El problema de las retenciones: "Dañan la economía, la imagen y la proyección de Mendoza"
El Gobierno nacional anunció que volverán las retenciones a las exportaciones del vino, un impuesto que había sido quitado este año. Fernando Vilella, ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca detalló que la intención es imponer retenciones de un 8% a las ventas de vino al exterior.
Rodolfo Vargas Arizu, ministro de Producción de Mendoza, habló este lunes en MDZ Radio 105.5 FM y adelantó que tendrá una reunión con Vilella “en estos días”, aunque ya existió un primer contacto.
“Yo le expresé que el 15% de retenciones a las exportaciones en vitivinicultura es excesivamente alto. Ellos lo ven desde el punto de vista de granos; si la soja tiene el 30% y a toda la agronomía regional le ponemos el 15%, no está tan mal. Pero no saben lo que son los productos aquí”, expresó.
“Una cosa es mandar un grano, donde vos lo cosechás, lo guardás y lo mandás y es una venta spot, a una venta que vos tenés que trabajar. Una botella tiene el 30, 40% del valor del vino. El resto es comercialización, etiqueta, etc.”, agregó.
Además, insistió: “Cuando las bodegas van a buscar mercado demorás no menos de un año en conseguir distribuidor, de aquí a que mandás las mercaderías, todas esas son inversiones que no se ven en el momento. No es lo mismo la soja, el trigo. Hay que conocer las economías regionales”.
“La vitivinicultura ha tenido como máximo un 5, un 10% en la historia de una retención”, indicó Vargas Arizu y opinó: “Prefiero que suban menos el tipo de cambio y que no nos pongan retenciones”.
“El grave problema que hay es, te ponen una retención del 15%, las empresas cuando ponen los precios en el exterior están siempre con la espada de Damocles; y si del 15 me lo llevan al 20, o del 15 me lo van a bajar al 12 o cuándo me lo van a bajar. No podés modificar valores internacionales”, explicó.
Sin embargo, sostuvo: “Vos tenías un dólar a $400, más un 20% a valor contado con liquidación, ahora te pasaron a $722 (820 menos el 15%). Es una mejora. Pero el problema son las retenciones, no tiene que haber retenciones. Lo van a dejar para los granos, pero las economías regionales son distintas”.
“Hace un daño a la economía de Mendoza, a la imagen de Mendoza y a la proyección de Mendoza”, señaló.