Petróleo y gas no convencional

Vaca Muerta: por primera vez YPF explorará en la zona sur de Mendoza

Ya comenzaron los trabajos para limpiar el terreno, así como los relacionados con la infraestructura necesaria en la construcción y mejora de caminos para llegar a la zona que se encuentra en Malargüe, al sur de Mendoza en el límite con Neuquén. Se trata de una inversión de U$S 17 millones.

Diana Chiani
Diana Chiani martes, 1 de noviembre de 2022 · 10:00 hs
Vaca Muerta: por primera vez YPF explorará en la zona sur de Mendoza

El lado mendocino de Vaca Muerta, la gallina de los huevos de oro del petróleo y el gas argentinos que comparten en partes desiguales Neuquén y Mendoza, hasta el momento prácticamente no había despertado el interés de los inversores.

Esta semana, la petrolera estatal YPF anunció la inversión de U$S 17 millones para explorar dos pozos no convencionales en Malargüe, en el área Paso de las Bardas Norte, casi en el límite con Neuquén. La provincia, por su parte, aún debe extender formalmente la concesión.

El secretario de Hidrocarburos de Mendoza, Estanislao Schilardi, explicó que YPF pidió la extensión de tres áreas que están relacionadas con un total de U$S 25 millones en tres o cuatro años.

Además de Bardas Norte, se trata de Chihuido de Salina y Chihuido de la Salina Sur. Es el primer intento de la petrolera de bandera en este tipo de proyectos en Mendoza y uno de los pocos existentes.

Pablo Iuliano, CEO de YPF presentó el programa de inversiones de la compañía de bandera.

En 2018, la empresa El Trébol realizó un intento en el área Puesto Rojas y, aunque no obtuvo resultados, la experiencia sirvió para abrir caminos y obtener información.  

El anuncio de la inversión en Malargüe se hizo en el contexto de la primera visita a Mendoza del CEO de YPF, Pablo Iuliano, que presentó el estado de todas las inversiones de la petrolera en la provincia al gobernador Rodolfo Suárez.

Aunque fuentes allegadas a la industria aseguran que aún no se puede asegurar las reservas de los pozos, lo cierto es que los estudios geológicos previos han servido para motorizar tamaña inversión; por lo que hay buenas perspectivas al respecto.

El secretario de Hidrocarburos admitió que las expectativas son grandes. Entre otras cosas, por las características propias del petróleo no convencional. Por otra parte, agregó que el éxito de esta exploración podría traer mayores perforaciones con el consiguiente impacto económico. “Además, esto puede hacer sinergia con la posible reactivación de Potasio Río Colorado”, agregó.

Prioridades de la agenda

En este contexto, entre marzo y abril podrían ajustarse las posibilidades y perspectivas concretas del área. Así, en lo que resta de noviembre se avanzará sobre la limpieza, nivelación y adaptación del terreno, así como la construcción de las bases para los equipos. Aquí, la mejora o creación de caminos es un elemento crucial.

Después de eso, en diciembre, es posible que ya se pueda colocar el equipo de perforación con su correspondiente torre que irá unos 1.500 metros hacia adentro para llegar a la altura de las rocas con posibilidad de fracturar.

Este proceso involucra sólo al primer pozo y demora unos 90 días. De allí la estimación con la vista puesta en marzo o abril de 2023. Luego, el equipo se traslada al segundo pozo del área.

Quienes conocen el proyecto, explican que una vez que pueda fracturarse la roca –a través de un equipo de muy grandes dimensiones- se accede a la realidad del pozo. Es decir, recién ahí se podrán estimar las reservas del área explorada.   

El desafío de la infraestructura                               

Vaca Muerta tiene una altísima proyección y explotación en Neuquén por lo que las inversiones tanto argentinas como extranjeras han llevado a mejorar la infraestructura desde hace tiempo.

En Mendoza, esta parte es un desafío así como un elemento a sumar en los proyectos exploratorios de no convencional. En este sentido, una de las principales tareas a realizar tiene que ver con el desarrollo de caminos para poder llevar la maquinaria pertinente, así como garantizar el tránsito, permanencia y seguridad de las personas implicadas en los trabajos.

Además de desmontar y nivelar el terreno, para este proyecto es preciso ensanchar los caminos, también construir unos 400 metros de ruta que en la actualidad no existen. Al estar tan cerca de Neuquén, la base de la petrolera será una que ya existe a unos 70 kilómetros del área pero del lado neuquino, llamado El Portón.

Archivado en