Dudas en el Gobierno: hasta cuándo se extendería el dólar soja
El Gobierno estudia seriamente extender el plazo de vigencia del dólar soja a 200 pesos más allá de septiembre. En teoría, la medida que beneficia únicamente a los exportadores del rubro -los productores ya casi liquidaron sus tenencias- culminaría el último día hábil de este mes, momento en el cual los ingresos por liquidaciones tendrían que haber alcanzado los U$S 5.000 millones.
Probablemente, esta jornada se superen los US$ 1.500 millones, con lo que la meta planteada entre el equipo económico y los productores y exportadores podría no alcanzarse. Pero, por datos compartidos entre ambas partes, no por inexistencia del dinero o por cuestiones políticas, sino por el tiempo y los trámites semiburocráticos para completar la liquidación en tiempo y forma.
En el Palacio de Hacienda se especula con que es innecesario aferrarse casi de manera pétrea a la restricción temporal de fin de mes, dado que es posible que con la extensión de los plazos se cumpla con la meta de los US$ 5.000 millones. O incluso se logre un monto mayor.
Explican desde el Ministerio de Economía que lo que en realidad está ocurriendo con la liquidación sojera, es que se vive una especie de efecto "Puerta 12", dado que son muchos los productores que venden y liquidan, pero que el proceso de las operaciones cuesta varias jornadas en ser concretada.
A este ritmo, las demoras podrían ampliarse. Así, ante el panorama involuntariamente restrictivo en el ritmo de ventas por cuestiones burocráticas, no debería haber mayores cuestionamientos a ampliar la vigencia del beneficio.
Beneficio parcial
Para los productores, la definición del precio como una ventaja es cuestionable. Tal como mencionó MDZ, y según la explicación del economista Emmanuel Alvarez Agis, el valor real que reciben los sojeros con un dólar especial a $ 200; son 140 pesos finales.
Es un nivel incluso inferior a los 150 aproximados de cotización actual del dólar oficial. Según el último informe de la consultora PxQ de Álvarez Agis, "los exportadores están comprometidos a liquidar unos US$ 5.000 millones durante septiembre ¡al dólar oficial! Es que $ 200 por dólar neto de retenciones, significan $ 140 por dólar".
Casi no habría mayores discusiones sobre la extensión del régimen, que no estaría concentrada en la decisión de beneficiar por más tiempo a los sojeros, sino a las consecuencias que habría sobre el resto de los sectores de la economía exportadora, que también quieren un tipo de cambio diferenciado. Y un esquema liquidador también diferente que el oficial.
En la lista de reclamos ingresan los productores de maíz, trigo, girasol, cebada y, fundamentalmente los aceiteros. Para todos los casos, la explicación oficial para no avanzar en un dólar de 200 pesos para estos rubros es que se trata de actividades que exportan tanto como venden en el mercado interno, y que de contar con un dólar especial, la diferencia podría trasladarse a los precios locales.
Presionarían aún más sobre la inflación general del país. La justificación para el razonamiento tiene cierta lógica en la memoria reciente: si los precios de las harinas, lácteos y similares se incrementan cada vez que sube el dólar blue y no se retrotraen cuando éste baja; más explicable sería analizar un proceso similar cuando el que se mejora es el dólar oficial.
Donde sí podría avanzar el Gobierno, es en la mejora del tipo de cambio a un nivel similar al de los sojeros, pero para los productores de bienes exportables que no tengan mercado interno; como la miel, ciertas frutas, maíz pisingallo y similares. Todos bienes de economías regionales y de poco impacto en la economía general. Al menos en comparación a los sojeros.


