Argentina le pagó al FMI y ahora respira hasta diciembre

Argentina le pagó al FMI y ahora respira hasta diciembre

El país abonó último vencimiento de U$S345 millones en intereses del correspondiente al Stand By firmado durante el gobierno de Mauricio Macri.

Carlos Burgueño

Carlos Burgueño

Argentina le pagó ayer al Fondo Monetario Internacional (FMI) el último vencimiento de U$S345 millones en intereses del correspondiente al Stand By firmado durante el gobierno de Mauricio Macri, al contado y con dinero contante y sonante depositado en las reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA). La semana anterior habían sido los países pertenecientes al Club de París, los que recibieron (país por país) unos U$S231 millones, correspondientes al primer pago del acuerdo firmado en junio por Martín Guzmán, dentro del Puente de Tiempo cerrado con el organismo.

En total, fueron aproximadamente 576 millones de dólares los que se giraron a ambos frentes; con lo que se lograron dos metas importantes. La primera, obvia e importante, no caer en default y mantener lo que queda de buena conducta en el mercado financiero internacional de la Argentina. La segunda, la más importante, terminar de pagar los vencimientos que quedaban en el año con reservas de la entidad que maneja Miguel Pesce.

Hacia delante, todos los pagos que se sucederán en el año serán cancelados con los U$S4.530 millones que llegarán el 23 de agosto de los Derechos Especiales de Giro (DEGs); con lo que, en términos macroeconómicos, Argentina no desahorrará. Y mantendrá en lo posible la mayor cantidad de dólares disponibles de las reservas para ejecutar política económica, monetaria y fiscal.

Luego del cumplimiento de los pagos a los países miembros del Club de París a los cuales se les debe dinero, sumado a algunos compromisos a importadores y demandantes de divisas dentro de la industria nacional; el BCRA pudo cerrar el mes con un superávit en cuanto a compras y ventas de dólares cercano a los 710 millones. En un mes como julio donde tradicionalmente el ritmo de compras baja y sube la demanda, dentro de la entidad el resultado fue tomado como un dato positivo. Sumado a lo que sucedió en el primer semestre del año, el superávit general alcanza los U$S7.000 millones.

"Nada mal", reflexionan en el oficialismo. El problema es ahora sostener este dinero como barrera infranqueable para que no se rompan las contenciones contra eventuales corridas o malhumores financieros. Se entiende desde el BCRA que sólo mostrando la cuenta corriente del Central, desde los mercados debería servir de advertencia a los que podrían pensar en actuar contra el mercado.

Los aproximadamente 4.350 millones que llegarán desde el Fondo, serán utilizados contablemente para pagar el compromiso del 30 de septiembre por unos U$S1.800 millones correspondientes al desembolso de intereses del segundo semestre. En el caso que no haya acuerdo para el 30 de diciembre, ese día también se utilizarán fondos de los DEGs para pagar al organismo el segundo pago que falta para completar el 2021, también por unos U$S1.800 millones.

Aunque es un tema blindado hasta las elecciones de noviembre, la intención ministerio de Economía de Martín Guzmán es la de cerrar las negociaciones antes de fin de año; al menos con la firma de una Carta de Intención que luego debería ser aprobada por el board del organismo y el Congreso argentino con la nueva disposición que arrojen las próximas elecciones legislativas. 

Si esto sucediera, Argentina no debería utilizar los DEGs para la liquidación de U$S1.800 millones de diciembre, con lo que ese dinero pasara a reforzar las reservas del BCRA. Si el país firma un acuerdo con el FMI, tampoco deberá pagar el vencimiento de marzo de 2022 por unos U$S4.030 millones

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