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¿Es buen negocio atesorar dólares?

Históricamente, el dólar fue una de las monedas favoritas de los argentinos para resguardar su dinero.
Foto: Freepik
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Son muchos los ciudadanos argentinos que sostienen la famosa frase “con el dólar nunca pierdo”, pero ¿es cierta esta afirmación? Si bien a comparación de tener pesos argentinos, el dólar suele ser muchísimo mejor (por ejemplo, en el año 2000, 100 pesos eran iguales a 100 dólares; hoy en día, no llegan ni a un dólar), este también pierde valor.

Estados Unidos, país emisor del dólar, también sufre inflación y este año rondará el 8%, es decir que si tenemos USD 10.000, a fin de año el poder adquisitivo real equivaldrá a cerca de USD 9200 actuales. Obviamente, este número es ínfimo comparado con el 50% de inflación, mínimo, que sufrirá Argentina, pero hay que considerarlo.

Con estos altos niveles de inflación (para el mercado estadounidense que es un mercado desarrollado y potencia mundial), la devaluación de la divisa norteamericana convierte al dólar colchón como una mala opción, o al menos no la mejor si tenemos en cuenta otras opciones.

Los dólares que se atesoran y no se invierten, ya sea en un proyecto o en algún instrumento financiero, tienen cada mes menos poder adquisitivo.

Además, el dólar también perdió valor en Argentina. Mientras que en el pasado era “común” que una persona pudiese conseguir una casa en USD 15.000, hoy en día es algo imposible.

La alternativa al atesoramiento es invertir el dinero. Opciones existen para todos los gustos, tolerancia al riesgo, liquidez, etc. La más elegida por los argentinos suele ser el ladrillo, es decir, invertir en inmuebles para obtener una rentabilidad con su alquiler.

Sin embargo, esta opción no suele ser muy rentable, ya que se habla de regulaciones al mercado inmobiliario, un posible impuesto a la “vivienda ociosa” y el deterioro de la propiedad (que conlleva a gastos de mantenimiento), sin contar el riesgo de que personas ocupen la propiedad o de que el inquilino no pague, además del bajo rendimiento en moneda dura.

Por otra parte, suele haber opciones interesantes como es el mercado de valores, en el que encontraremos diferentes activos como acciones, obligaciones negociables, Cedears, fondos cotizados, etc. También tenemos el mercado de las criptomonedas, aunque este es más riesgoso.

Como se puede apreciar, mantener los dólares "bajo el colchón" no suele ser rentable de cara al mediano y largo plazo, por lo que hay que poner a trabajar el capital.