Por qué Horacio Rodríguez Larreta decidió ahora eliminar el Impuesto a las tarjetas de crédito
El anuncio del jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, sobre la eliminación del impuesto a los Sellos aplicado a las compras con tarjeta de crédito era una noticia muy esperada por los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires para tener un alivio en sus bolsillos, en momentos en que la inflación se estacionó cómodamente en la zona del 6% mensual y ya cruzó la barrera del 100% anual.
Para ello, enviará hoy mismo un proyecto de ley a la Legislatura, con la esperanza de que se apruebe en la próxima sesión, que será el próximo jueves 9. Consideran desde el Ejecutivo porteño que la oposición va a acompañar, "no hay razones para que no lo haga", afirman, pero si no fuera el caso será el otro jueves, y entrará en vigencia al día posterior a su aprobación.
En rigor, los porteños tuvieron un sabor amargo en diciembre, tras un anuncio inicial de que el impuesto dejaría de cobrarse luego de conocerse el fallo de la Corte Suprema de Justicia a favor de la Ciudad del 22 de diciembre, la negativa del Gobierno nacional de acatar el fallo llevó al Ejecutivo porteño a mantener el gravamen.
La reciente decisión de Rodríguez Larreta de eliminar el impuesto a los Sellos, que tiene una alícuota del 1,2% sobre los consumos con tarjeta de crédito busca "para aliviar el bolsillo de los vecinos, en medio de la creciente inflación y la fuerte baja de la actividad económica", según afirmó la Jefatura de Gobierno de la Ciudad en un comunicado este martes.
Montaña de dinero
En 2020 cuando le fueron quitados los recursos de la coparticipación bajando de 3,5% a 1,4%, además del impuesto a los Sellos, se decidió un incremento de 2% a 8% en las operaciones de los bancos con Leliq, además de un ahorro en diferentes renglones del gasto público, que le permitió al Gobierno porteño atender sus obligaciones a pesar de la merma en los fondos por la Coparticipación.
Según las cuentas oficiales, desde la quita de los fondos de la Coparticipación y hasta el 31 de diciembre de 2022, la Ciudad de Buenos Aires "ya dejó de percibir 252.000 millones de pesos, lo que equivale al 12% de su presupuesto total".
La Corte Suprema señaló en un fallo del 22 de diciembre que la Nación debía girarle diariamente a la cuenta del Banco Nación el equivalente a 2,95% de los fondos coparticipables, pero el fallo no fue acatado por el Gobierno nacional que, en cambio, ofreció emitir un bono largo. Sólo desde el fallo de la Corte hasta ahora, los fondos que no percibió la Ciudad suman $44.000 millones.
"No lo aceptamos, el fallo dice que la Nación tiene que transferir diariamente los fondos de la coparticipación. El Gobierno se queda con los pesos y a cambio ofrece un bono a 2031, por eso hemos pedido a la Corte Suprema el embargo de las cuentas del Nación", aseguró el ministro de Hacienda, Martín Mura, en diálogo con MDZ.
Impacto fiscal
En relación al costo fiscal que tiene eliminar el impuesto a los Sellos, el funcionario precisó que dado que la Ciudad tiene superávit previsto en unos $10.000 millones en todo el año, no habrá problemas en afrontar el compromiso.
Según las estimaciones oficiales en 2022 se recaudaron unos $3.000 millones vía impuesto a los Sellos, y para este 2023 se proyectan unos $45.000 millones. Pero esta estimación se hizo en base al Presupuesto que tiene una pauta de inflación del 60%, siguiendo la meta que el Gobierno nacional fijó para el presupuesto nacional. Aunque todo indica que terminará el año en torno al 100%, lo que también acercará más recursos por recaudación.
"Podemos eliminar el impuesto sin poner en riesgo la sustentabilidad" de las cuentas de la Ciudad, aseguró Mura.
Aunque nadie lo admite a voz en cuello, lo cierto es que en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, cayeron muy mal las palabras del presidente de la Nación, Alberto Fernández, el 1 de marzo ante la Asamblea Legislativa, denostando a la Corte Suprema de Justicia y los miembros del tribunal, y también "bajándole el precio" a la Ciudad.
Consideran en la sede de la calle Uspallata que en la Rosada no reconocen a CABA como una provincia, con los mismos derechos que las demás e integrante del acuerdo de coparticipación federal de impuestos, un estatus que está estipulado en la propia Constitución Nacional. Y que eso está detrás de la pelea por los fondos de coparticipación.