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Fuerte caída del consumo por la inflación: qué puede pasar hacia adelante

Desde que comenzó el año, las ventas tanto minoristas como mayoristas han venido en baja. El impacto de las elecciones, los aumentos que se vienen y qué se espera del dólar para la segunda mitad del año.

Luego de un pico positivo en diciembre de 2022, el consumo ha mostrado números negativos en lo que va de este año. Al menos así lo muestran las estadísticas que relevó a nivel nacional la Confederación de la Pequeña y Mediana Empresa (CAME). Con una baja interanual en junio de 3,6% en las ventas, para lo que resta del año las perspectivas no mejoran.

Más allá del número que muestra la dificultad cada vez mayor para cubrir los gastos del mes debido a la inflación, la caída en el nivel de actividad se siente en casi todos los rubros con las variaciones correspondientes.  El primer semestre del año cerró con una baja de 1,8% interanual según los datos de CAME que también registró una baja de 0,9% en comparación con mayo.

“La caída en el nivel de consumo se nota tanto en el rubro minorista como en el mayorista”, subrayó José Vargas, economista de la consultora Evaluecon. La pérdida de poder adquisitivo que produce la inflación mes a mes, hace que las familias hagan sintonía fina en sus consumos y que concentren buena parte de sus ingresos en productos básicos como alimentos, salud y alquileres.

En este contexto, los datos de CAME confirmaron que en junio la mayor retracción se dio en Textil e Indumentaria (-9,6%) seguido del rubro Bazar, decoración, textiles hogar y muebles (-4,7%). Del otro lado, fue el sector Farmacias el único con una variación positiva con una mejora interanual de +3,9%. Aunque Alimentos y bebidas es uno de los “básicos”, este rubro también cayó en comparación con el año anterior y lo hizo un 4,1%.

La venta de alimentos también se vio afectada

Con una perspectiva similar Rubén David, gerente del mayorista Oscar David, destacó que se percibe el modo en que se ha caído la demanda. “La venta está floja”, destacó el empresario y agregó que, tal vez por este motivo, no hay problemas de abastecimiento o faltantes. En el contexto de sequía, falta de divisas y nuevos impuestos a los productos importados cierta ineficiencia en la oferta, podría impactar si la demanda funcionara como en épocas anteriores.

Los productos importados, que no forman parte de la canasta tradicional de compras, como palmitos o ananá sí entran a cuentagotas y no siempre hay disponibilidad. Sin embargo, tampoco son elegidos por los consumidores debido a que, cuando llegan a la góndola, los precios son tan altos que quienes suelen adquirirlos, prefieren sustituirlos por productos nacionales.

El costo de las elecciones

A medida que el año ha transcurrido, los números negativos de CAME se han profundizado. En enero la baja fue de 0,3% y de ahí hacia abajo con una leve recuperación en marzo que en lugar de caer 1,6% en febrero, bajó 0,8%. De ahí en más, la curva hacia abajo continuó. Esto se debe, por un lado, a la caída del poder adquisitivo por el desfasaje entre salarios e inflación y a que, los sectores que pueden comprar, prefieren poner freno a medida que se acercan las elecciones.

Desde el punto de vista del economista José Vargas, hay sectores de clase media alta y alta que han disminuido su consumo para acomodarse a las distintas alternativas para mediano y largo plazo. Es decir que en lugar de comprar, utilizan sus sobrantes en el ahorro, el posicionamiento en dólares o cualquier manera de intentar ganarle a la inflación.

Peso a peso: los consumidores evalúan todo antes de gastar

Esto también se nota en los sectores de bienes durables o relacionados con la inversión y largo plazo. “Muchos prefieren esperar a después de las elecciones debido a que antes se percibe una situación volátil y pocos eligen arriesgarse”, comentó Vargas. Parte de la baja en la venta de inmuebles, autos 0 km y electrodomésticos se explica por esta situación.

En este marco, Adrián Alín, miembro de la Federación Económica de Mendoza (FEM) y presidente de la Cámara que nuclea a los comerciantes de la Ciudad (Cecitys), remarcó que las elecciones siempre traen retracción por parte de los consumidores. No obstante, rescató que la baja de consumo no ha impactado en el cierre de locales, lo que marcó como una buena señal.

Qué pasará con la inflación

Pese a cierta desaceleración en los precios, lo cierto es que la baja del consumo no alcanza a frenar la inercia de la inflación. No solo la tendencia alcista de la inflación no se frena de un día para otro, sino que, desde el punto de vista de Vargas en los próximos meses podría acelerase la suba de precios.

El motivo principal es la aceleración del tipo de cambio que ya ha comenzado a observarse y que impacta en casi todos los precios de la economía. No es probable que esto baje debido a los faltantes de dólares genuinos, a las nuevas cargas impositivas para importar y a diversas trabas relacionadas con las pocas divisas.

“Es probable que la inflación se posicione en un piso de ocho nueve por ciento, por este motivo y debido a los diversos aumentos que se han autorizado para después de las elecciones”, cerró Vargas.