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Dólar: qué hay detrás de la suba del blue y qué puede pasar ahora

El billete verde se deslizó 21 pesos en los últimos 14 días, una escalada que tiene varios condimentos. En el medio, el Gobierno logró el acuerdo de China para usar US$5.000 del swap ya comprometido, pero no pudo frenar la suba. El factor Cristina, la sequía y el riesgo de "Rodrigazo" sobre la mesa.
El dólar informal sumó un 7% sólo en las últimas dos semanas, en un fenómeno que no se veía desde la asunción de Sergio Massa el 3 de agosto pasado. Foto: Noticias Argentinas
El dólar informal sumó un 7% sólo en las últimas dos semanas, en un fenómeno que no se veía desde la asunción de Sergio Massa el 3 de agosto pasado. Foto: Noticias Argentinas

La cotización del dólar blue trepó un 7% en apenas catorce días, una suba de 21 pesos. La divisa llegó así a su mayor cotización desde comienzos de agosto cuando asumió su cargo el ministro de Economía, Sergio Massa. El dólar paralelo cerró el miércoles en 308 pesos por unidad, en una escalada de que se incrementó desde los $287 que marcó el blue el 3 de noviembre, y desde entonces con suba sostenida.

La incertidumbre y la volatilidad se apoderaron del mercado cambiario, incluso en momentos en que el presidente Alberto Fernández  y el titular del Palacio de Hacienda se encontraban negociando la liberación de una parte del swap de monedas con el gobierno chino, en un encuentro cara a cara con el presidente chino Xi Jinping el pasado martes.

Se acordó que unos US$5.000 millones del swap oportunamente acordado, que supera los US$20.000 millones, se haga efectivo en los próximos días, lo que trajo cierta calma al equipo económico. En principio, el acceso a yuanes como parte del acuerdo de intercambio con el peso no supone un incremento de las reservas del Banco Central porque no son convertibles. 

Ahora el Gobierno está negociando poder convertirlos en dólares, lo que supondría la duplicación del nivel de reservas del Banco Central.  

Para el Gobierno ya es un hecho y el propio ministro de Economía lo dejó en claro, destacando "la duplicación de las reservas de libre disponibilidad para el Banco Central, que pasa de tener US$5.000 millones, producto de la recaudación del dólar soja; a US$10.000 millones, y de la liberación de parte del swap en el acuerdo con China". 

Mercados alterados

Pero aún en este contexto, la volatilidad fue la tónica del mercado cambiario los últimos días. En parte, porque los operadores "se pusieron nerviosos" ante la indisposición que sufrió el Presidente en Bali, Indonesia, en el marco de la cumbre del G20. No tanto porque la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner esté a cargo del Ejecutivo sino por la posibilidad de que Alberto Fernández vaya perdiendo espacio dentro del propio Gobierno, empujado por el kirchnerismo duro.

Otro factor que metió ruido fueron las recientes declaraciones del secretario de Programa Económica, Gabriel Rubinstein, el número dos del equipo económico, dejando en claro que la Argentina "tiene riesgo de hiperinflación", derivado del déficit fiscal que se está intentando bajar pero con una inflación que se mantiene en torno al 6% o 7% mensual.

Además, Rubinstein afirmó que “no es posible salir del cepo ahora; si hacés una devaluación y sale mal es un Rodrigazo”, destacó en alusión al fenómeno que sucedió tras el anuncio de medidas de shock el 4 de junio de 1975 por parte de Celestino Rodrigo, ministro de Economía del Gobierno de Isabel Martínez de Perón, que disparó inmediatamente un proceso inflacionario descontrolado.

Efecto sequía

A esto hay que sumar el escenario negativo que plantea la fuerte sequía que atraviesa la zona núcleo, con impacto ya garantizado en trigo y dudas sobre lo que puede ocurrir con el maíz y la soja. Sólo en trigo se estima que se perderán más de 11 millones de toneladas de grano en relación a la producción de 2021/22. Eso equivale a menos exportaciones, menos ingreso de divisas, y también menos recaudación por retenciones. 

Con esto combo, y ante la escasez de dólares para importar insumos, partes y piezas, además de bienes intermedios para los diferentes sectores industriales, también la actividad económica está empezando a crujir y no puede sostener los niveles de producción que venía trayendo. Esto también mete ruido a un mercado cambiario "huérfano" de dólares.