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Cómo minimizar el riesgo de nuestra cartera de inversión

Aprender a armar estrategias de cobertura es muy importante para sobrevivir en los mercados de forma sostenida.
Foto: Pixabay
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Por Bruno Perinelli*

Tal como sucede en el trading, el tenis es una actividad que demanda mucha fortaleza mental. El control emocional es fundamental en este deporte. La confianza de un jugador de tenis pasa a su forma de jugar, sus desplazamientos, la precisión y fuerza de sus golpes, etc.

Si está de buen humor y tranquilo, el tenista juega con cierta soltura: deja correr el brazo al sacar, en el revés y el drive; se traslada más fluidamente por la cancha y arma estrategias más inteligentes. Ataca cuando está en una posición privilegiada y no se arriesga excesivamente al estar perdiendo. Como operador bursátil que invierte aprovechando las tendencias alcistas y abandona cuando las cotizaciones caen.

Por otra parte, si la mente de un jugador de tenis está repleta de frustración, todo le sale mal. Hace muchas doble faltas, demasiados tiros caen en la red, no se arriesga por miedo al fracaso y pierde puntos constantemente.

Seguramente, los cambiantes estados de ánimo se ven más seguido en los partidos de tenistas aficionados, ya que los profesionales alcanzaron un dominio total (o casi total) sobre la mente y el cuerpo.

No obstante, todavía muchos profesionales del juego mantienen conflictos para “cerrar los partidos”. Al estar ganando, se les complica mantener la ventaja sin retrocesos, llegar al final sólidamente y ganar el último y determinante punto.

Estoy seguro de que, si pudieran acceder de forma sencilla a una estrategia para mantener la ventaja y ganar los partidos inteligentemente, lo harían. Afortunadamente, en la bolsa se puede hacer algo similar.

Un seguro contra caídas bursátiles

En la bolsa, existen diversas combinaciones de operaciones para asegurar lo obtenido y potenciar las ganancias.

Una de las más conocidas es el stop gains. Por ejemplo, supongamos que la acción que compramos está creciendo, pero no tenemos idea de cuándo cambiará la tendencia. Entonces, asumimos los beneficios y le decimos al intermediario que, si las acciones caen por debajo de un determinado nivel, venda todo.

Otra opción consiste en mezclar la compra de acciones y opciones de venta (Put). Primero, compramos las acciones y esperamos a que se revaloricen. Una vez estén más altas y alcanzan una zona en la que podrían caer, compramos estas opciones de venta con un precio de ejercicio algo menor al del mercado.

En este ejemplo, si la acción cae, ejercemos la opción y nos aseguramos casi todas las ganancias de la anterior suba. Si sigue subiendo, ganamos aún más y solo perdemos el costo de haber comprado el Put.

La estrategia conocida como collar también ayuda a proteger las ganancias de una potencial caída. Pero, a diferencia de la simple compra de acciones y Puts, hay que vender opciones de compra (Call) para financiar la cobertura

Es importante aclarar que el collar permite cubrirnos de las caídas imprevistas de los activos, pero limita la ganancia al precio de ejercicio de las opciones Call vendidas. Si la cotización de las acciones se dispara al alza, los que compraron nuestros Calls ejercerán sus opciones.

Esta estrategia es segura al momento de operar. Aunque no ofrece grandes retornos, nos ayuda a evitar sufrir pérdidas muy destructivas si la tendencia nos juega una mala pasada.

https://jwp.io/s/DOGnJuC0

 

*Economista con especialización en Mercado de Capitales de la Universidad de Buenos Aires y jefe de Trading en Inversor Global.