ver más

Datos e impacto: enoturismo, un área que mueve a la vitivinicultura

El crecimiento del turismo del vino se afianza y entrelaza productos con experiencia, al tiempo que sostiene algunas pymes en un contexto de crisis. Una conferencia de Bodegas pondrá foco en el tema.

Cuando, después de la pandemia, el turismo del vino comenzó a crecer, pocos preveían lo importante que esta pata sería para las bodegas. En un año en que por crisis económica, escasez de uvas y brecha cambiaria, la vitivinicultura ha perdido ventas tanto internas como externas, el enoturismo ha tomado una relevancia tal vez impensada para el sector.

Aunque el impacto es diferente para los establecimientos en función de su tamaño y público objetivo, los números muestran el crecimiento de esta área dentro de la vitivinicultura. Y, lo que comenzó de manera tímida con el desafío de mantenerse, hoy es una tendencia afianzada que tiene mucho más para crecer según los referentes del sector.   

Datos del Observatorio Vitivinícola Argentino de la Coviar realizado a partir de un relevamiento propio vía encuestas mostró que durante 2022 los establecimientos abiertos al turismo registraron un total de 1.264.004 visitas. Turismo que, según la misma fuente, generó 732.281 botellas de vino vendidas. “Esto da como relación que de cada 1,72 visitas a bodegas, se vende una botella de vino”, detalló el informe de Coviar.

El análisis también expresó que al cierre de 2022  en la Argentina fueron relevadas 357 bodegas abiertas al turismo en 16 provincias. Según datos preliminares a abril de 2023, el total de bodegas abiertas al turismo subió a 375 con la provincia de Mendoza a la cabeza de la oferta, seguida de Salta, Catamarca, San Juan y Córdoba.

El creciente impacto del enoturismo dentro del sector vitivinícola se manifiesta en distintos puntos. Por un lado, el subsidio otorgado en julio por el Ministerio de Economía de la Nación a unas 150 bodegas con el objetivo de que las bodegas mejoraran o incorporaran infraestructura para la atención de turistas.

El enoturismo es una gran manera de vender el vino argentino en el mundo

Por el otro, la manera en que se extendieron los sunsets en las bodegas como una manera más de atraer a turistas y, por último, el modo en que las empresas más pequeñas tienen la posibilidad de ampliar sus ventas gracias a la venta directa a turistas.

En este contexto, Bodegas de Argentina brindará el jueves 5 una Conferencia Internacional de Enoturismo de Argentina en la que se abordarán temáticas vinculadas a destinos turísticos inteligentes; turismo, economía y sustentabilidad; enogastronomía y enoturismo; entre otras temáticas que se llevarán adelante con la presencia de destacados expositores locales e internacionales.

Una mirada hacia el futuro

Rodolfo Vargas Arizu, empresario vitivinícola con años de experiencia, expresó que pese al boom que el enoturismo vive en los últimos años, se trata de una actividad que está “en pañales” y que todavía posee mucho para crecer más allá de la importante cantidad de turistas que pasan por las bodegas todos los meses.

“La vitivinicultura no es una economía de escala, por lo que con el enoturismo lo que se vende es a Mendoza y al vino argentino en el mundo”, destacó Vargas Arizu. En este sentido, observó que para las bodegas grandes, el principal aporte del turismo tiene que ver con la publicidad y el modo en que la experiencia se muestra y se ancla en los consumidores.

El enoturismo tiene todavía mucho para crecer

En tanto, para los establecimientos chicos y medianos se trata de una posibilidad que va un poco más allá de hacer conocer el producto local. Si se tiene en cuenta que la mayor parte de las bodegas argentinas son de menor tamaño, el impulso y sostén que el turismo ha implicado este último año es clave y puede crecer.

Para ello no solo importa el trabajo conjunto del sector turístico público y privado con el vitivinícola específico sino también cierta urgencia en sumar y mejorar la infraestructura en general. En especial en la zona del Valle de Uco donde la hotelería ha quedado chica debido a la alta demanda de la zona así como a los paisajes únicos que allí se encuentran.

El gerente de Relaciones Institucionales de Bodegas de Argentina, Walter Pavón, expresó que el turismo es una actividad creciente con mano de obra intensiva que genera marca y mucho valor. En este punto, agregó que Bodegas de Argentina trabaja desde hace más de una década en la certificación de la sustentabilidad vitivinícola con la mirada puesta en el largo plazo.