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Círculo vicioso: devaluación, inflación, caída de ventas y de actividad

Cada vez es mayor la dificultad de los salarios para seguir el ritmo de la inflación, que no sólo se debe a la devaluación sino, sobre todo, al achicamiento de la actividad económica. Así lo muestra un informe de coyuntura del Ieral de Fundación Mediterránea.

En uno de sus últimos informes de Coyuntura, el Ieral de Fundación Mediterránea explicó cómo el poder adquisitivo cae cada vez que hay una devaluación. Con la suba del precio del dólar de la semana pasada y el consiguiente impacto en la inflación que ya comenzó a observarse, el trabajo del Ieral expresó que “cada vez que se produce un salto devaluatorio, disminuye la capacidad de compra de los asalariados”.

En este contexto, es lógico que el Gobierno nacional busque evitar dichos saltos. Sin embargo, el aumento del dólar no es la punta del ovillo en la pérdida de poder adquisitivo, sino que esta situación comienza en la disminución en la producción de bienes y servicios. En los últimos diez años, con excepción de las ventas en supermercados, se registra una tendencia a la baja en las ventas de distintos bienes, en especial en la zona de Cuyo.

“La clave está en la producción de bienes y servicios. Los trabajadores cobran porque contribuyen a dicha producción. Si el PBI por trabajador (un indicador de su productividad) se incrementa, también lo hará el poder de compra de su salario”, expresó el informe de la Fundación Mediterránea. En esta línea, agregó que los datos muestran que ese indicador de productividad viene en disminución desde el 2012.

Punto a partir del cual la economía se observa estancada, lo que se aprecia en la caída en las ventas de autos 0 km debido a la baja de los créditos prendarios, netos de inflación (a partir de 2018), que llegaron a un mínimo para estar hoy a la mitad de hace cinco años.

A esto se suma el fuerte incremento de sus precios en general, especialmente empujado por la inflación global del último año. Por otro lado, también se registró una disminución en las ventas de centros comerciales y minoristas, con excepción de la importante recuperación en el periodo 2021/22.

De este modo, según el Ieral “el salto devaluatorio que reduce el poder adquisitivo es sólo un síntoma de un problema mayor que enfrenta el país, con una economía estancada y cada vez menos productiva”.

El poder adquisitivo en caída impacta en ventas que no levantan.

Perspectivas

Al analizar los datos sin estacionalidad, el informe de coyuntura admite que hubo una mejora en las ventas de autos y centros comerciales a fines del año pasado y principios de éste. No obstante, el panorama para el sector comercial no es alentador debido a la alta inflación, confiando en que no se dispare.

“Habrá una mayor puja por incrementos salariales. Sin embargo, los pronósticos apuntan a una caída de la actividad económica (-3%), lo cual implica una menor productividad”, detalló el trabajo del Ieral. Contexto en el cual tampoco se espera una recuperación del crédito ni las ventas.

“A esto se agrega la incertidumbre generada por la escalada del dólar paralelo, que motiva a ser más cautos a la hora de vender, porque no se sabe a qué precio se podrá reponer las mercaderías”, cerró el Informe de la Fundación Mediterránea.