La impresionante suma que perdió el mayor fondo soberano del mundo en lo que va del año
El mayor fondo soberano del mundo, que una vez posó su atención en Argentina, no trajo buenas noticias a los noruegos. ¿Qué le pasó? Quizás, lo que a todo el mundo, no anticipó a la Fed.
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Mal de muchos consuelo de tontos, un refrán que hoy en día no le causa ninguna gracia a los noruegos. Es que su fondo soberano, el mayor a nivel mundial y que años atrás posó su mirada en Argentina, registró pérdidas récord en el primer semestre del año, por más de u$s179.000 millones. Esto equivale, para tener una somera idea, a un tercio del PBI de Argentina. Así que tergiversando a Hamlet, algo huele mal en Noruega.
Según informó días atrás el Fondo Global de Pensiones del Gobierno de Noruega, el balance de la primera parte del año arrojó pérdidas por un importe récord de casi 1,7 billones de coronas noruegas (algo así como 171.000 millones de euros), como consecuencia del impacto de la inflación y las subidas de los tipos de interés, así como de la guerra en Ucrania y de la fuerte corrección del sector tecnológico en los mercados.
El fondo soberano noruego, que nació en 1998, gestiona alrededor de 1,2 billones de euros en activos financieros globales, lo que da una dimensión de su influencia en los mercados mundiales. De acuerdo a la información oficial, el fondo tiene una pequeña participación en 9.338 empresas en todo el mundo, incluidas compañías como Apple, Nestlé, Microsoft y Samsung. En promedio, el fondo posee el 1,3% de todas las empresas que cotizan en bolsa en el mundo. Por ende, las inversiones se distribuyen en la mayoría de los mercados y monedas al estar presente en 70 países, con el objetivo de lograr una amplia exposición al crecimiento global y la creación de valor, y garantizar una buena diversificación del riesgo.
Sin embargo, como informaron, no les fue del todo bien con su estrategia en lo que va del 2022. No lograron salir indemnes del cambio de tendencia que afectó a todos los mercados cuando la Fed empezó con el endurecimiento de su política monetaria, que fue acompañado por la mayoría de los bancos centrales del mundo (incluso el banco central noruego) ante la creciente inflación global.
Vale señalar que la mayor parte del fondo se invierte en acciones, un 72% del total (9.338 empresas en 65 países); otra parte se invierte en bonos públicos y privados, un 25,4% (1.365 bonos en 50 países); y una porción final se invierte en bienes raíces, un 2,5% (885 propiedades en 14 países) e infraestructura para energías renovables (un 0,1% del total, un proyecto en un país).
Como se ve invierte en casi todo el mundo, y América Latina no es la excepción. En la región está presente en Brasil, Chile, Colombia, México y Perú. Lo que no solo le brinda profundidad a estos mercados sino liquidez y alternativas de financiamiento externo.
Vale a cuento que años atrás desembarcó una misión de exploración del fondo noruego en Buenos Aires. Fue al promediar la primera parte del mandato de Cambiemos. Mantuvieron contactos con funcionarios y referentes del mercado local, en particular, gestores locales. Venían atraídos por las nuevas oportunidades que prometía el país tras el cambio de orientación política y económica. Está claro que no se trata de gente improvisada, no hace falta aclarar, pero también son seres humanos normales sedientos de mejores rendimientos que los de los mercados desarrollados, que el riesgo argentino ofrecía. Sin embargo, el olfato vikingo dilató la toma de posiciones en activos argentinos, que al fin y al cabo nunca llegó a concretarse. Regresaron para no volver. Quizás, el clásico, ver para creer. A la luz de los resultados, no estuvieron nada equivocados. Tampoco hace falta machacar en que ha sido otra oportunidad perdida para el país, porque estar bajo el radar de este tipo de fondos es asegurar, por un tiempo, un flujo interesante de inversiones, en un país donde precisamente hay carencia de inversiones extranjeras que muevan el mercado. El resto ya es historia.
Con respecto a la reciente performance del fondo, la información da cuenta que en el primer semestre del año la rentabilidad de las inversiones se redujo un 14,4%, con una caída del 17,3% en el caso de la cartera de renta variable. Por el lado de la cartera de renta fija hubo un retorno negativo del 9,3%, mientras que las inversiones inmobiliarias no cotizadas reportaron una rentabilidad positiva del 7,1%.
En el semestre, las inversiones en el sector tecnológico reportaron pérdidas de 414.000 millones de coronas (41.994 millones de euros), lideradas por las minusvalías en cifras absolutas por la exposición del fondo a empresas como Meta, Amazon, Apple y Microsoft.
El fondo escandinavo precisó que entre abril y junio el retorno de las inversiones fue del -10%, lo que supondría una minusvalía de 1,02 billones de coronas (104.280 millones de euros).
"El mercado se ha caracterizado por el aumento de las tasas de interés, la alta inflación y la guerra en Europa", declaró el consejero delegado de Norges Bank Investment Management (NBIM), Nicolai Tangen, quien señaló que las inversiones en acciones tecnológicas "se han comportado particularmente mal", con un rendimiento del -28%, en un contexto en el que todos los sectores tuvieron rentabilidades negativas, a excepción de la energía. A este respecto, el ejecutivo precisó que, en la primera mitad del año, el sector energético retornó un 13% tras los fuertes aumentos en los precios del petróleo, el gas y los productos refinados.
Cabe recordar que el fondo noruego, que invierte en el exterior los ingresos procedentes del gas y el petróleo y está gestionado por NBIM, entidad adscrita al banco central noruego.
Tangen criticó meses atrás la "codicia empresarial" que existe en ciertos paquetes de remuneración de los ejecutivos de las compañías, sobre todo en un momento de aumentos de precios como el actual. "Estamos en un entorno inflacionista en el que estamos viendo muchas empresas con un rendimiento mediocre plantear paquetes (de remuneración) muy grandes. Estamos viendo que la codicia empresarial está alcanzado un nivel nunca visto antes y está siendo muy caro para los accionistas en términos de dilución", dijo Tangen en una entrevista con el diario económico británico Financial Times. En buen romance ahora monitorearán los salarios y bonus antes de invertir, sobre todo en EE.UU.
Si bien se trata de vikingos, eso no los hace menos humanos, y como en todos lados se cuecen habas, vale recordar que el advenimiento de Tangen a la gestión del fondo soberano noruego vino tras un escándalo en la sucesión de su antecesor, Yngve Slyngstad, quien tuvo que explicar por qué aceptó un vuelo pagado a Las Vegas por Nicolai, en ese momento administrador de fondos de cobertura y sindicado para sucederlo. Un gafe que finalmente fue subsanado y no invalidó el desembarco de Tangen en medio de la pandemia. Cosas de escandinavos. “Trabajamos para salvaguardar y generar riqueza financiera para las generaciones futuras”, reza el lemotiv del fondo noruego.

