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Cómo hace: Australia tuvo en 20 años la inflación que la Argentina tiene en uno

En los 80, Australia comenzó un profundo cambio en su economía, tras años de alta inflación y desempleo. A través de la apertura económica y un estricto control del gasto público, logró iniciar una etapa de crecimiento que se mantiene hasta hoy. Lecciones que puede tomar la Argentina.
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Hace dos días se difundió el dato de la inflación de julio que arrojó una suba de 3%. De esta manera, en lo que va del año, el costo de vida aumentó 29% y proyecta llegar a fin de 2021 por arriba del 50%.

La Argentina vive atrapada, de forma crónica, en este mal económico sin poder lograr una solución.

En el mundo hay países que sufrieron este flagelo pero pudieron vencerlo. Uno es Australia que, desde hace más de dos décadas, muestra resultados satisfactorios. Para tener una idea, ese país tuvo, en los últimos 20 años, una inflación acumulada equivalente a la que Argentina tendrá sólo en 2021.

Entre los años 80 y los 90, hubo un cambio profundo en el país que hizo que adoptaran una nueva filosofía económica. Se venía de años, en los 70, en los que la inflación había llegado al 16% anual.

Si bien, para la Argentina, ese porcentaje sería un nivel aceptable, en el caso de Australia significó un salto muy fuerte, respecto a los años previos.

Fue entonces que se decidió dar un giro radical. Los dos partidos principales - Laborista y Liberal – lograron un acuerdo sobre la necesidad de ese cambio, por lo que hubo un consenso a nivel nacional.

El segundo factor importante fue una campaña de concientización para explicar a la gente el porqué de las reformas, dónde se quería llegar, cuál era el proceso y cuánto tiempo llevaría. Se estableció un plan de contención social para tomar medidas duras.

De un país con alto proteccionismo, similar a la Argentina, se decidió dejar todo eso atrás y avanzar en un proceso de apertura económica.

Muchos sectores desaparecieron. Incluso, algunos que tenían un gran peso, como el textil y el automotor, pero que producían productos caros que no se podían exportar.

La mano de obra era demasiado alta y no se correspondía con el nivel de eficiencia. El Gobierno decidió que los sectores que no eran competitivos tenían que desaparecer.

Existían aranceles de importación elevados que fueron reducidos o eliminados, se quitaron subsidios a los industrias no competitivas.

Se creó una comisión para determinar, sector por sector, cuál podía subsistir sin necesidad de ayuda estatal. El principio que motorizó esa política se basaba en que el dinero de los contribuyentes no podía destinarse a sostener rubros ineficientes.

Se decidió dejar flotar el dólar australiano y se dispusieron desregulaciones para atraer inversiones extranjeras.

También se acordó con los sindicatos, el sector privado y el Gobierno limitar aumentos de salarios, a cambio de programas más fuertes de protección social.

Todas estas medidas, a través de una mayor competencia, permitieron una gradual baja de los precios y lograr la estabilidad actual.

Lo curioso del caso es que el primer ministro de aquellos tiempos, en los años 80, era del partido Laborista y había sido jefe de la central obrera

Durante el proceso de transición se perdieron miles de fuertes de trabajo. En los años 70, el desempleo llegó al 9%, un nivel elevado para lo que estaba acostumbrado el país.

Hoy, el desempleo está en niveles muy bajo. Muchos trabajadores fueron incorporados por los sectores que mostraron crecimiento. Para el resto, se implementaron distintas ayudas sociales

La asistencia a los desempleados depende de varios factores. Para los jóvenes, por ejemplo, hay un período que reciben un monto máximo, con la condición de encontrar trabajo. El Gobierno los ayuda a buscarlo.

Después de cierto tiempo, baja la protección y entran en programas obligatorios de capacitación para ayudarlos a conseguir trabajo.

Estos cambios hicieron que se fortalecieran nuevos sectores como el de los servicios, tanto financiero como de educación o turismo. El de la educación es muy importante. Es tercera fuente de ingreso del Estado. En una población de 24 millones, hay 624.000 estudiantes extranjeros que pagan la universidad. No son tarifas altas como Estados Unidos y Europa, pero se pagan. También los australianos pagan.

Desde hace 30 años, Australia no conoce la recesión, un caso único en el mundo.

La inflación anual en los últimos años se ubica por debajo del 2%. Ha tenido algunos picos pero fueron controlados. Los niveles más altos, como en la crisis financiera del 2008, rondaron el 4%.

En el acumulado de los primeros 20 años de este siglo, ronda una suba de poco más de 50%, lo que en Argentina representa sólo un año.