¿Vale la pena invertir en acciones de dividendos?
En el mercado de capitales se negocian múltiples tipos de acciones, ya que estos activos representan porciones de empresas, que a su vez cuentan con sus propias características. Entre las más populares se destacan aquellas que reparten dividendos periódicos, normalmente trimestrales.
Su atractivo radica en el hecho de permitir cobrar una renta consistente pase lo que pase con la cotización del mercado secundario, por lo que brindan estabilidad en épocas de incertidumbre e inestabilidad como la actual.
No obstante, antes de lanzarse a comprar acciones de dividendos, hay que tener en cuenta dos factores: el perfil de inversor y el retorno total.
En primer lugar, hay que considerar que las acciones de dividendos corresponden a compañías muy sólidas, con negocios estables y larga trayectoria en el mercado. Normalmente, estas empresas ya atravesaron su fase de crecimiento y están en plena consolidación.
Como resultado, la volatilidad general es baja, lo que significa que no suelen atravesar periodos de bajas violentas, aunque tampoco de subas contundentes.
Por ejemplo, así como sería raro que Coca-Cola se desplomara un 15% en una jornada, también sería improbable que se revalorice exponencialmente en pocos años.
Esto quiere decir que las acciones que reparten dividendos no deberían ser el centro de aquellos inversores más agresivos que desean incrementar el capital de forma impactante.
Por otro lado, también hay que considerar que los dividendos brindan una renta periódica que no está relacionada con el comportamiento bursátil. En otras palabras, se puede ganar un ingreso extra trimestralmente que se neutralice o que incluso no alcance a equilibrar una potencial baja.
Si la tendencia principal de la cotización no es alcista, los dividendos podrían no ser suficientes para que el retorno total de la inversión sea positivo.
En muchas ocasiones, grandes compañías reparten atractivos dividendos, pero los inversores terminan perdiendo en el largo plazo porque los precios de las acciones bajan constantemente.
Lo mejor que puede hacer un inversor antes de tomar una decisión de inversión es analizar tanto su perfil de inversor, para verificar si es compatible con el tipo de acciones en cuestión, como investigar los fundamentos de las compañías para tratar de estimar si ganarán valor con el paso del tiempo, más allá de la distribución de dividendos.

