Las claves para elegir buenos proyectos crypto en los que invertir
Por Santiago Coates*
Entrar al mercado crypto puede ser muy tentador, en especial por los altos retornos que sus activos pueden brindar. Sin embargo, el ecosistema creció y se masificó tanto que existen decenas de miles de proyectos que llaman la atención.
Ante esta enorme cantidad de potenciales oportunidades, es normal que los inversores, en especial los más principiantes, se sientan abrumados y no sepan por dónde empezar.
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Para todos ellos, a continuación, una guía con las principales claves a tener en cuenta para elegir buenos proyectos crypto en los que invertir.
El valor de mercado
En primer lugar, para encontrar buenos proyectos crypto con potencial, es importante observar el valor de mercado del activo en cuestión. De forma similar a lo que sucede con las compañías que cotizan en bolsa, hay dos tipos de criptomonedas: de valor y de crecimiento.
Aquellas dentro del grupo de valor son las más conocidas, sólidas y con mayor trayectoria, como bitcoin o ether, por ejemplo. Evidentemente, pueden seguir creciendo en un futuro, y lo más probable es que lo hagan, pero no al mismo ritmo de sus inicios.
Al estar tan consolidadas en el mercado y tan aceptadas por el público general, su potencial está reduciéndose poco a poco por la menor volatilidad, lo cual es bueno si se busca la estabilidad.
En los mercados, normalmente, cuando un activo goza de una violenta etapa alcista y crece casi exponencialmente por la feroz demanda, posteriormente sus precios se “normalizan” en una determinada zona y los movimientos explosivos ascendentes son cada vez menos frecuentes y considerables.
Por ejemplo, en el caso de bitcoin, en su primer gran impulso alcista, que fue desde agosto de 2010 hasta junio de 2011, la suba alcanzo un 99.300%. Luego de una preocupante corrección del 93% desde esos valores máximos, la cotización volvió a dispararse desde octubre de 2011 hasta noviembre de 2013, pero esta vez alrededor de un 61.000%.
El retroceso luego de este movimiento fue de un 87%, hasta que el nuevo proceso alcista, que comenzó en agosto de 2015 y terminó en diciembre de 2017, fue del 12.125%. El último ciclo bajista concluyó con un retroceso del 84% finalizado en diciembre de 2018 y desde entonces la criptomoneda volvió a crecer hasta el máximo histórico de noviembre del 2021 en torno a los USD 69.000, lo que porcentualmente se tradujo en una variación de 2.100%, aproximadamente.
Nótese cómo cada vez las fases ascendentes son menos explosivas. En cambio, las cryptos más de crecimiento corresponden a proyectos nuevos, que recién están naciendo, y que todavía no son muy populares. Invertir en este tipo de activos es más riesgoso, pero también puede ser más rentable.
El libro blanco
Por otra parte, resulta esencial leer con atención el white paper o libro blanco del proyecto crypto en el que estamos interesados. Básicamente, este documento escrito por los desarrolladores y/o el equipo detrás de la crypto brindará toda la información necesaria con respecto a ella.
Su historia, propósito, objetivo y estadísticas serán algunas de las piezas de información volcadas en este archivo. Algo a tener en cuenta también es su presentación.
Claramente, no hay que juzgar un libro por su portada, pero un white paper con faltas de ortografía, mal redactado, confuso y con aspecto de improvisado podría ser una mala señal, ya que indica que quienes están atrás del proyecto crypto no están interesados en ofrecer una buena experiencia de usuario.
El equipo de gestión
En el ámbito empresarial, las corporaciones más grandes e influyentes del mundo tienen algo en común: excepcionales equipos directivos.
Esta cualidad puede trasladarse fácilmente al ecosistema crypto. Si quienes están detrás de los proyectos en los que estamos interesados en invertir no son confiables, no saben comunicar adecuadamente o no son capaces de responder las dudas del público, entonces hay que tener mucho cuidado.
En cambio, un equipo comprometido, ambicioso, capacitado y centrado en dar lo mejor de cara al largo plazo puede aumentar las probabilidades de que el proyecto triunfe. Al fin y al cabo, de momento, siguen siendo las personas quienes les dan vida a los mercados y sus productos.
La comunidad
Queramos o no, los precios de las criptomonedas evolucionan según la oferta y demanda del momento, la cual está estrechamente vinculada a la comunidad que hay detrás del activo.
Un claro ejemplo es el de dogecoin. Si bien la crypto surgió como un meme, pronto fue aceptada masivamente por el público de internet, e incluso por grandes millonarios, como Elon Musk. Como resultado, su precio comenzó a subir; y cuando comenzó a caer, la liquidez no se redujo.
En contraposición, muchos otros proyectos fueron abandonados a las pocas semanas o meses de su lanzamiento, lo que dificultó la salida de muchos inversores y la entrada de otros tantos.
Además, una gran comunidad puede impulsar el desarrollo y la mejora de nuevas soluciones, ya que inspira al equipo de gestión de la red, activo NFT, crypto o cual sea el activo en cuestión.
El impacto en la sociedad
Por otra parte, para elegir un buen proyecto crypto en el que invertir, hay que observar cuál será su impacto en la sociedad. ¿Se trata de un producto capaz de revolucionar la industria financiera? ¿Es una nueva tecnología con potencial de cambiar vidas? ¿Influye positivamente en la vida de los inversores? ¿O simplemente es una pequeña idea que surge para sumarse a una tendencia de corto plazo?
Estas y muchas otras preguntas son necesarias para tratar de estimar cómo podría comportarse el precio de la crypto en un futuro. Si carece de utilidad, entonces tiene los días contados; si puede brindar algo, hay esperanzas.
Para entender este principio, basta con observar los casos de bitcoin y ether. Mientras que la primera criptomoneda apunta a ser “el nuevo oro digital”, la segunda es sumamente funcional para el desarrollo de contratos inteligentes y aplicaciones descentralizadas. Ambas cumplen un rol.
La evolución del precio
Si la criptomoneda ya se lanzó y está cotizando normalmente en el mercado secundario, entonces resulta importante analizar cómo se comportó su precio en el corto, mediano y largo plazo.
Para esto, se utiliza una herramienta conocida como análisis técnico, que trata de interpretar lo que está haciendo la oferta y la demanda en base al “lenguaje de los precios y el volumen”.
Un ejemplo sencillo: si los precios suben, al igual que la demanda, entonces la tendencia alcista podría continuar; si los precios suben, pero la demanda se está reduciendo, entonces el ciclo ascendente está cerca de su fin.
Claramente, es más complejo que esto, por lo que hay que aprender a fondo cómo aprovechar el análisis técnico para encontrar buenos proyectos crypto en los que colocar nuestro dinero.
El balance ideal
Es casi imposible encontrar un proyecto crypto que sea perfecto en todos los aspectos mencionados anteriormente. Como todo en la vida, el éxito estará en el equilibrio.
Tal vez un nuevo token no sobresalga en su impacto, equipo de gestión o perfección del white paper, pero si ofrece un decente conjunto de cualidades, podríamos estar frente a un buen proyecto en el que invertir de cara al largo plazo.
Cómo armar una cartera crypto
Una vez que se encuentren las cryptos ideales en las que invertir, entonces llega el momento de armar el portafolio. En esta instancia, hay que conocernos muy bien como inversores.
Si somos bastante conservadores, entonces no tendría sentido, y tampoco sería recomendable, hacer un “all in” con algún activo. Y si somos muy agresivos, no sería lógico destinar la mayor parte de la cartera a cryptos estables.
La distribución idónea dependerá de muchos factores, pero siempre hay que diversificar entre diferentes criptomonedas y proyectos descentralizados, e incluso entre activos “convencionales”, para reducir el riesgo lo máximo posible en base a nuestras preferencias.
La volatilidad será menor, al igual que los potenciales retornos, sí, pero la disminución de pérdidas no solo nos dejará “dormir tranquilos”, sino que también optimizará los retornos en el largo plazo. Quien menos pierde es quien más gana.
El mejor horizonte temporal
Sea cual sea el desarrollo del portafolio de inversión crypto, hay que tener un horizonte de largo plazo. Es posible obtener ganancias en el corto plazo, pero los grandes e impactantes retornos solo aparecerán al cabo de los años, o décadas.
Nuevamente, solo basta con recurrir al caso de bitcoin. En días, semanas o meses, muchos inversores pudieron haber perdido grandes cantidades de dinero. Sin embargo, aquel que fue paciente y mantuvo la crypto en cartera por años salió victorioso.
*Santiago Coates es licenciado en Administración de Empresas y Comunicador. Analista e investigador de inversiones cripto en Inversor Global.

