, no debían haberse aplicado a productos con valor agregado de las economías regionales, como es el vino.
“A pesar de ello, hemos venido pagando estas retenciones así es que hoy esto representará un ahorro para el sector. De todas maneras, todavía sigue vigente la aplicación del impuesto PAÍS para las importaciones de insumos relacionados con productos vitivinícolas, que es del 7,5%, así es que seguimos gestionando dado que corresponden a componentes de productos pertenecientes a la Canasta Básica y no debería aplicarse”, subrayó Kuret.
Competitividad en alza
En lo que se refiere a las retenciones, Kuret explicó que la medida, que estará vigente hasta fin de mes, coloca a la Argentina en línea con otros países exportadores de la región y del mundo vitivinícola en lo que hace a la competitividad.

“Esta tasa que pagábamos nos diferenciaba negativamente del resto ya que los países competidores no pagan este impuesto. Nos restaría, a nivel internacional, lograr acuerdos de comercio por los cuales los vinos argentinos reduzcan o dejen de pagar derechos de importación en los mercados, frente a otros países que no lo pagan. Pero es una medida beneficiosa para el sector, sin dudas”, afirmó.
Kuret consideró también que aunque la noticia era esperada y por cierto muy necesaria, se conoció en un contexto muy complejo y sensible de la industria vitivinícola.
“Algunas que le son propias, como las consecuencias de los factores climáticos (por ejemplo, las heladas de 2022), y otras, generales por la macroeconomía y las dificultades que tenemos en nuestro país. Sobre todo para los pagos al exterior. En este sentido, todo lo que corresponde a la compra de insumos importados y al pago de servicios al exterior tiene una complejidad y un atraso con clientes y proveedores que las compañías están tratando de resolver”, explicó el Director de Bodegas de Argentina.

