Nuevo DNU: apoyo empresario y pedido por la constitucionalidad
Luego del cimbronazo que implicó la publicación del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que desregula toda la economía nacional, las cámaras empresarias tomaron una posición. Si bien no ha sido unánime, ha habido algunos puntos en común entre las entidades más representativas del sector privado. Entre ellas, se destacan las posturas comunicadas por la Confederación de la Pequeña y Mediana Empresa (CAME), el Consejo Empresario Mendocino (CEM) y el Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA).
En líneas generales, y como ya se había anticipado con la asunción de Javier Milei, los empresarios están a favor de la apertura planteada por el nuevo Gobierno. Del mismo modo, coincidieron en la importancia de quitarle peso al Estado como un punto de partida para el crecimiento. Sin embargo, no se trata de un cheque en blanco al presidente, ya que más allá de las reticencias que provocan la recesión en ciernes, hay un pedido sobre el respeto por la Constitución Nacional.
En general, los privados abogaron por la búsqueda de consensos a través del Congreso de la Nación. Desde IDEA destacaron las reformas planteadas por el Ejecutivo debido a que se condicen con muchas de las propuestas planteadas desde esta organización. “Ahora el Congreso se enfrenta a una oportunidad histórica de debatir los cambios que necesita nuestro país”, destacaron desde IDEA al tiempo que pidieron compromiso y trabajo por parte de los legisladores.
“Primero el Congreso deberá decidir si rechaza o no el DNU emitido por el presidente, pero esa prerrogativa no lo exime de dar el debate de fondo sobre el contenido de las reformas”, agregó el comunicado enviado por IDEA. Los integrantes de este espacio solicitaron que las propuestas se discutan dentro los límites del sistema republicano de gobierno, establecido en la Constitución Nacional.
En una línea similar, CAME consideró que el éxito en la implementación de las nuevas políticas públicas –que repercutirán en amplios sectores de la sociedad– requiere del mayor consenso posible.
“El Congreso de la Nación –donde están representados los diversos intereses- es el ámbito natural donde alcanzar los acuerdos, si lo que se pretende es que los mismos sean viables y duraderos”, opinaron desde la entidad que nuclea a las pequeñas y medianas empresas. De igual manera, el CEM deseó que las reformas propuestas encuentren el consenso a través de una “actitud responsable en la dirigencia política y de los actores más importantes de la vida económica y social de nuestro país”.
Apuesta sin carta blanca
Desde el CEM pusieron en valor las medidas dispuestas por el DNU, debido a que “se comienzan a corregir las enormes distorsiones generadas por políticas intervencionistas y a reducir el peso de un Estado elefantiásico, con gastos ineficientes e insostenibles”. En este marco, el Consejo Empresario apuntó que las regulaciones han sido un peso para el desarrollo del sector privado que es la fuente de generación de riqueza de una Nación.
Entre las injerencias que los empresarios destacaron se encuentran las leyes laborales que la mayoría coincide en flexibilizar. “Las modificaciones establecidas para aliviar y agilizar la lógica laboral van en la línea correcta”, expresaron desde CAME. Agregaron que este tipo de regulaciones han terminado por asfixiar a las pymes así como sumirlas dentro de una industria del juicio que dificulta su crecimiento.
Sin embargo, CAME también puso un signo de interrogación sobre el impacto de estas políticas de desregulaciones con relación a un eventual impacto en la concentración económica o los cambios en las reglas comerciales. Sobre éste y otros puntos, la entidad solicitó analizar adecuadamente las consecuencias que el DNU tendrá sobre las pymes y el modo en que se podrá agravar aún más la recesión existente.
En este marco, los empresarios del CEM aseguraron estar dispuestos a contribuir con el esfuerzo que sea necesario en esta transición. “Cada uno desde el lugar de grandeza que le toque asumir en este momento tan crítico de nuestra querida Nación, para hacer viable este difícil, pero esperanzador, camino”, comunicaron desde el Consejo.
Desde la entidad apostaron por la “revalorización del sector privado que redundará en generación de riqueza, inversiones productivas y mayor oportunidad de empleos de calidad, sin trabas ni intermediarios”.