Presenta:

La señal de alarma que muestra el freno del financiamiento pyme

Un informe de CAME habla de un crecimiento interanual que comenzó a amesetarse octubre en consonancia con el enfriamiento de la economía en general. La necesidad del sector comercial de tomar crédito para abastecer stock y apalancar el crecimiento en un contexto de alta inflación.
Foto: FEM
Foto: FEM

El crédito es uno de los principales impulsos e indicadores de la economía. En este contexto, si bien el sector pyme ha tenido un crecimiento nominal en la primera parte del año en lo que a financiamiento respecta, el mismo tuvo un freno en términos reales a partir de octubre. Así lo señaló un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) elaborado a partir de datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y el Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (Indec).

“Durante octubre de 2022 el crédito pyme en términos reales cayó por tercer mes consecutivo en la comparación contra el mes anterior (-2,3%) y, por primera vez en el último año, bajó también en relación con octubre de 2021 (-0,6%)”, destacó el informe. Agregó que gracias a la buena performance del primer semestre, en el acumulado de los primeros diez meses de 2022 se acumuló un crecimiento del 11,5 % interanual.

Las cifras concuerdan con la ralentización de la economía producida a partir del segundo semestre y provocada, en parte, por la aceleración de la inflación. Alfredo Cecchi, presidente de la Federación Económica de Mendoza (FEM), entidad miembro de Came, expresó que el sector requirió financiamiento para recuperarse del impacto sufrido por la pandemia y, durante los primeros meses de 2022, para acompañar parte del repunte y crecimiento de la economía que luego comenzó a enfriarse.

En la misma línea, Adrián Alín, presidente de la Cámara Empresaria de Comercio, Industria, Turismo y Servicios de la Ciudad de Mendoza (Cecitys), coincidió en la idea de “salvavidas” que significó el crédito para fortalecer el sector durante 2021 e inicios de 2022. Luego, se comenzó a percibir no solo una desconfianza con respecto a la posibilidad de afrontar algún tipo de crédito sino también una mayor inaccesibilidad del sector al mismo.

Signo de alerta

En este sentido, el economista de la consultora Evaluecon, José Vargas, recordó que el financiamiento es el principal motor del sector pyme y que la caída en los números reales es un signo de alerta ya que se trata de una herramienta clave para reinvertir y generar crecimiento genuino.

“A veces el incremento nominal en el financiamiento tiene que ver con la toma de deuda para subsistir o pagar cuentas”, apuntó Vargas.  Así, la caída real en el financiamiento pyme muestra la baja del sector en líneas generales, dado que son variables que suelen estar relacionadas.

Los números de venta de comercios minoristas vienen en baja desde hace unos meses pese a cierto repunte  en las ventas Reyes, según el relevamiento que hace CAME en todo el país.

Apalancamiento y sostén de stock

En la actualidad y en el contexto inflacionario, hoy las pymes necesitan parte de ese financiamiento a modo de autoprotección. “El crédito, fundamentalmente, se destina a sostener stock para poder vender y comprar de manera rápida y protegerse de las rápidas variaciones de precios”, explicitó el presidente de la FEM.

Además, en palabras de Alín, el financiamiento es clave para las pymes que desean ampliarse, abrir sucursales o franquicias y no pueden hacerlo por sí mismas por diversos motivos. Todas, maneras de ofrecer mayores oportunidades laborales e inversión genuina que deben o postergarse o ralentizarse sin el apalancamiento de un crédito accesible

Además del amesetamiento y las complicaciones financieras de muchas pymes, las actuales tasas y condiciones de las entidades bancarias hacen prácticamente inaccesible el crédito para las empresas chicas. “El financiamiento hoy es insuficiente y caro”, expresó Cecchi.  “Las pymes somos las que más trabajo creamos y quienes más reinvertimos en el país; sin embargo, no contamos con herramientas financieras acordes”, destacó Alín.

Con la excepción de algunas líneas de los bancos Nación y Provincia (Buenos Aires), el resto en líneas generales no es apto para el sector pyme más allá de algunas propuestas –hoy insuficientes- que aporta la provincia o de promociones de tasas de manera específica por parte de las municipalidades.