Qué implicaría en las finanzas de México un aumento de las tasas de interés
Las finanzas de México se encuentran en un momento delicado. Si bien la inflación en el país se está ubicando en un nivel alto, está cerca de la cifra que se estima tendrá Estados Unidos en 2022.
Sin embargo, la nación de Biden, según la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed), proyecta un crecimiento mucho menor al esperado y ya comenzó a subir las tasas de interés, lo que podría generar un impacto negativo en la economía mexicana, ya que se reducirían las exportaciones y las remesas.
Por parte de los Estados Unidos, dejaron en claro que no tendrán inconvenientes en continuar elevando la tasa de interés ante una escalada del conflicto de Rusia y Ucrania que eleve considerablemente los precios, lo que podría afectar profundamente al empleo que apenas muestra signos de recuperación.
“Podríamos ver una afectación en las remesas que recibe México en la medida que el empleo se vea afectado en Estados Unidos”, comentó Roberto Valero, presidente del Centro de Estudios Económicos de Baja California.
Además, si Estados Unidos adopta una política monetaria aún más agresiva, el Banco Central de México también tendrá que hacerlo para poder competir con el país norteamericano. Si no lo hace, los inversores van a preferir invertir en Estados Unidos, no solo porque es uno de los países más sólidos y seguros del mundo, sino porque el interés que pagarían sería más alto que el que abona México.
Esto hará que, tarde o temprano, el Banco Central de México tenga que incrementar su tasa de interés para evitar la salida de capitales del territorio mexicano.
Por su parte, el Instituto Mexicano de Ejecutivo de Finanzas (IMEF) redujo un 0,1% su pronóstico de crecimiento para México en el presente año e incrementó el de la inflación de 4,4% al 5%.
En cuanto a Banxico, su objetivo de inflación era del 3% anual, meta que según analistas económicos será imposible alcanzar, al menos hasta el 2025
“El Banxico ya indicó hace unos días que el crecimiento para este año será de 2.4% del PIB; sin embargo, esa cifra parece muy optimista a la luz de lo que está pasando en EU, de la guerra entre Rusia y Ucrania, y de la pandemia que ha sido minimizada, pero está repuntando en países como China. En ese contexto, si México crece en 1%, va a ser muy bueno”, destacó Valero.
Sin lugar a dudas, este contexto impactará en México en un menor consumo, ya sea por la suba de precios a causa de la inflación o por la suba de las tasas de interés. Además, este último crecimiento hará que, casi de manera automática y generalizada, aumente el precio de endeudarse, es decir que será más costoso tomar un crédito o sacar un préstamo.
El problema radica en que un mayor costo de endeudamiento significa que menos personas podrán pedir prestado dinero para poder invertir en negocios, emprendimientos, proyectos, etc. Causando que mucha gente no consiga empleo y se reduzca enormemente el nivel de inversión en México.
Según el analista Roberto Valero, en el desafortunado caso en el que México entre en un proceso de estanflación, es decir, un proceso de estancamiento económico seguido de un elevado porcentaje de inflación anual, las personas deberían evitar a toda costa el endeudamiento.
“Los bancos están desesperados por dar créditos, pero están carísimos y el empleo está muy endeble. El empleo precario ha crecido a niveles históricos y no se sabe qué pueda pasar en cuatro o cinco meses”, aseveró el analista financiero preocupado por la situación actual de México.
Los expertos de Fitch, calificadora crediticia de talla mundial, anticipan que el Banco de México llevará la tasa a 7% para el cierre del presente año, como una estrategia para evitar el desanclaje de expectativas. Para el 2023, prevén que la tasa terminará en 7,50%, por lo que no se sabe qué tasa terminará siendo la de referencia para los créditos.