Elecciones 2023: las diferentes ideas económicas en disputa
La economía es la clave de la elección. La inmensa mayoría las consideraciones sobre el voto a cualquier candidato pasan por la evaluación sobre la situación económica actual y las perspectivas a futuro.
Los tres principales candidatos, quienes tienen reales chances de ganar la elección en primera o segunda vuelta, proponen a grandes rasgos dos caminos. Tanto Javier Milei como Patricia Bullrich llevan adelante las banderas del liberalismo económico, aunque con importantes diferencias. Lo de Sergio Massa es la heterodoxia peronista de perfil productivista.
El modelo austríaco de Milei
Queda claro que las ideas económicas de Javier Milei son liberales, pero de una escuela muy particular: la llamada Escuela Austríaca.
Basada en el individualismo metodológico, sostiene que los fenómenos económicos resultan de las motivaciones y acciones de los individuos. Por los mismo, son fuertes críticos de teorías económicas clásicas como el marxismo, el keynesianismo, el libealismo clásico y también del monetarismo. Se autodefinen como cultores de la "la ciencia económica del libre mercado".
Sobre sus fundamentos se establecieron las ideas políticas del Libertarismo en Estados Unidos con la creación del "Libertarian Party" impulsado por Murray Rothbard. Las ideas centrales de su propuesta eran la desregulación total de la economía y la baja de impuestos. Una de las más discutidas fue la de abolir la Reserva Federal, tal como aquí quiere hacer Milei con el Banco Central.
El derecho de propiedad es, para esta escuela, sagrada y se aplica en cualquier escenario. En uno de los libros de Rorhbard se habla de que una madre "es la dueña natural del bebé", por lo que "puede venderlo", aunque quitárselo "invade el derecho de propiedad". De allí las ideas del libertarismo argentino de mercantilizar todo, incluso los órganos o el mar.
A la Argentina esta escuela llegó de la mano Alberto Benegas Lynch, padre del maestro y mentor de Milei del mismo nombre. La principal crítica que reciben es que su radicalismo en torno al llamado "darwinismo social". Según esta idea sobreviven sólo los más fuertes y de esta manera se mejora la sociedad en al largo plazo.
La consecuencia de aplicar este modelo es claro: la desregulación y liberación de todos los factores económicos y la privatización de todos los servicios públicos, incluidos los de salud, educación y seguridad.
Se propone, entre otras cosas, que las personas puedan utilizar cualquier moneda, incluso las criptomonedas. De esta forma el Estado se corre del manejo del flujo del dinero y queda librado a la suerte del mercado.
Por otro lado, se abre totalmente el comercio internacional y se liberan las Aduanas para que por allí circulen las mercancías sin intervenciones estatales. De esta forma se pone a competir a las empresas argentinas con el mundo. Las empresas que logren ser competitivas sobrevivirán.
El mundo laboral también se desregula. Que cada empresario contrate a quien quiera y lo cese en sus funciones cuando lo necesite es un objetivo.
Desde ya, que todas estas ideas en la práctica tendrán matices y chocarán con una realidad política y corporativa que será difícil de sortear. De allí que Javier Milei hable de 10 a 25 años para que la Argentina se convierta en una potencia económica.
El monetarismo de la mano de Melconian
El economista Carlos Melconián, es el candidato a ministro de Economía de un posible gobierno de Juntos por el Cambio. Como buen neoliberal miembro de la Fundación Mediterránea (casa de uno de sus mentores: Domingo Cavallo) sus ideas centrales se basan en el monetarismo, una rama del pensamiento económico que se ocupa de los efectos del dinero sobre la economía. Su principal usina de pensamiento es la Escuela de Economía de Chicago, que tiene como teórico central a Milton Friedman.
Esta teoría sostiene que es el dinero circulante el que regula tanto los precios como la producción. Por lo que equilibrar ese flujo es clave para tener una economía en funcionamiento. Si el circulante es mayor a lo que el mercado considera como valor de la producción, los precios subirán. Restringir el circulante, en estos casos, será la clave para bajar la inflación. El gasto público es una de las causas de la emisión de circulante sin respaldo, por lo que bajar ese gasto se torna central.
No obstante, este economista tiene una larga y dilatada carrera en el ámbito político local y sabe que estas teorías deben ajustarse a la realidad. Su propuesta sostiene que el plan económico debe sostenerse desde el liderazgo político, tiene que ser un plan practicable y con sentido común y llenarse de propuestas claras y concretas.
La clave será, entonces, "desarmar la telaraña cambiaria e impositiva"; "no ir por el camino del ajuste (porque ya se está implementando), sino trae la solución”; "convertir el trabajo informal en formal" y aplicar "teorías factibles", descartando la dolarización por considerarla inviable.
Entre el peronismo y el desarrollismo
Más allá de que Sergio Massa es candidato por el peronismo, sus propuestas económicas se identifican más con las vertientes desarrollistas. Es por ello que sus principales laderos provienen de esa vertiente económica, principalmente el ex ministro de Economía, Roberto Lavagna, el empresario José Ignacio De Mendiguren y el director de Aduana, Guillermo Michel.
Sus esfuerzos por plantear como eje de su gobierno si es elegido presidente la mejora de los salarios, tiene como objetivo fidelizar a un electorado peronista que propone como norte de su propuesta económica el 50% para los trabajadores y el 50% para el capital.
Pero sostener el modelo, que centralmente viene imperando en la Argentina en los últimos cuatro años, bajarla inflación y sumarle un shock distributivo que solidifique la base electoral, además de pagar la deuda externa, necesitará de muchos dólares. De allí la fuerte apuesta del actual ministro a lo que puedan generar Vaca Muerta, el agro y la minería.
Massa, además, prometió una renegociación con el FMI de la deuda y sostener los modelos sindicales vigentes.
No obstante, Massa promete pragmatismo. La crisis que tiene la Argentina en la actualidad, sostiene, necesita de un acuerdo con todos los sectores. Habrá que ver si esa cintura política resiste las presiones que le llegarán de ser electo.