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Cómo armar una cartera de inversión “todoterreno” para hacerle frente a un escenario económico incierto

La cartera permanente de Harry Browne apunta a brindar un comportamiento estable y consistentemente alcista sin importar el contexto económico.
Foto: Pexels
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Nadie conoce el futuro, en ningún aspecto de la vida, y mucho menos en el entorno económico-financiero. Sabiendo esto, Harry Browne, un escritor, político y analista de mercados estadounidense, creó lo que se conoce como la cartera permanente.

Esta teoría de construcción de portafolios busca obtener un retorno positivo y una cierta estabilidad en toda clase de contexto de forma práctica y sencilla.

La cartera permanente

La cartera permanente de Harry Browne fue diseñada pensando en que, sin importar cuáles sean los disparadores, la economía atraviesa etapas de crecimiento y recesión con inflación o deflación.

De esta forma, existen cuatro escenarios posibles: crecimiento inflacionario, crecimiento deflacionario, recesión deflacionaria y estanflación. En cada uno, los diversos activos financieros se comportarán de diferentes maneras.

Y como nadie sabe el futuro, Harry Browne indicó que lo mejor es tener todo, distribuido de forma tal que el portafolio de inversión quede balanceado.

25% de acciones

La cartera se compondrá de un 25% de acciones del más alto nivel para aprovechar los ciclos de crecimiento que benefician a las empresas. La mejor forma de invertir en estos activos es mediante la compra de un fondo cotizado que replique un índice global como el S&P 500 o el MSCI World Index, por ejemplo.

25% de bonos

Por otra parte, el segundo cuarto de la cartera deberá tener bonos de larga duración de alta calidad crediticia. Estos instrumentos de renta fija brindarán estabilidad y seguridad cuando los mercados entren en una etapa bajista.

25% de oro

El otro 25% deberá ser destinado al oro, ya que este metal precioso se considera el refugio de valor por excelencia y suele subir de precio cuando hay alta inflación. Si bien Browne indicaba que lo mejor era tenerlo físico, lo cierto es que un fondo cotizado que replique su evolución será más que suficiente.

25% de efectivo

Por último, para completar la cartera permanente hay que tener un 25% de dinero en efectivo y listo para ser utilizado para poder aprovechar las oportunidades de inversión cuando todo se desplome.

Siguiendo esta teoría de construcción de portafolios, los inversores podrán tener una cartera estable y sólida que se comporte adecuadamente sin importar el escenario económico del momento.