Cuanto más aumenten las tasas, más dinero perderá la Fed el año que viene
El miércoles por la tarde, la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed) aumentó las tasas de interés un 0,75%, casi un mes después de que las incrementará un 0,50% y tres meses más tarde de subirlas un 0,25%.
El objetivo de esta decisión monetaria es tratar de contener la inflación. Al subir las tasas, los ahorristas ven más rentable colocar el dinero en instrumentos de deuda y vehículos de inversión a plazo en lugar de consumir bienes y servicios, por lo que la demanda cae y, en teoría, los precios retroceden.
No obstante, la suba de tasas tiene varios problemas. El principal se vincula con el impacto en los mercados financieros. Con intereses más elevados, los flujos de fondos futuros de las empresas descontados al presente son menores, por lo que retornan un valor actual menor y sus acciones caen.
Además, el expresidente de la Fed de Nueva York, William Dudley, remarcó que la suba de tasas también hace que la propia entidad monetaria pierda dinero. “Si nos mantenemos en esta trayectoria, la Fed definitivamente perderá dinero en el año calendario 2023”, sentenció.
Eso se debe a que la tasa de interés que la Fed pagará a los bancos por las reservas que tienen en el banco central será mayor que la tasa que gana sobre sus enormes tenencias de bonos del Tesoro y valores respaldados por hipotecas.
Si bien las pérdidas no afectarán la capacidad de la Fed para llevar a cabo la política monetaria, disuadirán a los formuladores de políticas de vender valores respaldados por hipotecas porque eso se sumaría a la pérdida, dijo Dudley en un seminario web patrocinado por el Foro Oficial de Instituciones Monetarias y Financieras.
En ese caso, el Tesoro crearía el llamado activo diferido en el balance de la Fed para que el banco central no tuviera que agotar su capital, explicó el exfuncionario. Como resultado, “la implementación de la política monetaria no se verá afectada”.

