Opinión

Las 8 claves para que el blanqueo de capitales que implementaría Javier Milei sea exitoso

En el inicio de su gestión como ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo comunicó definiciones clave sobre las próximas medidas que se tomarán en materia económica. Ahora se vendría otro blanqueo.

Martín Litwak
Martín Litwak sábado, 23 de diciembre de 2023 · 07:05 hs
Las 8 claves para que el blanqueo de capitales que implementaría Javier Milei sea exitoso
Nadie va a entrar a un blanqueo en un país sin seguridad jurídica, pero con esa condición solamente, no basta. Foto: MDZ

Entre los que más repercusión tuvieron, están los detalles sobre el blanqueo de capitales que pretende implementar el gobierno de Javier Milei. En esta columna se resume mi postura histórica sobre el tema:

1) Siempre es mejor organizar un blanqueo o amnistía: después de aprobada una reforma tributaria que, en el caso de Argentina, debería eliminar impuestos al patrimonio y a las transacciones, simplificar el régimen tributario y contribuir a una reducción sustancial del esfuerzo fiscal que hacen a diario todos los pagadores de impuestos argentinos. Un sinceramiento fiscal sin reforma no es más que un pedido de limosna a los contribuyentes.

2) Nadie va a entrar a un blanqueo en un país que no ofrece seguridad jurídica: a menos que el gobierno de turno asuste lo suficiente a los contribuyentes. Hace un año, Sergio Massa decía que el acuerdo que habían firmado Argentina y Estados Unidos para implementar FATCA -intercambio de información tributaria entre países- iba a ser retroactivo, que dicho tratado iba a permitir conocer a los beneficiarios finales de sociedades de BVI y que se iban a poder hacer pedidos de intercambio de información grupales. Inventos, como explicamos en su momento. Pero inventos que seguramente se repitan en el contexto de una nueva amnistía fiscal.

3) Cualquier blanqueo debería ser anónimo o confidencial: y existen múltiples formas de hacerlo. Esto evitaría que la AFIP tuviera información de quienes ingresaron al mismo hasta que realice una inspección a alguno de ellos y el contribuyente muestre el comprobante de pago respectivo. Esto es fundamental en un país en el que la información privada de los ciudadanos no es protegida en lo más mínimo.

4) Hay que pensar en todos los detalles: antes de lanzar el blanqueo al mercado. Es decir, no se pueden cambiar las reglas del blanqueo una vez que esté vigente. Si precisan ayuda, nos volvemos a ofrecer de manera gratuita y desinteresada. A diferencia de otras firmas, que también pueden colaborar por tener el expertise necesario, nosotros no somos un estudio contable ni jurídico local, y por ende no tenemos ningún conflicto de interés. En otras palabras, no vamos a asesorar a ningún pagador de impuestos respecto del blanqueo en sí mismo, aunque seguramente sí asesoremos a muchos de ellos en su estructuración patrimonial post-blanqueo.

5) Relacionado con lo anterior: se blanquea frente a un Estado, no frente a un gobierno. La decisión de blanquear es personal y tiene que ver con la necesidad de ese pagador de impuestos de contar con más dinero blanco en Argentina. Blanqueen o no, lo realmente importante es estructurarse patrimonialmente. Como escribí hace no mucho en mis redes sociales: “Bailen como si nadie los viera, planifiquen sus patrimonios como si el próximo presidente y el próximo director de la AFIP fueran a ser peronistas”.

6) Más allá de recompensar a los buenos pagadores: el Estado debería pagar a quienes blanquean, no simplemente cobrar una multa baja. Entiendo los resquemores éticos al respecto, porque todo blanqueo es injusto con quienes han pagado en forma. Este pago se puede dar a través de exenciones de impuestos sobre el monto blanqueado, descuentos en el pago de impuestos en general o a través de la emisión de un bono. La ventaja de una amnistía para un país no debería pasar por la recaudación que realice con motivo de esta, sino con el aumento de recaudación que surja de tener una economía más formal a futuro.

7) Los siguientes son otros aspectos relevantes a tener en cuenta: hay que tomar en cuenta los pasivos y no solamente los activos. Debe quedar claro que no es necesario blanquear activos en estructuras fiduciarias irrevocables (trusts, fundaciones, etc.) y hay que incluir el sinceramiento de seguros de vida contratados en el extranjero y desregular ya ese sector.

Se blanquea frente a un Estado, no frente a un gobierno, asegura el autor.
Foto: MDZ

Escenario abierto

8) Anunciar un sinceramiento fiscal en diciembre es una decisión no demasiado inteligente, porque genera un aluvión de trusts y sociedades offshore. Obviamente, no me quejo de esto, pero también incentiva a mucha gente a tomar la decisión de no pagar Bienes Personales y algunos otros impuestos.

Siempre sostuve que el sinceramiento fiscal de Mauricio Macri fue un éxito desde lo recaudatorio, pero un gran fracaso desde el punto de vista del cambio en la cultura tributaria que el país necesitaba. Se llevó a cabo de tal manera que no “amigó” al fisco con el pagador de impuestos. El hecho de que poco tiempo después se hayan filtrado datos de quienes entraron al blanqueo, se haya multiplicado por diez la tasa máxima de Bienes Personales (desde 0,25% a 2,25%) y se haya creado el impuesto a la renta financiera, terminó de quebrar esa históricamente conflictiva relación. 

Que Argentina deba organizar una nueva amnistía, de similar alcance, tan sólo seis años más tarde, es prueba suficiente de ese fracaso. En ese contexto, que lo organicen los mismos que organizaron el blanqueo anterior sería absolutamente inentendible, por no decir otra cosa.

Ojalá no sea así...

Martín A. Litwak

Martín A. Litwak autor del Iibro Planificación Patrimonial para Celebrities, fundador y CEO de Untitled SLC.
@MartinLitwak

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