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Frutas y verduras: una opción con alternativas frente a precios que suben sin parar

Se trata de alimentos nobles que no escapan a las generales de la inflación, pero que ofrecen posibilidades de ahorro al momento de alimentarse. El impacto del corte en los plazos de pago.
Los precios de fruta y verdura bajan en función de la temporada Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ
Los precios de fruta y verdura bajan en función de la temporada Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ

Como otros precios desde hace un año y con mayor impulso a partir de la asunción del presidente Javier Milei, el precio de frutas y verduras aumentan a diario. De hecho, las remarcaciones y nuevas listas de precios están a la orden del día en los supermercados de todo el país. Sin embargo, los productos frescos presentan una ventaja con relación a otros alimentos, lo que se puede aprovechar para ahorrar y hacer rendir los ingresos.

Omar Carrasco, presidente de la Unión Frutihortícola Argentina región Cuyo, explicó que, aunque ha habido subas en el sector, se esperaba que fueran mayores. Cierta moderación en la mayoría de los productos del mercado se debe al derrumbe que ha habido en el consumo, lo que no permite aumentos mayores. En este marco, las frutas y verduras  siempre han tenido un punto a favor con relación a precios y hoy corren con uno en contra.

Como ventaja es que los valores de estos productos se mueven hacia arriba y hacia abajo con relación a la temporada así como a cuestiones climáticas específicas de cada producto. De este modo, las frutas y verduras de estación son más económicas y lo contrario sucede con los que no son de la época. Por este motivo, la primera recomendación es siempre elegir los alimentos de la época así como evitar la compra cuando se vean precios demasiado abultados.

“No hay que elegir lo que está caro ni consumir cosas que  no son de la temporada”, subrayó Carrasco quien admitió que hay quienes suben la mercadería apenas aumenta, pero después tardan varios días en bajarla cuando se caen los precios. Sin embargo, con los altos valores de la carne y otros alimentos, las verduras son una gran opción para cocinar de manera económica.

El zapallito es una opción económica por estos días

En la actualidad, por ejemplo, los zapallos (zucchini, inglés, redondo y coquena) tienen valores muy convenientes del mismo modo que la zanahoria y la remolacha. “Con esos ingredientes se puede hacer una gran diversidad de comidas”, destacó Carrasco. Por bolsa, de entre 14 y 20 kilos según el tipo, los zapallos cuestan en el mercado entre $1.800 y $3.500. El redondo, en algunas verdulerías, se puede conseguir por $200, lo mismo que cuesta un chupetín.

Del otro lado, las frutas y verduras que vienen de afuera y las que no son de la temporada tienen precios altos por lo que es recomendable no elegirlas. En la actualidad, es el caso de la banana, la palta y los cítricos. Además, el tomate, la manzana y la pera tampoco son recomendables para estos días ya que tienen precios bastante altos. Aunque es de estación, el durazno se mantiene en un valor relativamente caro mientras que la papa, comparada con la batata o la zanahoria también es más costosa.

Subas y punto en contra

Uno de los puntos en contra que hoy tienen las verduras es que se ha terminado el financiamiento. Es algo que se da desde las elecciones de agosto, pero se ha incrementado con el tiempo. Es que en los mercados de abastecimiento era común el pago a cuenta o con cheques a dos o tres meses. Hoy eso casi no existe y tanto minoristas como mayoristas deben pagar la mercadería al contado, algo que incide en la suba de precios.

“Hay que pensar en unos $200.000 para adquirir tres o cuatro bultos, dinero que hay que tener en su totalidad y que es muy difícil juntar”, precisó el presidente de la Unión Frutihortícola. No son muchos, pero según Carrasco, con la baja del consumo algunos verduleros evalúan no abrir para las fiestas pese a que es una época de buena venta. Hay que pensar que los precios de las verduras y de los alimentos en general están altamente impactados por las subas de combustibles.

La primera necesidad de los alimentos hará que estén en el tope de la inflación.

“El cítrico llegó con aumento y eso obedece al flete que subió mucho, los envases y las cámaras de desinfecciones que también se incrementaron”, destacó el empresario. En esta línea, el economista de la consultora Evaluecon, José Vargas, explicó que los precios de los alimentos están altamente impactados por la suba del transporte y, por ende, de los combustibles, entre otras variables.

De este modo, en función de la inflación que se espera y que ya comenzó a correr, los alimentos seguirán en alza y pueden parecer caros en comparación con otros bienes o servicios de la economía. Esto porque, según explicó Vargas, en contextos recesivos las personas dejan de consumir indumentaria u otros productos, pero no pueden dejar la comida de lado.  Lo mismo sucede con los medicamentos que vienen en alza y seguirán por esa línea. En tanto, aquellos productos que no sean de primera necesidad no pueden trasladar todos sus costos al precio final. Si lo hicieran, la caída en las ventas sería aún mayor.