Polémica medida

Retenciones al vino: golpe a la competitividad y pérdida de dólares por exportación

No es solo el impuesto del doble al que tenía antes de la quita sino los aumentos de costos por la devaluación. Además, la suba de impuestos para importar impactarían fuerte en la vitivinicultura.

Diana Chiani
Diana Chiani martes, 19 de diciembre de 2023 · 14:02 hs
Retenciones al vino: golpe a la competitividad y pérdida de dólares por exportación
La vitivinicultura está a pasos de perder competitividad, una vez que se reestablezcan los derechos de exportación, esta vez en el 8% de los montos embarcados. Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ

Como una suerte de mal sueño, el sector vitivinícola ve el regreso de las retenciones a tres meses de habérselas quitado de encima, tras años de pedidos por este tema. De manera sorpresiva, el nuevo gobierno las restituyó y hasta el momento debería pagar 8% por este concepto, aunque en un principio se había hablado del 15%. Ahora, las retenciones son el doble que antes de la quita ya que el porcentaje era de 4,5% hasta el 31 de agosto.

Con la marcha atrás dada para muchas economías regionales que quedaron en cero, los vitivinícolas no comprenden por qué fueron excluidos de esta decisión y ven cómo la competitividad ganada se empieza a diluir. El impacto es mayor en el segmento de vinos medios, que es el que más afectado por los altos costos y el que mayores chances tiene en el mundo debido a la buena relación calidad-precio que posee.

El impensado nuevo rezago en la competitividad se da no solo porque los países que compiten con el vino argentino no poseen retenciones, sino también debido a que el impuesto es sobre el valor total de lo exportado y no sobre el producto en sí. Es decir, que no se cobra el derecho de exportación por lo que cuesta el vino, sino por lo que éste vale con la botella, el corcho, la etiqueta… casi todos insumos dolarizados.

En función de los datos oficiales de exportación del último año, el Observatorio Vitivinícola Argentino realizó una estimación sobre cómo impactaría la nueva retención en la industria. Entre diciembre de 2022 y diciembre de 2023, el sector vendió al exterior mercadería por un total de U$S918,12 millones. Esto es lo que se exportó por vinos fraccionados, granel y espumantes, pero también por mosto, uva en fresco y en pasa.

El vino y el resto de los productos tendrá grandes pérdidas si se mantiene el impuesto.

A partir de ese número y si se mantuviera ese mismo nivel de facturación, con un derecho de exportación del 8%, en los próximos doce meses, la vitivinicultura habrá perdido U$S73,45 millones. Se trata de dinero que iría a parar a las arcas del Estado en lugar de al sector privado, lo contrario de lo propuesto por el presidente electo Javier Milei. Si el año próximo y en vistas de una mejor cosecha se vende más, el número será mayor.

En palabras del empresario Alejandro Vigil, si se quitaran las retenciones es probable que los dólares que ingresen por las exportaciones sea mayor que el impuesto que se cobrará. En este marco, muchos bodegueros consultados no perdían las esperanzas de que las cámaras pudieran hacer llegar esta mirada al Gobierno nacional. De hecho, era el tema clave en la reunión del martes del directorio de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) donde también estarían presentes ministros del Gobierno de Mendoza.

Afinar el lápiz

El presidente del Cámara de Comercio Exterior de Cuyo, Mario Bustos Carra, explicó que el problema de la competitividad no se resuelve solo con el tipo de cambio. Aunque celebró el sinceramiento del valor del dólar, expresó que no es bueno que las retenciones se hagan sobre el total del envío en lugar del producto. “A esto hay que sumar los insumos importados que pagan un impuesto País de 17,5%”, recordó Bustos Carra. Este valor, hasta las nuevas medidas, era de 7,5%.

Alejandro Vigil opinó que la competitividad se va a ver golpeada nuevamente, debido a que ya hay aumentos de insumos muy por encima de la inflación. Así, el vidrio, el cartón y el corcho -por mencionar los más comunes- llegaron con actualizaciones de entre 60%, 70% y hasta 100%. “Con estos aumentos va a ser muy difícil mantener competitividad, casi imposible”, reflexionó Vigil.

Aumentos de todo tipo impactan en la competitividad del sector, que está con la "guardia alta".

El empresario agregó que hay que ver cómo evoluciona toda la situación, así como trabajar en lograr la competitividad en otros aspectos. “Los bodegueros y todos los que exportan van a tener que afinar el lápiz para ver cómo les dan las cuentas con los incrementos que han llegado”, coincidió Bustos Carra. En este sentido, además del precio del dólar para exportar o importar también corre la inflación galopante que afecta a todos.

Hay que tener en cuenta que, con los últimos cambios, tanto la vitivinicultura como otros sectores exportadores tenían un dólar aproximado de $620, debido a que cotizaba mitad y mitad oficial con el MEP. Así, el incremento a $800 del dólar oficial y exportador implica una mejora importante que queda "carcomida" con las retenciones y el contexto de ajuste.

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