Advierten por la brutal caída del salario pese a que el desempleo se mantiene estable
En un contexto de inflación en niveles de tres dígitos y sin perspectivas de reducción ante la ausencia de un programa antiinflacionario integral, el mercado de trabajo muestra dos caras opuestas según la variable que se analice.
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El Gobierno se entusiasma con que se observa una paulatina reducción de la tasa de desempleo, que según el último dato oficial difundido este jueves por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), se ubica en 6,9% en el primer trimestre de 2023.
Es un guarismo que está en torno al 7% desde hace cinco trimestres, desde comienzos de 2022, pero que incluso en la reciente medición se incrementó en 0,6 puntos porcentuales, pasando de 6,3% en el 4° trimestre del año pasado al 6,9% en el período enero-marzo de 2023.
Pese a ello, los analistas consideran que la dinámica del mercado laboral actual hay que observarla no tanto desde el número frío del desempleo, sino a partir de la calidad de los empleos y la capacidad de generar empleo de la economía argentina.
Un informe del estudio Ghidini Rodil, especializado en recursos humanos, asegura que el mercado laboral argentino está atravesado por una "demanda laboral frenada, crecimiento del trabajo informal, baja calidad de los empleos y pérdida del salario".
Baja calidad
Analizando los datos oficiales de empleo, el estudio cuestiona la mirada centrada sólo en la tasa de desocupación como variable clave del mercado de trabajo, y sostiene que desde "hace ya un par de años que la tasa de desocupación del INDEC dejó de ser el número que puede reflejar la situación del mercado laboral, básicamente porque en los últimos tres o cuatro años quedó confirmado que la cantidad no es igual a la calidad".
"Esto se ve en varios aspectos: el principal y más conocido tiene que ver con la caída del salario versus la inflación, que en los últimos cinco años ha caído entre un 18 y un 20 % para los trabajadores registrados privados o públicos y en el caso de los informales ha llegado a cerca del 40%", destaca Matías Ghidini, CEO de GhidiniRodil.
Desde la pandemia se observa que el trabajo informal fue el que más creció, en un escenario en el que hoy cuenta más la calidad del trabajo "que se ha empobrecido brutalmente en los últimos cuatro o cinco años", sostiene Ghidini.
Otro tema preocupante es el desempleo en el segmento de jóvenes de 14 a 29 años, en el que casi duplica el promedio país, llegando a niveles de entre 13% y 14%.
Perspectivas
En cuanto a la tendencia predominante en el mercado laboral argentino, el estudio destaca que desde el segundo semestre de 2022 la demanda laboral viene frenada o en desaceleración y hoy apenas hay unos pocos sectores activos y con demanda genuina de empleo.
Es el caso de energía, petróleo, minería, algunos rubros de la agroindustria, los centros de servicios compartidos y nichos dentro de la tecnología, en especial los que pasaron por un proceso de digitalización como la salud, la educación o los servicios financieros.
Hacia adelante, el panorama es bien complejo. "Las perspectivas para el resto del 2023 siguen siendo grises y mediocres, dado que la mayoría de los sectores donde se demanda empleo están siendo afectados por la situación económica de recesión y alta inflación", remató Matías Ghidini.