Impuestazo al vino: por qué la industria dará pelea contra las retenciones
El anuncio del flamante secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Fernando Vilella, sobre la revisión de la suba de las retenciones a las economías regionales puso en alerta a la vitivinicultura. Es que, a diferencia con otros sectores que lograron reducir de 15% a 0% el pago por derechos de exportación, el vitivinícola debería pagar un 8%. En este marco, representantes del área adelantaron que continuarán la lucha para lograr una baja total en el proyecto que se enviará al Congreso.
La semana pasada, el ministro de Economía, Luis Caputo, había adelantado -entre sus medidas económicas- que todos los sectores agroexportadores comenzarían a pagar el 15% de retenciones. Este gravamen había sido eliminado en septiembre de 2023 para las economías regionales -no para los principales cultivos- en un contexto de gran pérdida de competitividad de los distintos complejos agrícolas.
La quita de retenciones tuvo como telón de fondo el escenario electoral, pero era un reclamo que hacía años realizaba el sector y, como tal, fue celebrado por todos.
Aunque el anuncio de Caputo llegó de la mano de una devaluación del 54%, que le dio alivio a los exportadores, el retorno de las retenciones fue y es resistido, debido, en primer lugar, a que sería un retroceso para la industria. En especial, desde lo conceptual, pero también desde lo económico. Es que con las nuevas retenciones el aumento del dólar implicaría una suba del 15% ya que las exportaciones se manejaban con un dólar de unos $620 (mitad oficial, mitad al MEP).
A esto se suma el incremento de costos que ya comenzó a correr con el nuevo dólar, así como la suba en los impuestos para importar, que mueven los costos hacia arriba. Todavía no se sabe el impacto final de las nuevas medidas, pero algunos bodegueros ya comentaban que habían llegado listas de precios con aumentos mayores al 50%. “El problema es que esos proveedores ya se manejaban con un dólar de $800, por lo que estos incrementos no se justifican”, contó un empresario que prefirió no dar su nombre.
Las razones para la retención cero
Mientras la nueva propuesta es reducir las retenciones del ajo, la olivicultura, la leche, el arroz y otros a cero, la vitivinicultura quedó en 8% por el momento. En este marco desde la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) destacaron que el martes se reunirá toda la mesa y que trabajarán para demostrar las razones por las que la vitivinicultura tampoco debería pagar. El sector tiene esperanzas ya que todavía queda la instancia legislativa y del proyecto final para que el impuesto quede fijo.
En este marco, Fabián Ruggeri, presidente de la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas (Acovi) explicó que el porcentaje explicitado sigue en revisión y coincidió en que no hay nada cerrado. Agregó que lo que solicita es que se quiten totalmente y que, de contabilizarse ese 8% sea un número sobre el producto y se dejen de lado los insumos, muchos de ellos importados, en donde ya se paga el correspondiente impuesto.
El primer motivo tiene que ver con que las retenciones son un impuesto distorsivo, que fue eliminado -sólo para economías regionales- luego de años de pelea con una duración de solo tres meses. Se trata de un gusto amargo para el sector que ve cómo se diluye una idea que consideran clave desde lo conceptual más allá de cómo ese impuesto luego resulte en la práctica. No hay que perder de vista que Javier Milei obtuvo en Mendoza –donde se concentra buena parte de la vitivinicultura argentina- más de un 70% de los votos.
“La vitivinicultura no debería tener este impuesto porque es la economía regional que más mano de obra genera”, destacó Mario González, presidente de Coviar. En este sentido, el dirigente agregó que se trata del rubro que tiene la mayor cantidad de productores diseminados a lo largo de más de quince provincias.
Otro de los fundamentos es que no se trata de una industria concentrada, como la que existe en la zona núcleo, sino que aporta trabajo a una gran cantidad de personas, empresas y emprendedores. “Sabemos que es una situación difícil y que hay que acomodar diversas cosas, pero vamos a dar la pelea porque fueron años para quitarlas y creemos que no están dadas las condiciones para este retroceso”, expresó González.

