Presenta:

¿Es buena idea pedir un préstamo bancario?

Para muchas personas, pedir un préstamo es una excelente decisión, mientras que otras no lo ven con buenos ojos.
Foto: Freepik
Foto: Freepik

¿Cuántas veces quisimos comprar algo y no nos alcanzaba el dinero? ¿Cuántas veces dudamos de pedir un préstamo al banco? Seguramente que a más de un lector le habrá pasado esto.

Si bien existen muchas personas que constantemente viven pidiendo préstamos y créditos y ven a esto con buenos ojos, otras personas creen que es algo sumamente negativo y que impacta directamente en las finanzas personales.

Préstamos: ¿buena o mala idea?

Como ya mencionamos, muchas personas ven con buenos ojos endeudarse para comprar bienes como autos o ropa de lujo y, en algunos casos, irse de vacaciones. A priori no suele ser recomendable endeudarse para adquirir bienes innecesarios o, al menos, que se puede prescindir de ellos por algún tiempo.

Si de igual forma se desea concretar un viaje o cambiar el auto, es importante ver cuánto dinero nos prestan, cuánto devolvemos y qué porcentaje de nuestros ingresos representa la cuota.

Por otro lado, existen otras personas que piden un préstamo para invertirlos en un negocio o emprendimiento o directamente para "apalancarse". Esta otra opción suena mejor, ya que se pide dinero prestado para poder crecer y mejorar los ingresos, algo que suelen hacer muchas empresas, por ejemplo, cuando emiten obligaciones negociables.

¿Qué factores hay que tener en cuenta si pedimos un préstamo?

Independientemente de si pedimos un préstamo para ocio o si lo utilizamos para invertir, hay conceptos que debemos tener en cuenta.

En primer lugar, es importante observar si las cuotas son fijas o variables. En el caso de las cuotas fijas, uno sabe de antemano cuánto dinero se va a pagar. Si esta se ajusta por algún índice (por ejemplo, los préstamos UVA), la cuota va a ser variable, haciendo más difícil anticipar cuánto dinero terminaremos pagando.

Otro concepto a considerar es el costo financiero total, ya que muchas veces nos ofrecen “prestamos a tasa 0”, pero si observamos el costo financiero total nos encontramos con tasas iguales o superiores a un típico préstamo.