Fernando Lescano: “Globant vio la talla del profesional mendocino como un atractivo para invertir”
Tal vez para dimensionar la importancia de Globant, una compañía argentina que ofrece soluciones tecnológicas, sirva recordar que en 2006 fue nombrada por Google para que fuera su primera proveedora de tecnología en América Latina. Se trata de una firma que comenzó con cuatro personas hace 20 años y que hoy cuenta con más de 27.000 colaboradores (o globers, como ellos se definen) en distintas partes del mundo; entre las que se encuentra Mendoza.
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En el medio, otro de los hitos que le dio impulso fue la salida a Wall Street, la Bolsa de Valores de Nueva York. Hoy, con el foco puesto en soluciones tecnológicas diversas para hacer más sencilla la vida de las compañías que la contratan, Globant trabaja para nombres de la talla de Disney, Netflix y Mercado Libre, entre una cartera internacional de al menos 300 clientes.
En 2019 Globant, una de las empresas unicornio de tecnología más importantes del país (valuadas en más de U$S1.000 millones), llegó a Mendoza a través de la compra de Belatrix; una de las marcas locales que sembró el camino local para el desarrollo y la exportación de software.
Por eso, cuando Fernando Lescano, site manager de Globant Mendoza, se hizo cargo de esta posición no sintió que fuera a empezar desde cero. Es que, había trabajado varios años en Belatrix y se encontró con más de una cara conocida en ese lugar.
Oriundo de San Juan, Fernando Lescano vive en Mendoza desde los 19 años, cuando comenzó la facultad de ingeniería informática para continuar con la participación en diversas compañías del sector. Afín a las características del sector, sus primeros pasos los dio en una startup y hoy lidera a las cerca de 200 personas que forman parte de Globant Mendoza, lugar donde la compañía apunta a crecer este año.
- ¿Qué es lo que hace Globant concretamente?
- Proveemos servicios tecnológicos y eso va desde acompañar o asesorar para lograr el objetivo principal de eficientizar procesos. Esto se hace de diversas maneras, como puede ser bajar costos, mejorar tiempos, mejorar la calidad y en ese abanico tenemos clientes como multimedios (Disney, Netflix) y empresas locales como YPF o Mercado Libre.
- ¿Y en Mendoza qué hacen?
- En Mendoza uno de los principales clientes a los que proveemos servicios es Disney, tanto en la parte de generación de contenidos como en la de parques. También trabajamos para otras empresas, pero la principal es Disney.
- Además de la oportunidad a través de Belatrix, ¿qué vio Globant para instalarse en Mendoza?
- Uno de los motivos es que acá había varias universidades y cuatro o cinco ya contaban con carreras de tecnología. La generación de ese tipo de perfiles de calidad es poco frecuente en Argentina y, después, vio la talla del profesional mendocino: cómo se desempeña, la pasión que le pone, el deseo de hacer las cosas bien. Esos elementos hicieron que el polo de Mendoza fuera atractivo para invertir.
- Debido a la rapidez de los avances, muchas veces los estudiantes no terminan, porque empiezan a trabajar antes y, otra, a las universidades les cuesta adaptarse. ¿Cuál es su mirada?
- Eso es cierto. Una de las ideas de Globant es colaborar con las universidades para acompañarlas en el desarrollo de los contenidos tecnológicos que pueden brindar, ya que seguir el ritmo de manera inmediata, no es sencillo. Para ello, hemos firmado convenios con universidades y también ofrecemos la posibilidad de que los alumnos visiten la empresa. Además, tenemos acuerdos con colegios secundarios donde existe una orientación en tecnología. Con el fin de generar un interés específico, buscamos mostrarle al alumnado que el mundo de la tecnología no es simplemente una persona que está programando en el escritorio, sino que es mucho más amplio y que ofrece diversos beneficios.
- En este sentido, ¿cómo impacta en Globant la dificultad para contratar o conseguir talentos?
- Es uno de los grandes temas, no sólo en Mendoza sino a nivel nacional. Por suerte, ambos gobiernos han generado políticas para modificar eso. Incluso hay publicidades que buscan romper el paradigma tradicional. Vemos un buen camino en esta línea, aunque quedan cuestiones por abordar como el trabajo en el nivel de los contenidos, tanto en el secundario como en la universidad. Pese a todo, el mensaje ha sido bien recibido, por lo menos en los niveles institucionales y educativos. La clave es aportar constancia y seguimiento no solo por parte de Globant sino de todas las empresas de tecnología.
- ¿Puede ser un techo para la industria esta escasez de talento?
- Podría serlo si no se estuviera trabajando en ello. A nivel internacional, hoy Argentina es vista como un foco de tecnología por el talento humano que posee aunque ha comenzado a competir con otros mercados internacionales como la India. Lo que pasa con ese país -y es una ventaja para Argentina- es que para el mercado norteamericano la diferencia de horas es muy amplia y, muchas veces, ellos prefieren trabajar con gente que esté en su misma zona horaria.
- Hoy la tecnología argentina tiene una ventaja comparativa en el tipo de cambio. ¿Cuáles son los otros motivos por los que crece nuestra industria del software?
- El crecimiento no es sólo porque estamos baratos. Los que contratan a nuestras empresas evalúan talento, capacidad, comprensión del pensamiento, que tienen porque los equipos que contratan tienen que amalgamarse con los propios de los clientes. No sólo pasa por una capacidad de evaluación económica sino por comprender el pensamiento, lo que se busca, lo que se lee, la cultura de trabajo, el profesionalismo, el potencial humano que se manifiesta. En eso Argentina es bastante fuerte, sobre todo porque hemos demostrado tener una relación cultural muy buena con toda América Latina y también con Estados Unidos.
La preparación del argentino también es bien vista. Al punto que muchos estudiantes de otros países vienen a estudiar porque tanto la educación pública como la privada son reconocidas por su buen nivel.
- ¿Qué implica formar parte de una empresa unicornio?
- Mucho orgullo, porque no es sólo una compañía que vende servicios al exterior sino una empresa que nació en Argentina, se desarrolló en Argentina en primer lugar y tiene una muy buena imagen a nivel internacional. Además, es algo muy especial porque la amplitud de Globant permitió mi desarrollo de carrera en muchos sentidos y también se lo brinda a otros globers. No es sólo el desarrollo de carrera a nivel internacional sino los beneficios que no son económicos y que dan un gran balance de vida entre lo personal y lo profesional.
- Como empresa de tecnología, ¿en qué aplican la Inteligencia Artificial (IA)?
- Principalmente, la usamos para empoderar a los globers, para hacer más eficiente nuestro trabajo. Por ejemplo, buscar mecanismos para mejorar el clima laboral, realizar reconocimientos específicos a los compañeros de trabajo. También mejorar procesos vinculados con la ingeniería del desarrollo de software como las pruebas que se hacen de ciertas aplicaciones. Otro uso -y es algo que a muchos desarrolladores les cuesta- es documentar código, por lo que tenemos una IA que ayuda con eso y que, validada por el desarrollador, sirve para que quede disponible en algún repositorio y otra persona lo pueda leer.
- ¿Cómo incide la IA en los puestos de trabajo? ¿Se ha necesitado menos personal?
- Se ha dado lo contrario. Cada vez se precisan más perfiles que conozcan sobre IA no solo para crearla sino para mejorarla. Recientemente, se han creado posiciones en Globant y en el mercado mundial que son los que desarrollan los modelos de IA, los mejoran y los disponibilizan para los distintos niveles de la compañía. No era algo tan demandando y hoy se busca mucho.
- ¿Cuáles son los puestos de trabajo del futuro?
- Los puestos de hoy tendrán demanda, incluso algunos van a crecer como los relacionados con el desarrollo mobile, que es algo que continuará su crecimiento porque la generación 5G de internet va a ampliar la oferta de servicios y actividades. También la tecnología ligada al metaverso, cloud computing, así como lo vinculado con el algoritmo y el detrás de escena.
La IA ha llegado para quedarse y se va ampliar. No será para un desarrollador o grupo determinado, sino que hay un puñado importante de perfiles que se van a necesitar para sostener la infraestructura que va a crear: especialistas en nube, testeo de aplicaciones, interfaces y experiencias de usuario; entre otros requerimientos que es probable que aumenten.
- ¿Cuál es la mirada que ustedes tienen sobre la legislación de la IA y el freno que puso Italia al uso de ChatGTP?
- Sólo para aclarar, el freno que puso Italia no viene tanto por la información que devuelve, sino por la que recopila del usuario. En todas las aplicaciones tiene que haber un contrato de términos y condiciones y al parecer en Italia no estaba claro qué se hacía o cómo se usaba esa información. Nuestra perspectiva de la IA es que sirve para empoderar y mejorar la calidad de vida de las personas, realizar cosas o resolver problemas que al ser humano le puede tomar mucho tiempo identificar. Son muchas compañías las que la utilizan y les permite sentirse más empoderados ya que no se trata de reemplazar a las personas sino de darles mejores herramientas para tomar mejores decisiones. El límite de la IA es que no son algoritmos que puedan trabajar de manera autónoma, nunca va a poder suplir el control y la observación del hombre.
- En imágenes, al menos, ya se han realizado reemplazos con personas ficticias, ¿son fundados los temores de algunos?
- Siempre va a depender del propósito para el que se utilice. En general, los propósitos buenos o de mejora para la calidad de vida son los que prevalecen.

- ¿Hay lugares del mundo que estén más atentos al fenómeno de la IA?
- Sí, Canadá mira de cerca su evolución, Europa también y obviamente Estados Unidos, pero no existe una gran preocupación. Los que venimos del palo de la tecnología no lo vemos como un gran elemento que pueda llegar a interferir o reemplazar al ser humano. Lo vemos como una oportunidad para empoderar a las personas.
- ¿Cuáles son los desafíos para Globant hacia adelante?
- Lo primero es que buscamos seguir creciendo y notamos una dinámica de crecimiento en los mercados internacionales. En este sentido, el objetivo es colaborar con los principales actores de las industrias.
- ¿Es posible que las empresas de tecnología se encuentren en una suerte de burbuja con relación a la economía nacional?
- Claramente, nos afecta lo que sucede y por eso estamos en contacto con los gobiernos. En Argentina el Gobierno busca que la economía del conocimiento se desarrolle, porque es una gran oportunidad para el crecimiento de la economía. Aunque no somos ajenos a los problemas, los distintos gobiernos fomentan al sector porque quieren que la economía del conocimiento crezca y tenga mayor alcance dentro de la actividad nacional.
- ¿Qué recomienda para trabajar desde la niñez esta suerte de pensamiento lateral, creativo o tecnológico?
- La pregunta tiene dos respuestas. La primera es que tenemos que cuidar a los pequeños del uso de pantallas. Hoy ningún pediatra lo recomienda, porque hasta puede afectar el desarrollo cognitivo de los pequeños. La segunda, es que hay diversos cursos de programación, con cuestiones muy lúdicas y sencillas para pequeños a partir de los 8 años. Nosotros tenemos un programa que enseña a programar jugando para chicos de 13 a 17 años. Siempre con el recaudo que mencioné sobre el uso de las pantallas.

