Naftas: por qué prevén una caída en las ventas y posible concentración del mercado
El sector de combustibles fue uno de los que primeros en recibir el impacto de la desregulación de la economía, ya que al día siguiente del balotaje comenzaron los aumentos que, en un mes, treparon al 100%. Se trataba de un pedido de larga data del área que estaba dentro del programa Precios Cuidados, dado que había subido menos que la inflación general y contaba con diversas regulaciones.
Ahora, con el incremento de naftas anticipan una baja en las ventas, mientras que la dirigencia empresarial tendrá un nuevo foco en el panorama actual.
Aunque celebran y apoyan el cambio desregulador, habrá que ver qué sucede con la posible concentración de mercado, así como con las pequeñas empresas que pueden quedar en desventaja frente a las grandes petroleras. El presidente de la Confederación de Entidades de Comercio de Hidrocarburos y Afines (Cecha), Isabelino Rodríguez, realizó un balance del año “pendular”, en el que el sector pasó de estar regulado a una “desregulación importante y prometedora”.
En este marco, el sector anticipa una baja de ventas debido a las dificultades que tendrán los argentinos con el sinceramiento de precios y de tarifas en danza. Es probable que, por el movimiento de vacaciones y el tiempo en el que llegarán las facturas actualizadas de servicios públicos, en enero el impacto no se sienta tanto. Sin embargo, descartaron que a partir de febrero la caída en el consumo sea mucho más notoria.
En este marco, aunque todavía se esperan nuevas actualizaciones de precios, el límite estaría en la baja de las ventas. Desde el punto de vista de Rodríguez, las petroleras deberán generar mecanismos para que la demanda no se caiga en demasía. Hay que tener en cuenta que Argentina importa el 30% del combustible que consume, por lo que si bien las compañías pueden equilibrar con la exportación de crudo, no podrán hacerlo con el refinado.
Posible concentración
Con la desregulación, el presidente de Cecha no cree que ahora las estaciones de servicio puedan vender de todo, además de la nafta y de los ya habituales markets. Sin embargo, destacó que cada petrolera establecerá su propio formato comercial y los pasos a seguir dentro del cambio realizado. Sin embargo, expresó que el mercado va a tender a expandirse con la posible aparición de esquemas más concentrados.
Las principales perjudicadas podrían ser las pymes o las estaciones de bandera blanca. Aunque éstas tenían complicaciones con relación al abastecimiento, ahora se abre un nuevo camino para la dirigencia empresarial. “El objetivo es preservar a las pymes de cualquier conducta oligopólica y que pueda ser colusiva para las pymes”, destacó Rodríguez en alusión al posible perjuicio para la competencia de las estaciones chicas. La colusión es un acuerdo entre dos o más partes para limitar la competencia.
Para el empresario la palabra clave pasará por la eficiencia, así como por el apoyo de Cecha a las expendedoras que no cuentan con recursos directos por parte de las petroleras para incrementar su profesionalización. “Entiendo que las petroleras no tienen un plan concentrador, pero como dirigentes deberemos anticiparnos y apoyar a las empresas más desprotegidas”, subrayó Rodríguez. No será una tarea sencilla dada la baja de ventas que ya comenzó a observarse y que primero sufren los que menos espalda tienen. Se espera, no obstante, que el declino sea temporal.

