Aunque los bonos verdes estén cayendo, siguen teniendo mucho potencial
En lo que va del año, el índice de deuda global acumula una baja de casi el 11%. En tanto, el índice Bloomberg MSCI Global Green Bond que rastrea los bonos sostenibles cae más de un 15%. No obstante, a pesar del rendimiento negativo, algunos expertos siguen confiando en este sector.
En concreto, Stanislas de Bailliencourt, gestor de fondos en Sycomore Asset Management, afirmó que no está sucediendo nada en particular con la deuda verde ni cree que los inversores se estén desprendiendo más de estos activos.
De acuerdo al especialista, lo que puede estar sucediendo es que, al ser emisiones recientes, de los últimos tres o cuatro años, tienden a tener duraciones más largas. “No hay bonos que estén solo a un año, o dos, o tres de su vencimiento. Sospecho que el motivo es más bien ese, que la repartición, en términos de duración, es distinta de la del resto del mercado”, expresó.
En un año cargado de volatilidad e incertidumbre, con alta inflación, inestabilidad política y ajustes monetarios por parte de los bancos centrales, muchos inversores podrían estar perdiendo dinero en la renta fija. Y al estar cayendo más la deuda sostenible, se cree que podría existir una pérdida de interés en el sector. Sin embargo, Stanislas de Bailliencourt no está de acuerdo.
“Creo que este año ha sido necesario cambiar completamente tu mentalidad porque el mundo que viene será distinto. Tras diez años de inflación baja y tipos incluso negativos, nos estamos moviendo hacia un mundo más normal, en el que hay inflación y tipos positivos”, argumentó el administrador de fondos.
“Es un cambio total para la inversión en renta fija, pero también impacta en la inversión y renta variable. Y no, no creo que reduzca para nada el interés de los inversores. Si tomas un bono verde y uno no verde de una misma compañía, con la misma duración, su comportamiento debería ser muy parecido”, añadió.
Asimismo, recalcó que se trata de una tendencia de inversión de largo plazo, ya que los inversores y ahorristas prestan cada vez más atención a los criterios ecológicos, sociales y de gobernanzas (ESG, por sus siglas en inglés). Como resultado, los bonos verdes serán impulsados y los fondos van a enfocarse poco a poco más en ellos.
La particularidad de este tipo de activos de deuda es que, en algunos casos, son más caros que los convencionales porque hay inversores que, por sus objetivos, tienen que comprar bonos verdes en cualquier circunstancia.
“No es una prima verde enorme, pero sí hay algo de prima, lo cual es bueno, porque lleva a otras compañías a pensar: 'Si hago un bono verde pagaré un poco menos', lo que introduce una dinámica positiva en el mercado”, explicó el especialista.
Es importante recordar que las finanzas sostenibles, también conocidas como “finanzas verdes”, son aquellas que adoptan criterios éticos y añaden aspectos medioambientales y sociales a las decisiones de inversión.
En el mundo empresarial, las compañías sostenibles son las cuales no solo se centran en ganar dinero a toda costa, sino que planean hacerlo mientras se enfocan en cuidar el medio ambiente y satisfacer las necesidades de la sociedad.
Si bien siempre han existido estas clases de empresas, lo cierto es que, en las últimas décadas, con la llegada de las nuevas generaciones, se han potenciado. Esto se debe a que, principalmente, este segmento de personas, que está compuesto por los nuevos clientes, piensa en el futuro del planeta y no solo en beneficios personales.
Según una encuesta realizada por la entidad financiera Morgan Stanley, alrededor del 86% de los jóvenes actuales están interesados en las finanzas e inversiones que sean sostenibles.

