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¿Por qué se derrumbó el precio de las criptomonedas en las últimas semanas?

Tanto el mercado de criptomonedas como las empresas tecnológicas siguen en caída libre y generan temor en los inversores.
Foto: Pixabay
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Las criptomonedas fueron una de las inversiones de moda durante el 2021, en especial por parte de los más jóvenes, y su tendencia nos indica que será igual en el 2022.

Entre sus características más destacadas nos encontramos con su anonimato, los enormes márgenes de rendimiento que pueden generan en un lapso corto de tiempo, y las facilidades para operar. Sin embargo, son muy volátiles y de alto riesgo, ya que se puede perder gran parte o todo el capital invertido.

El 2021 fue el año de las criptomonedas, sobre todo en el caso del bitcoin, ya que en abril había logrado superar su valor histórico, cotizando por encima de los USD 63.000, y en octubre superando la barrera de los USD 66.000.

Lo mismo sucedió con dogecoin, la famosa memecoin que representa la cara de un perro de la raza Shiba Inu, la cual pasó de prácticamente carecer de valor a superar los 0,50 centavos de dólar.

Todo parecía perfecto, pero luego del récord, el precio de la popular criptomoneda comenzó a descender violentamente.

Hoy, bitcoin va camino a perder la mitad de su valor y otras criptos más volátiles acumulan pérdidas de más del 80%. Según un indicador de Alternative Software, una empresa de Gran Bretaña que califica los sentimientos de las personas en el mundo cripto, la última semana fue de miedo extremo.

Actualmente, el precio del bitcoin se ubica en algo más de USD 38.000 y el dogecoin vale solo USD 0,14. En el caso del ether, la segunda criptomoneda más importante según capitalización de mercado, cayó más de un 40% en cuestión de semanas.

¿A qué se debe la caída de las criptomonedas?

Existen muchos factores por los cuales las criptomonedas cayeron salvajemente. En primer lugar, el Sistema de la Reserva Federal de los Estados Unidos, conocido popularmente como Fed, anunció que aumentará las tasas de interés en 2022 varias veces y lo suficiente para hacerle frente a la inflación.

Como consecuencia, no solo cayeron las criptomonedas, sino también algunas grandes empresas tecnológicas, como Netflix y Amazon, que cayeron alrededor de un 15% (sin contar los factores internos).

Según explicaron algunos expertos, la suba de tasas por parte de la Fed afecta a los mercados como el de criptos y de la industria tecnológica, ya que suelen ser mercados “más especulativos”, por lo que muchos inversores ante un aumento de la tasa de interés, prefieren irse a activos más estables. Además, los flujos de fondos descontados a una tasa mayor retornan valores presentes menores.

Por otra parte, en casos como el bitcoin, se dice que muchos usuarios están “reventando” sus billeteras, transformando los bitcoins que tienen a dólares estadounidenses u otras divisas debido al profundo temor de que la criptodivisa se siga desplomando como ya ocurrió en el pasado.

En respuesta, por ley de oferta y demanda, al haber una mayor oferta de bitcoins en venta, los precios caen. Cabe destacar que el temor y las ventas de las últimas semanas no son de pequeños o medianos ahorristas, sino de grandes empresas con inversiones que superan el millón de dólares en bitcoin, las famosas “ballenas”.

"Los volúmenes de transferencias de dinero de bitcoin continúan dominados por los flujos de tamaño institucional, con más del 65% de todas las transacciones que son mayores de US$ 1 millón en valor", afirman desde Glassnode.

¿Puede el bitcoin seguir cayendo? ¿Qué nos dicen los datos históricos?

Si nos remontamos al 2017, el bitcoin había alcanzado su máximo histórico en USD 13.680 y cayó más de un 70% ubicándose en un valor cercano a los USD 3600.

En ese momento, hubo una gran oleada de hackeos a exchanges y a empresas dedicadas a la compra y venta de criptoactivos, donde miles de personas habían sufrido pérdidas millonarias. Eso generó que muchas personas, atemorizadas por estos robos, salieran a vender las criptomonedas que tenían en cartera generando un gran exceso de oferta y, por consiguiente, la caída en el precio de estos activos.

A ese hecho se le sumó que Estados Unidos negó la creación de un fondo cotizado en de bitcoin, es decir, un ETF, impactando negativamente en la aceptación de las criptomonedas por parte de las instituciones.

Si bien nadie conoce el futuro, el mercado indica que el bitcoin puede seguir cayendo, pero se cree que no mucho más teniendo en cuenta que los valores actuales están muy cercanos a un piso. Para que ocurra algo similar al 2017, deberían suceder grandes eventos que repercutan negativamente en todo el ecosistema.

Un ejemplo sería la prohibición de las criptomonedas en países claves como Estados Unidos o una caída masiva en la red de minería, una oleada de hackeos como ocurrió en 2017 o la venta de las “ballenas” que impulsarían la oferta a niveles claramente preocupantes.