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Cómo ve un medio australiano a la inflación argentina

Ausencia del crédito hipotecario, uso de efectivo, gasto desenfrenado y precios sin referencia son algunas de las cosas llamativas que una periodista australiana encontró en Buenos Aires

La inflación en la Argentina llama la atención en el mundo. Y no sólo por sus valores récord, sino también por la aparente contradicción que supone ser una de las potencias del mundo a nivel de recursos y al mismo tiempo tener una de las economías más inestables.

El portal australiano ABC News se preguntó en una de las ultimas ediciones, ¿Cómo Argentina pasó de ser una de las naciones más ricas del mundo a tener una inflación del 100 % con montañas de dinero que no valen nada?

La nota realizada por una corresponsal en la Argentina que incluye entrevistas a personas comunes en las calles de Buenos Aires, señala que "la inflación es tan alta en Argentina que se necesitan fajos de billetes de banco para hacer compras incluso pequeñas".

Y pone la lupa en la "imposibilidad del acceso al crédito". Para sorpresa de la periodista, una de las entrevistadas relató cómo llegó con una mochila con los ahorros de toda su vida para comprar un terreno para su casa en la Patagonia Argentina. Sin depósito, sin hipoteca y sólo con un pago único. "Décadas de arduos ahorros se redujeron a 22 fajos de billetes de 100 dólares. Apilados verticalmente, no tenían más de dos palmos de alto", relata la nota.

La ex maestra de jardín de infantes, protagonista del relato dice en la nota, "casi no hay crédito bancario aquí. Ahorré durante 20 años para comprar esa tierra. Hubiera sido imposible de otra manera".

Mucho más se sorprende cuando la misma entrevistada dice que tampoco contrató personal de seguridad para el intercambio. "Ese no es el estilo aquí. Olvídalo", dijo.

Sin referencias de precio

Otro de los puntos que a la reportera le cuesta entender es cómo es posible que la gente no sepa el precio de los productos. Es uno de "los problemas más agotadores causados por la inflación galopante", refiere.

Uno de sus entrevistados, administrador de alquileres le contesta que "los precios suben tanto todos los días que, al final, no tienes idea de lo que vale cada cosa". “Nunca vas de compras a un solo lugar, comparas cinco o seis supermercados”, dice. "Es como una búsqueda del tesoro; un lugar para el detergente, otro para los huevos... y al final, solo pagas porque no sabes si es caro o barato", cuenta.

Otro hombre, un empresario de la construcción, relata que ajusta sus listas de precios según el precio oficial del dólar estadounidense y eso le obliga a cambiar sus precios cada mes. "Las grandes empresas pueden retener sus productos, pero una pequeña empresa necesita vender de todos modos", se queja.

La nota incluye el relato de cómo puede ser posible que un país que estuvo entre las 10 naciones más ricas per cápita del mundo haya llegado a que más de cuatro de cada diez argentinos vivan en la pobreza.

Gastar como si fuera el fin de los tiempos

Otro punto que llama poderosamente la atención es cómo es posible que siga el entusiasmo argentino por gastar.

"No se puede ir a restaurantes en Buenos Aires que no están llenos. No porque la gente esté prosperando económicamente, sino porque dicen que "la plata quema", dice otro entrevistado.

Los argentinos gastan como si fuera el fin de los tiempos, comprando de todo, desde toallas hasta televisores a plazos, dice finalmente el artículo.