Inflación

Cuatro claves para ahorrar en la contratación de seguros de auto y vivienda

En medio de la inflación y de la crisis económica, algunas familias se plantean qué hacer con ese gasto fijo, que cada vez presiona más las cuentas familiares. Estrategias para pagar menos sin perder el beneficio. Ideas para obtener el mayor provecho de la cobertura contratada.

Diana Chiani
Diana Chiani miércoles, 6 de septiembre de 2023 · 09:10 hs
Cuatro claves para ahorrar en la contratación de seguros de auto y vivienda
Los seguros de los autos suben al ritmo de la inflación pero generan preocupación. Foto: Noticias Argentinas

Las familias establecen estrategias diversas para ajustar sus gastos en medio de una inflación galopante y de medidas que todavía no alcanzan a poner paños fríos en los bolsillos de la mayoría. Así, un costo fijo como el seguro de la vivienda o de los autos puede convertirse en un peso para muchos.

A partir de la base de que para el auto es obligatorio contar al menos con un seguro contra terceros, lo cierto es que muchos se preguntan cómo abaratar este pago mensual que, no obstante, puede ser una salvación en más de una oportunidad.

Es que, como en el caso de las prepagas u obras sociales que no suelen usarse tanto, son de utilidad cuando se las necesitan, ya que en general no se tiene la constancia ni la disponibilidad de poder realizar un ahorro por cuenta propia, llegado el caso de precisarlo. Por este motivo, existen algunas estrategias para ahorrar en seguros, sin tener que dejar de lado la cobertura que ofrecen.

Seguro del auto

Los seguros de los autos aumentan al ritmo que lo hacen los precios de referencia o de revista de los vehículos. Por este motivo, -si bien luego de la devaluación todavía no se han actualizado completamente todos los valores- es probable que se registren aumentos cercanos al 5%, sin contar con la inflación mensual que se suma mes a mes.

En esta línea, no es sencillo determinar el costo de un seguro debido a que no solo incide el precio del auto, sino también el de la compañía aseguradora, así como diversas combinaciones que se pueden ofrecer. Sin embargo, Mauro Formini, contador y asesor financiero, explicó que una de las maneras de ahorrar en el seguro del auto es a través de la contratación de la llamada franquicia.

Hay que evaluar el riesgo personal antes de contratar un seguro.

Esto es porque los seguros contra todo riesgo, los que cubren todo tipo de daño o eventualidad no solo a terceros, sino también a uno mismo y al vehículo, pueden ser bastante costosos. Por este motivo, la utilización de la franquicia es una de las opciones de ahorro. Bajo esta modalidad, el asegurado se responsabiliza de una parte de los daños que sufra el auto llegado el momento.

Se trata de un monto que se pacta previamente con la compañía y que contribuye a abaratar el precio del seguro al tiempo que se cuenta con una cobertura interesante. “Mientras más alta es la parte que uno asume, más económico es el seguro”, destacó Formini. Agregó que puede pactarse una suma fija o un porcentaje del valor del auto o de, llegado el caso, el bien a reparar.

Más allá del ahorro, de la búsqueda de presupuestos y compañías, siempre es importante buscar referencias y sopesar la situación personal. Por caso, no será la misma inversión para quienes dejen el auto en la calle que para los que tengan cochera o para los que viajen largas distancias por día en su vehículo que quienes lo hagan menos.

Asegurar el hogar

Los seguros de vivienda suelen ser más económicos que los de autos, debido a que el riesgo es menor o menos frecuente que el de un vehículo en movimiento continuo. En general, las compañías arman seguros combinados contra robo e incendio, mientras que muchos bancos también los ofrecen.

Los seguros de vivienda se pactan por montos fijos.

A diferencia del de los vehículos, las coberturas para el hogar no suelen tener una actualización automática, por lo que, en un contexto inflacionario como el actual, es conveniente revisar cada tanto los montos asegurados. “Muchas veces nos damos cuenta tarde de que el seguro quedó muy por debajo de los precios”, subrayó Formini. Este tipo de seguros establecen montos fijos para cada ítem.

Tomarse un momento para repasar qué cubre y qué no el seguro que tenemos es la primera manera de ahorrar. También evaluar si se pueden hacer ajustes en algunas cuestiones. Por caso, si se vive en un barrio privado en el que un robo es más improbable, tal vez se puede reducir el monto en este punto.

Lo mismo con la cobertura de rotura de cristales, cerraduras o similares en lo que también se puede abaratar, ya que no es frecuente que se rompan todos al mismo tiempo. En general, el precio por incendio suele ser menor debido a que, si bien el fuego puede destruir todo, no es una situación que suceda cotidianamente.

Sea el caso que se elija, también es importante utilizar el seguro. Aunque parece una recomendación extraña, lo cierto es que no hay que esperar el robo para utilizar el seguro por cambio de ventanas cuando se rompen. Del mismo modo, algunos tienen cobertura por granizo e inclemencias similares que no hay que olvidar ni desaprovechar llegado el momento.

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