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El sueldo vuela: a mediados de mes ya hay comercios y calles desiertas

Siempre fueron minoría los asalariados que llegaban al 30 con posibilidad de compra. Sin embargo, la pérdida de poder adquisitivo y la necesidad de que los ingresos no pierdan valor con el paso del tiempo han adelantado el “fin de mes”.
Bolsillos vacíos y consumo deprimido, parece ser la marca de época y los comercios confirman la caída de las ventas a partir de mediados de mes. Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ
Bolsillos vacíos y consumo deprimido, parece ser la marca de época y los comercios confirman la caída de las ventas a partir de mediados de mes. Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ

La inflación  no da tregua y, aunque no es un fenómeno nuevo, sí desde hace unos meses se observa un mayor impacto en el poder de compra. Las ventas minoristas reflejan bajas por tercera vez consecutiva, los comercios lucen vacíos y hasta las calles céntricas muestran cierta tranquilidad relativa.

Los últimos datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) mostró una caída de 4,7% en las ventas por el Día de la Madre; tendencia que se repitió en julio, agosto y septiembre con posibilidades de profundizarse el resto del año, pese a los intentos de reactivación con los programas para compras de televisores y celulares en 30 cuotas.

El economista José Vargas, quien con su consultora Evaluecon, realiza relevamientos sobre precios e ingresos, comentó que en base a la evolución del salario y el valor de la canasta básica (alquiler incluido), los salarios alcanzan –en líneas generales- hasta el día 17 de cada mes

En este contexto, Juan Manuel Gispert, director ejecutivo de la Federación Económica de Mendoza (FEM), comentó que la caída de ventas también se ha comenzado a observar en la primera quincena.

Al respecto, Rubén David, gerente del supermercado mayorista Oscar David, sumó que las personas se apuran a comprar lo que necesitan para todo el mes apenas cobran porque –a un ritmo inflacionario en torno al 7% mensual- saben que su dinero valdrá menos con el correr del tiempo.  

Este empresario también señaló que el comercio prácticamente se "muere" después de que pasa un fin de semana largo o alguna fecha especial como Día de la Madre, la Niñez, etc.

Esto además de la baja del poder adquisitivo, con salarios en blanco que nunca alcanzan a la inflación, con alto crecimiento de los ingresos en negro, que corren desde más atrás aún. Gispert explicó que hubo una recuperación del empleo en 2021 y principios de 2022 que sirvió para equilibrar las ventas.

Sin efectivo y en busca de créditos

“Si bien el ticket promedio caía, había más personas comprando y por eso se crecía. No obstante, eso ya no sucede más”, expresó el gerente de la FEM. Agregó que, pese a que se puedan hacer promociones e incrementar la publicidad en la segunda parte del mes, la pérdida de poder de compra excede dichos intentos.

Fabián Tarrío, director del sector comercio de CAME, apuntó que la “gente no tiene efectivo, no puede gastar más porque, entre otras cosas, también tiene las tarjetas un poco agotadas”. En este sentido, Tarrio comentó que los elevados costos de financiación –en especial cuando se paga solo el mínimo- hace que el dinero salga del consumo y vaya al sector financiero; lo que agrava la situación.

Vargas agregó que las familias –que en general ya no tienen un solo trabajo o ingreso, sino que buscan extras- intentan cubrir el hueco hasta el siguiente primero de mes con tarjeta de crédito y adelantos de sueldos. “En tercer lugar recurren a préstamos, lo que puede ser peor a mediano plazo y también hay una suerte de subsidio familiar”, explicó. Este último caso tiene que ver con las ayudas que padres, hermanos o hijos se hacen entre sí para colaborar con sus seres queridos. 

Productos de primera necesidad

Además de los memes y los comentarios en la calle o entre amigos de que, una vez saldados los principales compromisos económicos, los ingresos se esfuman pese a que restan más de 20 días para la nueva fecha de cobro; los comerciantes aseguran que la situación no solo se palpa en los días del mes sino también en los tipos de productos que se consumen, que se atienen, cada vez más, a lo esencial.

Al respecto, David contó que –si bien sus ventas se mantienen en general- se nota la baja en el consumo de mercaderías que hoy se venden con una altísima preponderancia de productos de primera necesidad, así como de aquellos que son más económicos ya sea por marca o calidad.

Hay una caída en la compra de carnes, productos de alta y media gama con especial foco en los importados, así como de muchos tipos de fiambres. En cambio, se venden más harinas, fideos y aceites; entre otros.

En este sentido, Gispert comentó que la mayor disminución en las ventas se dio en indumentaria y calzado; productos que registran subas por encima de la inflación. “Si se sacaran de la medición, la caída sería más leve”, sintetizó.