¿Una sociedad offshore puede usarse para evadir impuestos?
A pesar de los prejuicios que existen en la materia, y que muchos se encargan de extender, quienes utilizan un vehículo offshore no lo hacen para evadir impuestos ni para lograr opacidad frente a las autoridades de los países en los que residen.
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- ¿Por qué aseguro esto?
Para empezar, porque evadir impuestos a través de este tipo de jurisdicciones no se puede, ya que no promueven la evasión fiscal, como piensan algunos, sino que ofrecen “plataformas de inversión fiscalmente neutras”. Es decir, no agregan impuestos sobre los que las sociedades ya pagan en los países donde desarrollan sus actividades comerciales.
Mientras tanto, buscar opacidad en las jurisdicciones offshore tampoco se logra. De hecho, vale recordar que estas jurisdicciones han sido las primeras en adoptar el estándar de intercambio automático de información financiera promovido por la OCDE.
- ¿Qué significa esto?
Que si un contribuyente fiscal domiciliado en un país que forma parte de la CRS (como Argentina, Brasil, Chile, Colombia o España) invirtiera dinero en un fondo de inversión constituido en las Islas Caimán, las Islas Vírgenes Británicas o Luxemburgo, el propio fondo sería el responsable de informar sobre esto a la autoridad impositiva local encargada de la aplicación de CRS.
De forma automática, además, esta autoridad compartiría los datos con las autoridades impositivas del país de residencia del inversor. Lo mismo, obviamente, aplicaría a la apertura y operación de cuentas bancarias en Suiza, Bahamas y en cualquier otra plaza financiera relevante, salvo en los Estados Unidos.
- Entonces, ¿por qué se usan las jurisdicciones offshore?
Adicionalmente a la neutralidad fiscal que mencioné, existen más razones por las que resulta atractivo establecer una sociedad u otro vehículo en una jurisdicción offshore. Se puede destacar que, en comparación con sus pares onshore, las jurisdicciones offshore:
- Ofrecen una mayor seguridad jurídica.
- Protegen de una forma más enérgica el derecho a la propiedad privada y el derecho a la privacidad de los individuos.
- Poseen leyes más severas en materia de compliance y anti-money laundering.
- Poseen legislación más moderna en temas financieros y de planificación patrimonial.
- Reúnen una cantidad de proveedores altamente especializados en estas cuestiones.
- Suelen ser una solución de sentido común en los casos de join ventures.
Tienen un carácter internacional; es decir, sirven cuando dos o más inversores de países diferentes quieren co.invertir en un tercer país. Cuando quien va a adquirir un bien o realizar una transacción para la que precisa financiamiento reside en un país donde el sistema jurídico protege al deudor por sobre el acreedor; las instituciones financieras en general prefieren prestar el dinero a una estructura offshore donde obtienen garantías.
Por último, y en parte vinculado al punto anterior, existen ciertos activos respecto de los cuales, adquirirlos a través de un vehículo offshore es prácticamente la regla (aviones privados y barcos son dos casos emblemáticos). Así que, a pesar de lo que muchos nos quieren hacer creer, la evasión de impuestos y la falta de claridad ante las autoridades de los distintos países no son las razones que motivan a tantas personas alrededor del mundo a utilizar jurisdicciones offshore. Mal que les pese a varios, el tema va por otro lado.
* Martín A. Litwak autor del Iibro Planificación Patrimonial para Celebrities, fundador y CEO de Untitled SLC.
@MartinLitwak

