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La bolsa: ¿es una timba o juego de azar?

Muchas personas creen que invertir en la bolsa es muy similar a jugar al póker o la ruleta, aunque esto está bastante alejado de la realidad.
Foto: Freepik
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Por Bruno Perinelli

En la última cena que tuve con unos amigos, nos tomamos parte de la noche a hablar de nuestras inversiones. Algunos me comentaron que estaban involucrados en proyectos inmobiliarios y negocios familiares. Otros, por el contrario, que atesoraban dólares en el banco o en la casa. Y otros (entre los que claramente me encontraba) hablamos de las inversiones que hacemos en la bolsa.

Recuerdo que, en ese momento, el contexto era desalentador para las acciones. Estaban cayendo en picada por el contexto mundial.

Mientras contaba mi estrategia de trading, muchos de mis amigos me escuchaban atentamente. Pero uno de ellos me miró desconfiado e interrumpió mi relato:

“Antes de jugarme los ahorros en la Bolsa, prefiero divertirme en el casino”.

En casi todos los grupos de amigos y familiares están los desconfiados o conservadores que creen que invertir en bolsa es una especie de “timba” en donde la gente pierde su dinero. Posiblemente sostienen esto porque sus experiencias no fueron buenas o porque no logran comprender los repentinos y espasmódicos movimientos de las acciones que vemos día a día.

Después de escuchar la opinión de mi amigo, inmediatamente defendí a las inversiones financieras.

Le comenté que en el casino está demostrado matemáticamente que las personas tienen más probabilidades de perder que de ganar. Por ejemplo, en la ruleta europea puedes apostar a 37 números. Si sale el número que apostaste, ganas 35 fichas por pleno al que apuestes. Es decir, aun cubriendo toda la ruleta con una ficha en cada número, terminas perdiendo dos fichas. Y si se trata de la ruleta americana, perderías 3 fichas porque tiene un número adicional, el doble 0.

Con esto inferimos en que, más temprano que tarde, el casino se queda con tu dinero.

Además, si hablamos de las probabilidades de que la bola de la ruleta caiga en un casillero, estas son iguales para todos los números. Las chances de salir victorioso son exactamente iguales, tanto si eliges poner tus fichas en el 5, en el 14, en el 22 o en cualquiera de los números.

En cambio, en la bolsa, la selectividad tiene un rol fundamental. No es lo mismo invertir en Microsoft que en Blackberry, Tesla o en el Deutsche Bank. Hay más probabilidades de ganar en unos que en otros.

Precisamente eso es lo que las personas tratan de hacer cuando operan en bolsa: que las probabilidades sean favorables, haciendo que haya más probabilidades de ganar que de perder.

Para esto, existe una forma de lograrlo.

Mientras operes en la bolsa siguiendo los siguientes requisitos, a medida que transcurra el tiempo, vas a aumentar tu capital invirtiendo en activos financieros. Ellos son:

  • Armar una estrategia efectiva.
  • Diversificar nuestra cartera en activos sólidos y en tendencia alcista.
  • Dejar las emociones de lado (es decir, pensar en frio, no comprar cuando el mercado está eufórico y vender en escenarios de pánico o miedo colectivo).
  • Establecer metas de ganancias realistas y salir rápido de operaciones perdedoras.
  • Tener cobertura frente a eventos que pueden generar fuertes saltos de precios (balances de empresas, elecciones políticas, conflictos entre países, etc). Entonces le propuse la siguiente situación hipotética: ¿qué pasaría si hiciera lo contrario a lo planteado?

Veámos algunos ejemplos concretos:

¿Obtendría ganancias si invierto en compañías que están perdiendo mercado, próximas a quebrar o que operan en países con frecuentes crisis?

Un caso es el de Blackberry: Blackberry, que en su momento fue tendencia en el mercado de los celulares cuando apareció y poseía el 3% de todas las ventas de celulares en el mundo en 2011. Posteriormente fue perdiendo parte del mercado desde que los iPhones y los celulares con sistema operativo Android se volvieron tendencia. Su acción empezó a caer en picada y hoy vale una fracción de lo que valía en ese entonces.

¿Cómo me iría si mantengo con una fe ciega un activo que su precio cae cada vez más?

Un caso es el del cannabis medicinal: es un sector señalado como uno de los más prometedores, pero depende de la aprobación de los gobiernos para su difusión. En el último tiempo, las acciones de estas empresas cayeron por la crisis global y porque no prosperaron las iniciativas legales que el mercado esperaba

¿Incrementaría mi dinero si compro después de ver titulares en los diarios sobre los récords de ganancias en la bolsa y vendo cuando me informan que se “acaba el mundo”?

Es el caso de máximos de S&P 500 y el coronavirus: No hace falta ir demasiado lejos… comprar acciones en enero del 2020 con los índices bursátiles en máximos y vender después de las fuertes caídas de febrero-marzo del mismo hubiera afectado gravemente a tu dinero.

¿Qué pasa si decido no cubrirme de eventos que pueden determinar fuertes oscilaciones de precios como los que ya mencionamos?

Casos existen cientos, pero por nombrar uno, podemos destacar en Argentina el sorpresivo resultado de las elecciones primarias a favor del entonces candidato a presidente a Alberto Fernández. Como Fernández quería desenredar el esquema de creciente endeudamiento del Estado y reestructurar la deuda pública, las acciones cayeron más de un 50% en una jornada. Esta intención política ya era conocida de antemano por la mayoría de los inversores, por lo que, si uno tenía acciones argentinas, lo más normal hubiese sido cubrirse con opciones put el día hábil antes de las elecciones. No cubrirse frente a ese escenario fue un costo carísimo.

Si decides hacer lo contrario a los consejos que te mencioné previamente, entonces sí es probable que se evaporen tus chances de incrementar tu capital e incluso las coloca por debajo de las que tenías apostando a la ruleta u otro juego de azar, por lo que tu destino como inversor sería la quiebra. No solo perderías tu dinero, sino que lo harás en un menor tiempo que el que le tomaría al casino quitártelo y sin el factor “diversión”.