Salarios e inflación: "No sabemos qué vamos a poder comprar con lo que vamos a cobrar"
En un país en el que la inflación no se detiene, los sueldos parecen correr una carrera imposible de ganar. A lo sumo, los trabajadores más afortunados logran “empatarle” a esta dinámica inflacionaria imposible de controlar.
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En este marco, Luis Campos – coordinador del Observatorio del Derecho Social de la CTA Autónoma – habló en MDZ Radio.
“En materia salarial, la situación de los trabajadores es muy complicada, no estoy diciendo nada nuevo, pero esto responde a distintos factores”, abrió Campos en No Cantes Victoria.
“Por un lado, a que el salario en promedio está, en términos históricos, en niveles muy bajos; hay una caída de entre 20 y 25 puntos entre el año 2016 y el año 2019. Es una caída muy importante. A partir del 2020 no es que el salario siguió cayendo, en términos estadísticos, estamos más o menos en los mismos niveles de fines de 2019, pero con un agravante que es esto de correr cada vez más rápido y que nunca alcanza”, detalló.
“Esta sensación tiene que ver con un segundo fenómeno que, sobre esa caída salarial – muy importante -, se montó esta aceleración de la dinámica inflacionaria que tiene efectos muy perjudiciales sobre los trabajadores, incluso sobre aquellos que consiguen aumentos salariales que les permiten al menos ‘empatarle’ a la inflación”, explicó.
Y agregó: “En promedio, los trabajadores registrados le están ‘empatando’ a la inflación en los últimos meses, pero con una sensación – que es real – que tiene que ver con la desnaturalización del valor del salario”.
“Con niveles inflacionarios como los que estamos viviendo actualmente, prácticamente ningún trabajador o trabajadora tiene claro cuánto va a cobrar el mes que viene o el otro mes o dentro de tres meses”, indicó.
“No sabemos cuánto vamos a cobrar ni qué vamos a poder comprar con lo que vamos a cobrar y esto empieza a generar un nivel de angustia muy importante”.
Distintas realidades
“Nuestro mercado laboral tiene distintas situaciones”, señaló Campos. “Cuando pensamos en las paritarias, hablamos de trabajadores registrados, tanto en el sector privado como el público, que representan la mitad de la fuerza laboral del país. Esta es la mitad que le está ‘empatando’ a la inflación”.
“La otra mitad - asalariados no registrados, trabajadores por cuenta propia – son los que peor la están pasando. Los mecanismos de protección del salario no aplican, hay un alerta muy importante”, agregó.
Otro dato preocupante, es que “son muy pocos los trabajadores que alcanzan la Canasta Básica Total. Según el último dato, de febrero, hablamos de un ingreso de bolsillo de la mitad de los trabajadores del sector privado inferior a $152mil”.
En tanto que en el sector público “hay una disparidad muy grande; salarios muy altos en algunos sectores y salarios muy bajos (de los más bajos del trabajo registrado), que son los trabajadores municipales”.
Sectores con más crecimiento
Los sectores que más crecieron en el último tiempo, o los que “mejor se pudieron defender: algunas ramas de la industria manufacturera, no todas, tal vez la más conocida es la industria aceitera, la industria automotriz se defendió bastante bien, el sector de intermediación financiera (bancarios), algunos sectores de la industria de laboratorios, pero son sectores más bien excepcionales. Otros sectores han tenido el efecto opuesto: gastronomía, comercios, incluso los camioneros, que en una época habían sido de los sectores que mejores aumentos salariales tenían, en los últimos años han tenido paritarias bastante por debajo de la inflación”.
“Es muy difícil prever cuál va a ser la economía de costos en tres, cuatro meses. Es algo que no se puede sostener mucho tiempo, no hay economía que resista. Es una situación de mucha incertidumbre”, concluyó Campos.
Y cerró: “Los datos oficiales todavía muestran un crecimiento del trabajo formal en el sector privado, lo que alimenta el discurso de las autoridades de que el empleo sigue creciendo. En este contexto, más temprano que tarde ese crecimiento se va a debilitar o incluso detenerse. La inversión va a caer, los proyectos a mediano y corto plazo se van a detener porque es muy difícil”.

