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Caída bursátil, el mejor escenario para vivir de dividendos

Cuando las cotizaciones bajan, surgen oportunidades atractivas para invertir en empresas que distribuyan una renta periódica.
Foto: Pexels
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Por Gastón Lentini*

Los dividendos, las ganancias que las compañías reparten entre los accionistas, permiten ganar más si compramos los negocios a menor precio. Hay varios tipos de inversores, ya que se clasifican según su perfil, capital invertido, objetivos y proyecciones. Pero uno grupo en específico se centra en acumular acciones para poder vivir de estos dividendos.

Este inversor quiere adquirir empresas sólidas y de buena calidad. Gran parte de las pequeñas compañías no son rentables, y a medida que empiezan a serlo y a generar beneficios, los reinvierten para poder seguir expandiéndose en lugar de repartir dividendos.

Cuando una empresa paga USD 1 de dividendo, la cotización de la empresa automáticamente baja USD 1 ese mismo día porque ya no tiene en su caja el monto que ahora está en manos de los accionistas.

Si hay un buen negocio que conocemos y tiene un mercado para crecer, ¿por qué no alimentarlo para hacerlo más grande? ¿Por qué repartir dividendos y no reinvertir? Muchas empresas ya están desarrolladas en su industria y no tienen las mismas posibilidades de crecimiento que las pequeñas, por lo que sus dividendos están casi garantizados.

Pensemos en un caso como el de Coca-Cola, conocida en todo el mundo y con una marca instalada en el inconsciente de los consumidores. Este tipo de negocios tenía un gigantesco potencial a principios del siglo pasado, pero actualmente ya no tiene margen de crecimiento exponencial, lo que hizo que la distribución de dividendos sea una política de la propia compañía.

Muchas compañías tienen políticas de crecimiento de pagos de dividendos, sin importar las condiciones del mercado. Casos como el de Altria, Johnson & Johnson, 3M o Procter & Gamble, por ejemplo, pagan dividendos cada vez más altos con el paso de los años desde hace varias décadas.

Y como el precio de las acciones fluctúa en el mercado secundario constantemente, cuando baja, resulta en una mayor tasa de rentabilidad por dividendos.

Por ejemplo, ExxonMobil paga dividendos trimestralmente, incluso lo hizo en plena pandemia. En noviembre de 2019 pagó USD 0,87 y el precio de la acción era de USD 72, lo que representó un 1,2% de rentabilidad por dividendos. En noviembre de 2020, el pago también fue de USD 0,87, pero la acción valía USD 35, por lo que la rentabilidad fue del 2,4%.

Si eres de estos inversores que espera acumular acciones para vivir de rentas, entonces la actual baja generalizada del mercado no puede hacer otra cosa más que alegrarte, ya que podrás obtener más nominales a mejor precio, mejorando la rentabilidad esperada.

*Licenciado en Administración de Empresas y Asesor Financiero Certificado.