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Sergio Massa dice que no es Mauricio Macri, quiere una elección competitiva y desalentar la corrida

El ministro de Economía piensa en el lunes financiero y quiere alejar el fantasma de 2019.Su equipo se está preparando para un "golpe de mercado" para lo que dice tener disponible unos US$3.000 millones para intervenir, si fuera necesario.
Sergio Massa, toma mate en recorrida de campaña y dice a su equipo que todo está bajo control. Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ
Sergio Massa, toma mate en recorrida de campaña y dice a su equipo que todo está bajo control. Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ

Sergio Massa ya dio la orden a su equipo económico. Su mensaje fue el siguiente: No somos Mauricio Macri en el 2019. Primero porque de estas elecciones saldremos en una situación competitiva. Segundo, porque tenemos poder de fuego para enderezar a los mercados. Tercero porque vamos a defender siempre a la gente, que lo último que necesita es un lunes de angustia. 

El ministro de Economía estableció en su doble rol de titular del Palacio de Hacienda y candidato a la Presidente de la Nación, la estrategia para el primer día hábil post PASO, con una condicionalidad tan política como económica. No repetir la mala hora de Macri del 12 de agosto de 2019, cuando un día después de haber sido vencido por Alberto Fernández en un lapidario 47,79% contra 31,80%, aceptó una liberación de las presiones cambiarias para devaluar el peso más del 23%, llevándolo de $ 45 a 57,3 pesos.

Los dos actores protagónicos de esa decisión pactaron hasta hoy no blanquear quién tomó la decisión. Sin embargo, se sabe que a las 3:00 AM del 12 de agosto, ya con los resultados negativos sobre la mesa, Macri le dijo a su ministro de Economía Nicolás Dujovne "Pensá que hacemos mañana porque perdimos por 15 puntos. Nos equivocamos todos".

El expresidente Mauricio Macri y su ministro de Economía, Nicolás Dujovne, buscaron apoyo del FMI (aquí con Christine Lagarde) pero no fue suficiente para estabilizar la economía. 

Lo peor es que en aquellos días se pensaba que en las PASO se daría el escenario que habían pronosticado algunas de las mejores encuestadoras del círculo rojo, que pronosticaban un empate técnico. Tamaña diferencia sorprendió a entonces Presidente, cuyo gobierno un día después de la derrota, avaló una pérdida del poder adquisitivo del 23%.

Perfil propio

Massa quiere separarse radicalmente de aquel ejemplo. Y ordenó a su equipo, encabezado por Gabriel Rubinstein, actuar en consecuencia. Su viceministro lo tranquilizó y le afirmó que en el caso que hubiera algún sacudón electoral, el lunes estarán dispuestas para enfrentar algún tipo de -en boca de los políticos del oficialismo- "golpe del mercado".

Sergio Massa quiere tener un desempeño competitivo en las PASO para alejar movimientos con el tipo de cambio.

La información que se desplegaba ayer sobre el frente político que se medirá en elecciones el domingo, es que el poder de fuego es importante, y que se cuenta con más de U$S 2.000 millones para operar sobre los dólares financieros, bajo el amparo de la posibilidad avalada por el FMI de vender bonos de Anses (que compran bancos privados) para luego tener activos físicos para aumentar la oferta en el MEP.

Para tener en cuenta sobre este poder de acción, ayer, fue un día difícil. Economía logró bajar una devaluación proyectada del MEP de 5%. Para esto utilizó 140 millones de dólares vía ese mercado financiero. "Imaginate lo que podemos hacer con U$S 2.000 o 3.000 millones", canchereaba anoche un integrante del equipo económico de Massa, de la rama de acción directa. 

Un ojo en Washington

En realidad, la mira de la gente de Hacienda está enfocada en lo que suceda seguramente el próximo viernes en Washington, cuando, se supone, volverá a trabajar el Board del FMI y pondrá fecha de tratamiento para la aprobación (se supone) del Staff Level Agreement firmado por la escuadra técnica del organismo con Argentina. 

Sergio Massa, mantiene diálogo fluido con Kristalina Georgieva, la titular del FMI, y espera que el Board del organismo apruebe el viernes próximo el acuerdo recomendado por el staff.

Lentamente, los integrantes del board van regresando a sus puestos de trabajo desde este viernes al próximo miércoles. En el directorio Argentina sabe que cuenta con el apoyo de países clave como Estados Unidos, China, Francia, España y regiones como África (además de América Latina, claro), pero hay muchas dudas en seguir votando a favor en otros miembros importantes que, si bien no tienen poder de veto, si pueden lograr trabar el debate.

En estos días Argentina está permanentemente fiscalizada, aun con el organismo en parate estival. Todos los días, desde Buenos Aires, hay que enviarle datos al staff técnico, que monitorea la marcha de algunas de las promesas que se hicieron para cerrar el acuerdo que espera aprobación del Board.

El nivel de reservas, devaluación vía crawling peg (devaluación del peso gradual y controlada) del tipo de cambio oficial y emisión monetaria, deben estar en sintonía con lo prometido, para que los miembros técnicos que dependen de Rodrigo Valdes, el director para el Hemisferio Occidental del FMI, terminen de elaborar un paper donde se le recomienda al directorio que se apruebe el caso argentino. Por ahora, aseguran en Buenos Aires, todo se estaría cumpliendo.

Especialmente, el capítulo de devaluación del tipo de cambio oficial, donde los datos incluyen una devaluación mensual a un ritmo superior al 10%, si se tienen en cuenta las decisiones del Banco Central de esta semana. Habrá que ver si el staff técnico tiene más interés en mirar este dato o el de los dólares financieros y el blue, donde la estabilidad está cuestionada.