Las claves para invertir en biotecnología en 2022
Por Ray Blanco*
El 2021 fue un mal año para las pequeñas compañías del sector biotecnológico. Luego de marcar récords a principios del año, toda la industria entró en una fase de caída.
¿Significa que los inversores que vendieron pequeñas empresas de esta clase se quedaron cansados luego de los máximos, agotados ya del contexto pandémico? ¿Será que la alta presión de Estados Unidos para reformar los precios de los medicamentos impactó en el sector? ¿Fue la caída solo una rotación hacia otros sectores más atractivos?
Todos los motivos se pueden debatir, y lo que se vio durante el 2021 seguramente fue una combinación de todos estos y más. Pero, en líneas generales, la mayor parte del año fue una de las peores etapas para la biotecnología en todo el tiempo que llevo investigando el sector.
No obstante, esto significa que las compañías de la industria biotecnológica quedaron realmente baratas en la actualidad. Y eso hace que sean buenas oportunidades de compra.
Las grandes empresas farmacéuticas siempre buscan acuerdos de adquisición, y tienen importantes motivos para hacerlos. Sus productos son como la vacuna contra el coronavirus que resiste a temperatura ambiente, es decir, la vida útil es limitada. Los elevados márgenes de ganancia de los nuevos medicamentos tienen fecha de caducidad.
El fin de los monopolios legales siempre lastima gravemente a las compañías biotecnológicas. Todo el tiempo vencen las patentes de medicamentos exitosos desarrollados por los reyes de la industria, dando lugar a versiones genéricas. Si bien se trata de un hecho positivo para el consumidor, los beneficios de las creadoras caen bruscamente. Así, la solución es desarrollar nuevos medicamentos constantemente.
No obstante, muchas de las grandes plataformas terapéuticas nuevas terminan comprando otras empresas biotecnológicas más chicas. Ignorados inicialmente por los titanes del sector, los medicamentos en fase de experimentación a veces brindan sólidos datos clínicos. En otros casos, los productos pueden ya estar aprobados para la venta, pero sin el marketing de las grandes corporaciones.
Por todo esto, los nuevos medicamentes y las empresas que los tienen pueden ser atractivas incorporaciones para las grandes compañías, y por eso las pequeñas suelen producir grandes beneficios rápidamente. Como inversor, se pueden obtener beneficios de esta situación. Cuando llegan las noticias y los precios se disparan, es momento de comprar.